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		<title><![CDATA[RojoIntenso.net - Segundo Arcano]]></title>
		<link>https://rojointenso.net/mybb/</link>
		<description><![CDATA[RojoIntenso.net - https://rojointenso.net/mybb]]></description>
		<pubDate>Wed, 06 May 2026 14:34:24 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[El sabio verdadero]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8393</link>
			<pubDate>Sat, 07 Jul 2012 02:43:08 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8393</guid>
			<description><![CDATA[EL SABIO VERDADERO (O SABIA): <br />
<br />
Prefiere oír...<br />
<br />
?Dice, vamos a ver si se puede/ imparte gradualmente y en forma responsable el conocimiento, deslindando el conocimiento público del conocimiento secreto.<br />
?Demuestra con hechos y no atribuye a sí mismo los aciertos.<br />
?Habla pausado y sólo lo necesario. Tiene silencio interno y dominio de sí mismo.<br />
?Simplemente vive, presta servicios y el poder lo pone al servicio de la comunidad. <br />
?Es cooperativo, solidario y media acertadamente para buscar la unidad del grupo. Respeta la dignidad de sus colaboradores. No humilla, critica constructivamente dando la oportunidad de rectificar. <br />
?Maneja en forma precisa la metodología indígena del consenso. Hace las críticas en forma indirecta, sin dejar de tomar decisiones duras en el momento preciso. <br />
Sus adversarios internos y externos saben a que atenerse, porque no pone en juego el destino del equipo y de su pueblo.<br />
<br />
?Busca el consenso mediante la consulta inteligente, informa lo que debe informar y resguarda para el momento oportuno las informaciones de riesgo. <br />
?Coordina el trabajo en equipo y contribuye a ubicar a cada quien según sus capacidades como una forma de ser justo, equitativo y equilibrado.<br />
Propicia el autogobierno, comenzando por el gobierno de sí mismo. Asume el liderazgo compartido y propicia que cada quien cumpla sus tareas correctamente, sin nadie mandarlo.<br />
<br />
?Se convierte en su principal crítico. La autocrítica es la mejor garantía de crecimiento<br />
?Sabe detectar rápidamente a los enemigos fundamentales, practicando la rectitud en la conformación de alianzas. Sabe distinguir la amistad del "amiguismo" cómplice. <br />
?Permanece siendo él mismo. Sabe que el poder es transitorio. Pero además entiende bien aquella enseñanza que dice: en el destierro conocerás a tus amigos y en el poder a los adulantes. Su verdadera sabiduría consistirá en poder conocer a sus verdaderos amigos en la victoria y en las derrotas. No práctica la demagogia: prefiere decir no se puede.<br />
Sabe elegir y conservar su equipo.<br />
<br />
?Práctica la igualdad social y está atento a sus propios resentimientos. Pasa humanamente del estadio del resentido al cultivo de la bondad humana. Por eso no se pasa automáticamente al enemigo cuando sele separa del cargo. Sigue apoyando la causa justa de forma crítica constructiva. Sabe que es lo que quiere y que causa defiende.<br />
?Sabe valerse de los fracasos para propiciar la investigación, la meditación, reflexión-acción. Convierte el pasado en instrumento actualizado para afrontar el futuro. No ve enemigos en todas partes. En cambio, encuentra amigos y aliados en todas partes.<br />
?Su preocupación fundamental es por su pueblo y por su destino en el mañana. Preserva a su pueblo de los falsos profetas y toma las precauciones debidas para orientar a las nuevas generaciones.<br />
?Sabe que con hombres y mujeres sumisas no puede edificar nada grande, nada trascendente. Por eso respeta la personalidad de cada quien, si desatender el mandato del colectivo.<br />
?Ignora a los chismosos y adulantes y da preferencia inteligentemente a todos aquellos que trabajan en silencio.<br />
Rechaza la adulancia y no se deja halagar la vanidad.<br />
<br />
?Sabe que su poder depende de su capacidad para estimular la cooperación sana y transparente del equipo.<br />
?Hace todos los servicios en forma gratuita y la comunidad le retribuye con seguridad social. <br />
?No siente inseguridadpor no haber tenido educación escolar y tiene claridad en que su espiritualidad y sabiduría no se adquiere en la escuela y la universidad, orienta a los universitarios de su comunidad para que no se separen de la educación propia y de su pueblo. Los fustiga positivamente cuando es necesario.<br />
?Propicia la formación, educación y capacitaciónen forma integral y en todos los órdenes y a ser responsables en el ejercicio del poder. Asume los riesgosde ser marginado por su propia gente y por el poder establecido para ejercer con rectitud su liderazgo. <br />
?Sabe que el tiempo para la formación es el mismo tiempo para la vida. Usa la paciencia, la astucia y la comprensión para no dejarse aislar. Encarna lo que dice en lo que hace: investiga haciendo, hace investigando.<br />
?Investiga y propicia la investigación de su pueblo con su propia gente y se alía con verdaderos investigadores-militantes para tener una doble visión de su pueblo: la de adentro y la de afuera. Utiliza la investigación de afuera para verse en su propio espejo.<br />
Se preocupa prioritariamente por la continuidad de la sabiduría, guarda adecuadamente los secretos y divulga lo que es necesario. Deja otros iniciados detrás él. Su muerte no es la muerte de la sabiduría.<br />
<br />
?Sabe que la oración, el ayuno y las pruebas de la iniciación representan el temple y desafío para alcanzar el conocimiento y que este conocimiento se adquiere sin interrupción y de forma progresiva, presentándole a todos la oportunidad y formando a los que tengan vocación para ello.<br />
Pasar todas las pruebas tiene que ver con el desarrollo de la humildad, generosidad, compromiso de por vida y por la vida: condiciones indispensables para ejercer rectamente el conocimiento.<br />
<br />
El ayuno es practicado también por algunos intelectuales, artistas y religiosos para convocar su despertar interno y darle fuerza a la creatividad artística o intelectual o ya, para propiciar estados místicos. Otros intelectuales y artistas han llegado a practicar el lavado intestinal como medio de purificación para despertar la creatividad.<br />
<br />
Sabe que además de oración y ayuno debe practicar de por vida, el shamán y el cacique una alimentación racional (pocos alimentos, pero de calidad) y una alimentación sana, atendiendo a una lista de alimentos permitidos para su desarrollo y de otros prohibidos. Mantener el cuerpo liviano para mantener agilidad y silencio interno.<br />
<br />
El uso de algunos alucinógenos está contextualizado en cada cultura indígena y se usa como auxiliares como el ayuno para adentrarse en estados místicos que permitan unir lo visible y lo invisible.<br />
<br />
?Sabe que hay una realidad más profunda y sensible que aquella que captan sus ojos, su vista, sus oídos y sus manos o de los sabores que palpa su gusto. Hay un conocimiento extrasensorial, más allá de los cinco sentidos: un conocimiento sagrado y que se expresa por la legua sagrada.<br />
?Sabe que en algunos pueblos indígenas la mujer tiene acceso a la iniciación como piache o como cacica. Y que en toda sociedad indígena la filosofía descansa en la unidad de los opuestos complementarios: hombre y mujer. Tanto en las sociedadesmatrilineales como en las sociedades patrilineales. En la recta sabiduría se sabe que la mujer como madre, esposa, hija, hermana, es el símbolo humano de la Madre Tierra y fruto de su fecundidad, inscrita en un cosmos de sol, agua, aire, tierra y éter. <br />
Esto no significa que no existan de antemano algunas manifestaciones de machismo en esas sociedades y que el mismo sea reforzado por la penetración cultural. Debe buscarse la superación del machismo tomando como punto de partida la cultura materna, imprimiendo los correctivos necesarios.<br />
<br />
?Sabe hacer alianzas por la causa común con los sabios de los otros pueblos indígenas y tiene claro que la supervivencia depende de la unidad indígena.<br />
?Sabe ganarse a los criollos descendientes de indígenas, pero no se presta a los criollos y extranjeros explotadores de su propio pueblo. Permanentemente refina y perfecciona su política de alianzas. Olfatea a los aliados naturales: nuca los aparta. Sean indios descendientes de indios o de cualquier lugar.<br />
?Combate acertadamente todos estos vicios y trata de encarnar la rectitud e su propia vida. Genera políticasconcretas para combatir los vicios y debilidades orientando en forma acertada y con el trabajo en equipo: no trabaja solo. Construye equipos donde puede. Sabe que el llanero solitario es un falso héroe que convierte a Toro en un tonto, en un cero a la izquierda. <br />
 <br />
<br />
?Sabe que no es sabio y que la verdadera sabiduría está en manos de la Madre Naturaleza, del Gran Espíritu o como se llame en cada cultura o pueblo. Y si está evangelizado, sabe de antemano que el mismo Jesús dijo: Sólo uno es perfecto y está en los cielos.<br />
El mismo Gandhi en la India se molestaba cuando le decían Mahatma, alma grande.<br />
<br />
"Dentro de más sabio se crea, más cerca de la ignorancia está ", decía un piache piaroa del Amazonas.<br />
<br />
El pueblo dice: no hay peor demonio que el que se cree santo.<br />
<br />
Y el libertador decía que todo talento ejercido sin rectitud es un azote. Tal vez por ello resulte difícil cualquier definición de sabio o sabiduría, humildad, santidad.<br />
<br />
Y volvemos por otras vías, al tanto sé, que no sé nada de Sócrates.<br />
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[EL SABIO VERDADERO (O SABIA): <br />
<br />
Prefiere oír...<br />
<br />
?Dice, vamos a ver si se puede/ imparte gradualmente y en forma responsable el conocimiento, deslindando el conocimiento público del conocimiento secreto.<br />
?Demuestra con hechos y no atribuye a sí mismo los aciertos.<br />
?Habla pausado y sólo lo necesario. Tiene silencio interno y dominio de sí mismo.<br />
?Simplemente vive, presta servicios y el poder lo pone al servicio de la comunidad. <br />
?Es cooperativo, solidario y media acertadamente para buscar la unidad del grupo. Respeta la dignidad de sus colaboradores. No humilla, critica constructivamente dando la oportunidad de rectificar. <br />
?Maneja en forma precisa la metodología indígena del consenso. Hace las críticas en forma indirecta, sin dejar de tomar decisiones duras en el momento preciso. <br />
Sus adversarios internos y externos saben a que atenerse, porque no pone en juego el destino del equipo y de su pueblo.<br />
<br />
?Busca el consenso mediante la consulta inteligente, informa lo que debe informar y resguarda para el momento oportuno las informaciones de riesgo. <br />
?Coordina el trabajo en equipo y contribuye a ubicar a cada quien según sus capacidades como una forma de ser justo, equitativo y equilibrado.<br />
Propicia el autogobierno, comenzando por el gobierno de sí mismo. Asume el liderazgo compartido y propicia que cada quien cumpla sus tareas correctamente, sin nadie mandarlo.<br />
<br />
?Se convierte en su principal crítico. La autocrítica es la mejor garantía de crecimiento<br />
?Sabe detectar rápidamente a los enemigos fundamentales, practicando la rectitud en la conformación de alianzas. Sabe distinguir la amistad del "amiguismo" cómplice. <br />
?Permanece siendo él mismo. Sabe que el poder es transitorio. Pero además entiende bien aquella enseñanza que dice: en el destierro conocerás a tus amigos y en el poder a los adulantes. Su verdadera sabiduría consistirá en poder conocer a sus verdaderos amigos en la victoria y en las derrotas. No práctica la demagogia: prefiere decir no se puede.<br />
Sabe elegir y conservar su equipo.<br />
<br />
?Práctica la igualdad social y está atento a sus propios resentimientos. Pasa humanamente del estadio del resentido al cultivo de la bondad humana. Por eso no se pasa automáticamente al enemigo cuando sele separa del cargo. Sigue apoyando la causa justa de forma crítica constructiva. Sabe que es lo que quiere y que causa defiende.<br />
?Sabe valerse de los fracasos para propiciar la investigación, la meditación, reflexión-acción. Convierte el pasado en instrumento actualizado para afrontar el futuro. No ve enemigos en todas partes. En cambio, encuentra amigos y aliados en todas partes.<br />
?Su preocupación fundamental es por su pueblo y por su destino en el mañana. Preserva a su pueblo de los falsos profetas y toma las precauciones debidas para orientar a las nuevas generaciones.<br />
?Sabe que con hombres y mujeres sumisas no puede edificar nada grande, nada trascendente. Por eso respeta la personalidad de cada quien, si desatender el mandato del colectivo.<br />
?Ignora a los chismosos y adulantes y da preferencia inteligentemente a todos aquellos que trabajan en silencio.<br />
Rechaza la adulancia y no se deja halagar la vanidad.<br />
<br />
?Sabe que su poder depende de su capacidad para estimular la cooperación sana y transparente del equipo.<br />
?Hace todos los servicios en forma gratuita y la comunidad le retribuye con seguridad social. <br />
?No siente inseguridadpor no haber tenido educación escolar y tiene claridad en que su espiritualidad y sabiduría no se adquiere en la escuela y la universidad, orienta a los universitarios de su comunidad para que no se separen de la educación propia y de su pueblo. Los fustiga positivamente cuando es necesario.<br />
?Propicia la formación, educación y capacitaciónen forma integral y en todos los órdenes y a ser responsables en el ejercicio del poder. Asume los riesgosde ser marginado por su propia gente y por el poder establecido para ejercer con rectitud su liderazgo. <br />
?Sabe que el tiempo para la formación es el mismo tiempo para la vida. Usa la paciencia, la astucia y la comprensión para no dejarse aislar. Encarna lo que dice en lo que hace: investiga haciendo, hace investigando.<br />
?Investiga y propicia la investigación de su pueblo con su propia gente y se alía con verdaderos investigadores-militantes para tener una doble visión de su pueblo: la de adentro y la de afuera. Utiliza la investigación de afuera para verse en su propio espejo.<br />
Se preocupa prioritariamente por la continuidad de la sabiduría, guarda adecuadamente los secretos y divulga lo que es necesario. Deja otros iniciados detrás él. Su muerte no es la muerte de la sabiduría.<br />
<br />
?Sabe que la oración, el ayuno y las pruebas de la iniciación representan el temple y desafío para alcanzar el conocimiento y que este conocimiento se adquiere sin interrupción y de forma progresiva, presentándole a todos la oportunidad y formando a los que tengan vocación para ello.<br />
Pasar todas las pruebas tiene que ver con el desarrollo de la humildad, generosidad, compromiso de por vida y por la vida: condiciones indispensables para ejercer rectamente el conocimiento.<br />
<br />
El ayuno es practicado también por algunos intelectuales, artistas y religiosos para convocar su despertar interno y darle fuerza a la creatividad artística o intelectual o ya, para propiciar estados místicos. Otros intelectuales y artistas han llegado a practicar el lavado intestinal como medio de purificación para despertar la creatividad.<br />
<br />
Sabe que además de oración y ayuno debe practicar de por vida, el shamán y el cacique una alimentación racional (pocos alimentos, pero de calidad) y una alimentación sana, atendiendo a una lista de alimentos permitidos para su desarrollo y de otros prohibidos. Mantener el cuerpo liviano para mantener agilidad y silencio interno.<br />
<br />
El uso de algunos alucinógenos está contextualizado en cada cultura indígena y se usa como auxiliares como el ayuno para adentrarse en estados místicos que permitan unir lo visible y lo invisible.<br />
<br />
?Sabe que hay una realidad más profunda y sensible que aquella que captan sus ojos, su vista, sus oídos y sus manos o de los sabores que palpa su gusto. Hay un conocimiento extrasensorial, más allá de los cinco sentidos: un conocimiento sagrado y que se expresa por la legua sagrada.<br />
?Sabe que en algunos pueblos indígenas la mujer tiene acceso a la iniciación como piache o como cacica. Y que en toda sociedad indígena la filosofía descansa en la unidad de los opuestos complementarios: hombre y mujer. Tanto en las sociedadesmatrilineales como en las sociedades patrilineales. En la recta sabiduría se sabe que la mujer como madre, esposa, hija, hermana, es el símbolo humano de la Madre Tierra y fruto de su fecundidad, inscrita en un cosmos de sol, agua, aire, tierra y éter. <br />
Esto no significa que no existan de antemano algunas manifestaciones de machismo en esas sociedades y que el mismo sea reforzado por la penetración cultural. Debe buscarse la superación del machismo tomando como punto de partida la cultura materna, imprimiendo los correctivos necesarios.<br />
<br />
?Sabe hacer alianzas por la causa común con los sabios de los otros pueblos indígenas y tiene claro que la supervivencia depende de la unidad indígena.<br />
?Sabe ganarse a los criollos descendientes de indígenas, pero no se presta a los criollos y extranjeros explotadores de su propio pueblo. Permanentemente refina y perfecciona su política de alianzas. Olfatea a los aliados naturales: nuca los aparta. Sean indios descendientes de indios o de cualquier lugar.<br />
?Combate acertadamente todos estos vicios y trata de encarnar la rectitud e su propia vida. Genera políticasconcretas para combatir los vicios y debilidades orientando en forma acertada y con el trabajo en equipo: no trabaja solo. Construye equipos donde puede. Sabe que el llanero solitario es un falso héroe que convierte a Toro en un tonto, en un cero a la izquierda. <br />
 <br />
<br />
?Sabe que no es sabio y que la verdadera sabiduría está en manos de la Madre Naturaleza, del Gran Espíritu o como se llame en cada cultura o pueblo. Y si está evangelizado, sabe de antemano que el mismo Jesús dijo: Sólo uno es perfecto y está en los cielos.<br />
El mismo Gandhi en la India se molestaba cuando le decían Mahatma, alma grande.<br />
<br />
"Dentro de más sabio se crea, más cerca de la ignorancia está ", decía un piache piaroa del Amazonas.<br />
<br />
El pueblo dice: no hay peor demonio que el que se cree santo.<br />
<br />
Y el libertador decía que todo talento ejercido sin rectitud es un azote. Tal vez por ello resulte difícil cualquier definición de sabio o sabiduría, humildad, santidad.<br />
<br />
Y volvemos por otras vías, al tanto sé, que no sé nada de Sócrates.<br />
]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El falso sabio]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8392</link>
			<pubDate>Sat, 07 Jul 2012 02:41:44 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8392</guid>
			<description><![CDATA[EL FALSO SABIO (O SABIA): (autor desconocido)<br />
<br />
 Dice que sabe / habla mucho y dice más de lo que sabe, sin medir las consecuencias del conocimiento que trasmite.<br />
<br />
 Demuestra todo con palabras y atribuye a su sabiduría cualquier acierto.<br />
<br />
 No tiene silencio interno, ni dominio de sí mismo.<br />
<br />
 Busca poder para ponerlo al servicio de sí mismo. Se vuelve utilitario. Exprime al militante a su servicio y no ve sus necesidades. <br />
<br />
 Es competitivo y enfrenta al grupo, unos contra otros, convirtiendo a sus partidarios en súbditos serviles, súbditos agradecidos.<br />
<br />
 No maneja la metodología indígena del consenso y hace las críticas en forma directa e hiriente. Es temeroso para tomar decisiones duras y contundentes en el momento preciso. Se vuelve temeroso y acomodaticio a la voluntad de sus adversarios internos y termina convertido en un juguete de ellos.<br />
<br />
 Toma decisiones unilateralmente y no informa a nadie de sus actividades y decisiones transcendentes, pero espera que todo el mundo le consulte todo y le informe de todo lo que hace.<br />
<br />
 Quiere jefear siempre y se afirma con el trabajo de los demás.Halaga al alumno, lo deforma y lo utiliza en forma burda. <br />
<br />
 Se erige como "jefe único" es posesivo, engreído. Nunca comete errores y tiene en sus manos la verdad absoluta.<br />
<br />
 Ve sólo las imperfecciones de los demás, atrapado en su propia envidia  Busca alianza con los enemigos fundamentales de su causa y aísla a los aliados fundamentales. Se siente más cerca de los enemigos de su pueblo que de alguien de los suyos al no saber procesar las diferencias <br />
<br />
 Cuando asume su cargo, cambia instantáneamente y comienza a ver al equipo y a sus amigos por encima del hombro. Se vuelve cínico, arrogante, prepotente y sobre todo, mentiroso en el poder. La demagogia será su recurso favorito.No sabe por tanto elegir a su equipo de trabajo y si lo elige bien, pronto lo pervierte. Su poder es externo a las comunidades: le es dado de arriba, de los cogollos políticos.<br />
<br />
 Practica la magia "negra" para deshacerse de sus enemigos y convierte a sus críticos constructivos en sus peores enemigosAvala todos los proyectos desarrollistas contra las comunidades y pueblos y todo lo que propicia la muerte<br />
<br />
 Los fracasos lo envuelven y lo aturden. Pierde la fe en los demás y en el futuro. No aprende del pasado y termina viendo enemigos en todas partes.<br />
<br />
 Se preocupa más por "quien seré mañana", dejando de lado el futuro de su pueblo. Vende a su pueblo y sus tierras si es necesario para alcanzar prestigio y poder. No piensa en el futuro de sus hijos y nietos.Si puede vende también a su madre, a su mujer y sus hijos.<br />
<br />
 Convierte a los adulantes en el modelo, trasformándolos en obedientes monaguillos de su propia "iglesia." <br />
<br />
 Le gusta el chisme y eleva a los chismosos y adulantes a los altares del poder.Se deja halagar la vanidad con su ejército de aduladores, convierte a los aduladores en sus mejores aliados. Y en sus más cercanos consejeros. Sabe que su poder depende del poder de los aduladores estimulado la competencia.<br />
<br />
 <br />
<br />
 Cobra por los servicios prestados (sanación, servicios políticos y sociales, etc.) Se autodesprecia por no saber leer y escribir o desprecia a los que no saben leer y escribir y no han ido a la escuela, el liceo o la universidad. Cree que saben más que los que no ha tenido formación escolar. Ridiculiza y combate, abiertamente o en forma encubierta la formación y educación de la juventud indígena. Los desalienta cada vez que puede y los incita a buscar poder sin preparación.Dice que no hay tiempo para la formación, que hay otras cosas prioritarias. Predica un conocimiento que no se encanna en la vida y en la comunidad.Se pone al servicio de los investigadores foráneos que no retribuyen los conocimientos a la comunidad. Vende si es necesario, los secretos de la sabiduría. Es un Biozulua más, que trasfiere a otros el escondite de la sabiduría.Favorece la expropiación de la sabiduría. No le preocupa la continuidad de la sabiduría. No le preocupa la continuidad de la sabiduría y declara que eso no es prioritario.No hay iniciados detrás de (él.o con ella). "sabiduría" termina con él. No hace oración y ayuno, ni pasa las pruebas requeridas para la iniciación como codición para ser piache o cacique.Si pasa las pruebas iniciales, cree que eso es suficiente y es lo único necesario para ejercer la recta sabiduría:Ni sigue viendo la oración y el ayuno como parte de la purificación para toda la vida.Cree que el comportamiento recto no es para toda la vida, sino para el momento de iniciarse.Es incapaz de entender que el ayuno no debilita sino que llena de energía y el comer en exceso envejece prematuramente y roba energía.No cuida la alimentación diaria, racional y de calidad. Tampoco vela por la correcta alimentación de su pueblo. Engorda como un cerdo.Convierte el uso de alucinógenos en un vicio degradante y termina uniéndose a los magnates del narcotráfico.<br />
<br />
 <br />
<br />
Se queda en lo que ven los cinco sentidos y eso le basta: oído, olfato, vista y tacto. <br />
<br />
 <br />
<br />
 No siente respeto por la mujer indígena, ni por su papel en la sociedadLa mujer es una cosa, un objeto más, una mercancía.Si el falso sabio es una mujer, puede reproducir un machismo al revés como ha ocurrido en la primera fase de la lucha por los derechos de la mujer en la cultura occidental, plantea al margen de sus formas de familia y de organización social.<br />
<br />
 <br />
<br />
 No se preocupa por enriquecer la espiritualidad y la sabiduría con otros pueblos indígenas. No le importa el destino de los demás pueblos indígenas. Ni siquiera le interesa su propio pueblo. Se presta con algunos antropólogos europeos y norteamericanos para dividir a la población venezolana entre indios y los supuestos "no-indios", dejando bloqueada la identidad indígena de los criollos descendientes de indígena. Sin embargo, se alía con criollos y extranjeros explotadores de su propio pueblo.  Propicia los vicios en su comunidad y en su pueblo; el alcoholismo, la prostitución, la mendicidad en la calle y la mendicidad política en los despachos burocráticos, hasta llegar a la mendicidad espiritual. Trabaja solo como el, llanero solitario<br />
<br />
 <br />
<br />
 En definitiva se cree un sabio.<br />
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[EL FALSO SABIO (O SABIA): (autor desconocido)<br />
<br />
 Dice que sabe / habla mucho y dice más de lo que sabe, sin medir las consecuencias del conocimiento que trasmite.<br />
<br />
 Demuestra todo con palabras y atribuye a su sabiduría cualquier acierto.<br />
<br />
 No tiene silencio interno, ni dominio de sí mismo.<br />
<br />
 Busca poder para ponerlo al servicio de sí mismo. Se vuelve utilitario. Exprime al militante a su servicio y no ve sus necesidades. <br />
<br />
 Es competitivo y enfrenta al grupo, unos contra otros, convirtiendo a sus partidarios en súbditos serviles, súbditos agradecidos.<br />
<br />
 No maneja la metodología indígena del consenso y hace las críticas en forma directa e hiriente. Es temeroso para tomar decisiones duras y contundentes en el momento preciso. Se vuelve temeroso y acomodaticio a la voluntad de sus adversarios internos y termina convertido en un juguete de ellos.<br />
<br />
 Toma decisiones unilateralmente y no informa a nadie de sus actividades y decisiones transcendentes, pero espera que todo el mundo le consulte todo y le informe de todo lo que hace.<br />
<br />
 Quiere jefear siempre y se afirma con el trabajo de los demás.Halaga al alumno, lo deforma y lo utiliza en forma burda. <br />
<br />
 Se erige como "jefe único" es posesivo, engreído. Nunca comete errores y tiene en sus manos la verdad absoluta.<br />
<br />
 Ve sólo las imperfecciones de los demás, atrapado en su propia envidia  Busca alianza con los enemigos fundamentales de su causa y aísla a los aliados fundamentales. Se siente más cerca de los enemigos de su pueblo que de alguien de los suyos al no saber procesar las diferencias <br />
<br />
 Cuando asume su cargo, cambia instantáneamente y comienza a ver al equipo y a sus amigos por encima del hombro. Se vuelve cínico, arrogante, prepotente y sobre todo, mentiroso en el poder. La demagogia será su recurso favorito.No sabe por tanto elegir a su equipo de trabajo y si lo elige bien, pronto lo pervierte. Su poder es externo a las comunidades: le es dado de arriba, de los cogollos políticos.<br />
<br />
 Practica la magia "negra" para deshacerse de sus enemigos y convierte a sus críticos constructivos en sus peores enemigosAvala todos los proyectos desarrollistas contra las comunidades y pueblos y todo lo que propicia la muerte<br />
<br />
 Los fracasos lo envuelven y lo aturden. Pierde la fe en los demás y en el futuro. No aprende del pasado y termina viendo enemigos en todas partes.<br />
<br />
 Se preocupa más por "quien seré mañana", dejando de lado el futuro de su pueblo. Vende a su pueblo y sus tierras si es necesario para alcanzar prestigio y poder. No piensa en el futuro de sus hijos y nietos.Si puede vende también a su madre, a su mujer y sus hijos.<br />
<br />
 Convierte a los adulantes en el modelo, trasformándolos en obedientes monaguillos de su propia "iglesia." <br />
<br />
 Le gusta el chisme y eleva a los chismosos y adulantes a los altares del poder.Se deja halagar la vanidad con su ejército de aduladores, convierte a los aduladores en sus mejores aliados. Y en sus más cercanos consejeros. Sabe que su poder depende del poder de los aduladores estimulado la competencia.<br />
<br />
 <br />
<br />
 Cobra por los servicios prestados (sanación, servicios políticos y sociales, etc.) Se autodesprecia por no saber leer y escribir o desprecia a los que no saben leer y escribir y no han ido a la escuela, el liceo o la universidad. Cree que saben más que los que no ha tenido formación escolar. Ridiculiza y combate, abiertamente o en forma encubierta la formación y educación de la juventud indígena. Los desalienta cada vez que puede y los incita a buscar poder sin preparación.Dice que no hay tiempo para la formación, que hay otras cosas prioritarias. Predica un conocimiento que no se encanna en la vida y en la comunidad.Se pone al servicio de los investigadores foráneos que no retribuyen los conocimientos a la comunidad. Vende si es necesario, los secretos de la sabiduría. Es un Biozulua más, que trasfiere a otros el escondite de la sabiduría.Favorece la expropiación de la sabiduría. No le preocupa la continuidad de la sabiduría. No le preocupa la continuidad de la sabiduría y declara que eso no es prioritario.No hay iniciados detrás de (él.o con ella). "sabiduría" termina con él. No hace oración y ayuno, ni pasa las pruebas requeridas para la iniciación como codición para ser piache o cacique.Si pasa las pruebas iniciales, cree que eso es suficiente y es lo único necesario para ejercer la recta sabiduría:Ni sigue viendo la oración y el ayuno como parte de la purificación para toda la vida.Cree que el comportamiento recto no es para toda la vida, sino para el momento de iniciarse.Es incapaz de entender que el ayuno no debilita sino que llena de energía y el comer en exceso envejece prematuramente y roba energía.No cuida la alimentación diaria, racional y de calidad. Tampoco vela por la correcta alimentación de su pueblo. Engorda como un cerdo.Convierte el uso de alucinógenos en un vicio degradante y termina uniéndose a los magnates del narcotráfico.<br />
<br />
 <br />
<br />
Se queda en lo que ven los cinco sentidos y eso le basta: oído, olfato, vista y tacto. <br />
<br />
 <br />
<br />
 No siente respeto por la mujer indígena, ni por su papel en la sociedadLa mujer es una cosa, un objeto más, una mercancía.Si el falso sabio es una mujer, puede reproducir un machismo al revés como ha ocurrido en la primera fase de la lucha por los derechos de la mujer en la cultura occidental, plantea al margen de sus formas de familia y de organización social.<br />
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 <br />
<br />
 No se preocupa por enriquecer la espiritualidad y la sabiduría con otros pueblos indígenas. No le importa el destino de los demás pueblos indígenas. Ni siquiera le interesa su propio pueblo. Se presta con algunos antropólogos europeos y norteamericanos para dividir a la población venezolana entre indios y los supuestos "no-indios", dejando bloqueada la identidad indígena de los criollos descendientes de indígena. Sin embargo, se alía con criollos y extranjeros explotadores de su propio pueblo.  Propicia los vicios en su comunidad y en su pueblo; el alcoholismo, la prostitución, la mendicidad en la calle y la mendicidad política en los despachos burocráticos, hasta llegar a la mendicidad espiritual. Trabaja solo como el, llanero solitario<br />
<br />
 <br />
<br />
 En definitiva se cree un sabio.<br />
]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El paradigma que viene (Ken Wilber)]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=6436</link>
			<pubDate>Thu, 21 Jul 2011 00:04:29 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=6436</guid>
			<description><![CDATA[El paradigma que viene (Ken Wilber)<br />
¿Dónde están los descubrimientos, no solo científicos sino también sociales, que dentro de quizá doscientos años cambie por completo nuestra forma de ver la vida?<br />
<br />
De todos es sabido que la forma de ver el mundo ha ido cambiando a lo largo de la historia, y si bien en el mundo antiguo podían convivir v ...arias culturas sin apenas comunicarse entre sí, hoy, gracias a las comunicaciones y el proceso de globalización, se tiende a unificar la visión que se tiene del mundo en que vivimos, se tiende a seguir una línea homogéneo de respuestas ante las preguntas que todos nos hacemos. Y el encargado de responderla suele ser la ciencia, verdadero caballo ganador de los tiempos que vivimos. Algo es verdad solo si la ciencia lo dice, y esto viene sucediendo desde varios siglos atrás.<br />
<br />
Todo ese conjunto de respuestas científicas han ido conformando nuestra visión del mundo, nuestro paradigma, el que hoy manejamos con total convencimiento y sin casi dudarlo. El problema reside en que lo que hoy se piensa casi de manera global, en su día sustituyó a otra forma de pensar, cierto que más religiosa y por ello menos creíble desde el punto de vista científico: que si la tierra era plana, que si Dios creó al hombre, que si vamos al cielo o al infierno, etc. Pero es que todo eso empezó a suceder hace más de trescientos años, cuando algunos hombres ilustres empezaron a hablar sobre la ley de la gravedad, el origen de las especies, la democracia en la política, la clasificación cartesiana, las leyes mecánicas de causa y efecto, etc. Y no eran tomados muy en serio, sin embargo, a la vuelta de trescientos años, todos esos descubrimientos forman ya parte de nuestra vida cotidiana en prácticamente todo el globo terráqueo.<br />
<br />
Por todo ello resulta interesante preguntarnos dónde están los descubrimientos, no solo científicos sino también sociales, que dentro de quizá doscientos años cambie por completo nuestra forma de ver la vida. ¿Qué dicen los hombres ilustres de hoy? En realidad hoy existen tantas teorías en tantos campos diferentes de estudio que sería difícil apostar por una u otra. Sin embargo, atendiendo a la creciente aceptación que está teniendo, sí podemos atrevernos a mostrar algunas de estas nuevas ideas, que en realidad no son tan nuevas, lo son en el sentido de su aplicación real en la sociedad, en el sentido de que es ahora cuando, poco a poco, más y más gente empieza a cambiar su manera de relacionarse en la vida, con lo cual son los pioneros, los primeros brotes de un paradigma que viene, o al menos eso parece.<br />
<br />
Ken Wilber habla en su libro, Una teoría de todo, de cómo las diferentes formas de consciencia han ido marcando nuestro crecimiento como seres humanos (y con ello nuestra forma de ver las cosas), llega incluso a hacer ocho clasificaciones, atreviéndose a imaginar cómo será la futura humanidad a medida que amplíe esa conciencia. Él divide esta historia de la consciencia, o Dinámica de la Espiral (en referencia al movimiento que sigue el desarrollo humano) en seis primeras clasificaciones que llama niveles de subsistencia o pensamiento de primer grado:<br />
<br />
1- Arcaico-instintivo. Nivel de supervivencia básica donde lo primero es el alimento, el agua, el calor, el sexo, la seguridad. Y donde se depende mucho de los hábitos e instintos. Es propia de las primeras sociedades humanas, pero también del recién nacido, los ancianos, vagabundos y masas hambrientas. Lo forman un 0,1% (con un 0% del poder social) de la población y su color sería el beige.<br />
<br />
2- Mágico-animístico. Se refiere a los pueblos que ven la tierra poblado de espíritus mágicos, las religiones animistas, el culto al espíritu de los ancestros. Se halla presente en el vudú, los juramentos de sangre, el rencor, los rituales familiares, las creencias y las supersticiones. Está muy implantado en las bandas callejeras y los equipos deportivos. Lo forman un 10% de la población (con un 1% del poder) y su color sería el púrpura.<br />
<br />
3- Dioses de poder. Emerge en algunos individuos un yo separado del grupo, alguien poderoso e impulsivo que se convierte en héroe, o líder. Muy propio de las épocas feudales donde el señor protege a sus subordinados en un mundo lleno de peligros. Se halla en el rebelde sin causa, los héroes épicos, los mercenarios o en un personaje histórico como Atila. Lo forman un 20% de la población (con un 5% del poder) y su color sería el rojo.<br />
<br />
4- Orden mítico. En este paradigma o nivel existe una fuerte creencia en leyes impuestas y todopoderosas. Creándose un código de conducta con principios absolutistas que fijan lo que está bien y lo que está mal, siendo duramente castigado quien lo infringe. Puede asumir un aspecto religioso o de misión seglar histórica. Se halla presente en la América puritana, la época victoriana, los códigos de honor de la caballería, en todo tipo de fundamentalismo, las buenas obras e incluso en el patriotismo. Lo forman un 40% de la población (con un 30% del poder social) y su color sería el azul.<br />
<br />
5- Logro científico. Aquí el yo del individuo escapa de la mentalidad de grupo y busca la verdad por sí mismo. Tiene las características del científico en cuanto a la experimentación y el uso de la razón para conocer las leyes naturales, y orienta todo eso hacia objetivos que suelen ser materiales. Según Ken Wilber las leyes de la ciencia gobiernan la política, la economía y los asuntos humanos. Lo podemos ver en la Ilustración, la bolsa, la clase media, la industria de la moda, la búsqueda del triunfo, el materialismo y el liberalismo. Lo forman un 30% de la población (con un 50% del poder social) y su color sería el naranja.<br />
<br />
6- El yo sensible. En esta forma de ver la vida ya se da un salto muy importante en el camino que lleva a grados de conciencia más amplios. El individuo ahora valora mucho las relaciones entre los seres humanos, hay una gran sensibilidad ecológica. Se camina hacia la liberación de la codicia, de los dogmas y de la división, reemplazando la fría razón por el respeto y la atención a los demás. Es contrario a las jerarquías y gusta del diálogo y el consenso, interesándose por lo espiritual, la armonía y el crecimiento del ser humano. Lo podemos ver en Greenpeace, la defensa de los derechos de los animales, los movimientos antirracistas, la defensa de los derechos humanos, etc. Lo forman un 10% de la población (con un 15% del poder social) y su color sería el verde.<br />
<br />
Podríamos quedarnos en este nivel verde y defenderlo como el paradigma que viene, pero en realidad estas ideas ya están entre nosotros, muchas provienen de la Ilustración. Para hablar de una nueva forma de pensar capaz de salvar las diferencias entre todos estos aspectos del ser humano, hay que ir un poco más allá, pues el problema hoy en día es que no se entienden entre ellos, se ignoran y cada visón del mundo cree que la suya es la auténtica, la única y la adecuada, cuando en realidad todas tienen algo que aportar y sirven según las circunstancias que nos depara la vida. Los investigadores Graves, Beck y Cowan llaman, a este verdadero paradigma aún por llegar, la conciencia integral de segundo grado, que se expresaría por medio de estas dos oleadas:<br />
<br />
7- Integrador. La vida se observa como un caleidoscopio de jerarquías organizado en holones (término acuñado por A. Koestler), es decir, partes que son a la vez una totalidad. Dicho de otra manera, un holón es una totalidad que forma parte de otra totalidad (holoarquías), por ejemplo: la totalidad átomo forma parte de la totalidad molécula, la totalidad molécula forma parte de la totalidad célula, la totalidad célula forma parte de la totalidad organismo, etc. Es decir, se ve la realidad como algo no compuesto ni de totalidades ni de partes, sino de totalidades-partes u holones. Esto no gusta al nivel verde (el yo sensible) que odia todo tipo de imposiciones, pero se trata de una jerarquía de conocimiento e idoneidad (y no de dominio) que surge de manera flexible y espontánea provocando un orden natural, esto complementa el igualitarismo. Lo forman un 1% de la población (con un 5% del poder social) y su color sería el amarillo.<br />
<br />
8- Holístico. Es la visión de la unidad, del sistema holístico universal, donde se integran el sentimiento y el conocimiento de manera consciente. Ya no se habla de reglas externa (nivel azul) ni de lazos grupales (nivel verde), se toma conciencia de un orden universal y vivo que hace posible una gran unificación. Este pensamiento se sirve de todos los niveles pues percibe todas sus interacciones. Su color sería el turquesa.<br />
<br />
Recordemos que los niveles (maneras de interpretar la vida), según esta teoría, no se anulan unos a otros, sino que se trascienden y a la vez se incluyen, por lo tanto deben ser respetados, pues pueden verse reactivados según las circunstancias de la vida. Por ejemplo, un peligro estimula el impulso rojo (heroico) de poder; una situación caótica activa el nivel azul del orden; una relación de amistad incentiva el nivel verde de lo íntimo. La diferencia es que ahora, en esta conciencia integral de segundo grado, se vislumbran como partes de un todo, pero se los respeta como totalidades. Es la visión holística del mundo. Apenas representan una mínima parte de la población y del poder social, por eso podríamos decir que son el verdadero paradigma que está aún por venir, la auténtica vanguardia de la evolución humana.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El paradigma que viene (Ken Wilber)<br />
¿Dónde están los descubrimientos, no solo científicos sino también sociales, que dentro de quizá doscientos años cambie por completo nuestra forma de ver la vida?<br />
<br />
De todos es sabido que la forma de ver el mundo ha ido cambiando a lo largo de la historia, y si bien en el mundo antiguo podían convivir v ...arias culturas sin apenas comunicarse entre sí, hoy, gracias a las comunicaciones y el proceso de globalización, se tiende a unificar la visión que se tiene del mundo en que vivimos, se tiende a seguir una línea homogéneo de respuestas ante las preguntas que todos nos hacemos. Y el encargado de responderla suele ser la ciencia, verdadero caballo ganador de los tiempos que vivimos. Algo es verdad solo si la ciencia lo dice, y esto viene sucediendo desde varios siglos atrás.<br />
<br />
Todo ese conjunto de respuestas científicas han ido conformando nuestra visión del mundo, nuestro paradigma, el que hoy manejamos con total convencimiento y sin casi dudarlo. El problema reside en que lo que hoy se piensa casi de manera global, en su día sustituyó a otra forma de pensar, cierto que más religiosa y por ello menos creíble desde el punto de vista científico: que si la tierra era plana, que si Dios creó al hombre, que si vamos al cielo o al infierno, etc. Pero es que todo eso empezó a suceder hace más de trescientos años, cuando algunos hombres ilustres empezaron a hablar sobre la ley de la gravedad, el origen de las especies, la democracia en la política, la clasificación cartesiana, las leyes mecánicas de causa y efecto, etc. Y no eran tomados muy en serio, sin embargo, a la vuelta de trescientos años, todos esos descubrimientos forman ya parte de nuestra vida cotidiana en prácticamente todo el globo terráqueo.<br />
<br />
Por todo ello resulta interesante preguntarnos dónde están los descubrimientos, no solo científicos sino también sociales, que dentro de quizá doscientos años cambie por completo nuestra forma de ver la vida. ¿Qué dicen los hombres ilustres de hoy? En realidad hoy existen tantas teorías en tantos campos diferentes de estudio que sería difícil apostar por una u otra. Sin embargo, atendiendo a la creciente aceptación que está teniendo, sí podemos atrevernos a mostrar algunas de estas nuevas ideas, que en realidad no son tan nuevas, lo son en el sentido de su aplicación real en la sociedad, en el sentido de que es ahora cuando, poco a poco, más y más gente empieza a cambiar su manera de relacionarse en la vida, con lo cual son los pioneros, los primeros brotes de un paradigma que viene, o al menos eso parece.<br />
<br />
Ken Wilber habla en su libro, Una teoría de todo, de cómo las diferentes formas de consciencia han ido marcando nuestro crecimiento como seres humanos (y con ello nuestra forma de ver las cosas), llega incluso a hacer ocho clasificaciones, atreviéndose a imaginar cómo será la futura humanidad a medida que amplíe esa conciencia. Él divide esta historia de la consciencia, o Dinámica de la Espiral (en referencia al movimiento que sigue el desarrollo humano) en seis primeras clasificaciones que llama niveles de subsistencia o pensamiento de primer grado:<br />
<br />
1- Arcaico-instintivo. Nivel de supervivencia básica donde lo primero es el alimento, el agua, el calor, el sexo, la seguridad. Y donde se depende mucho de los hábitos e instintos. Es propia de las primeras sociedades humanas, pero también del recién nacido, los ancianos, vagabundos y masas hambrientas. Lo forman un 0,1% (con un 0% del poder social) de la población y su color sería el beige.<br />
<br />
2- Mágico-animístico. Se refiere a los pueblos que ven la tierra poblado de espíritus mágicos, las religiones animistas, el culto al espíritu de los ancestros. Se halla presente en el vudú, los juramentos de sangre, el rencor, los rituales familiares, las creencias y las supersticiones. Está muy implantado en las bandas callejeras y los equipos deportivos. Lo forman un 10% de la población (con un 1% del poder) y su color sería el púrpura.<br />
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3- Dioses de poder. Emerge en algunos individuos un yo separado del grupo, alguien poderoso e impulsivo que se convierte en héroe, o líder. Muy propio de las épocas feudales donde el señor protege a sus subordinados en un mundo lleno de peligros. Se halla en el rebelde sin causa, los héroes épicos, los mercenarios o en un personaje histórico como Atila. Lo forman un 20% de la población (con un 5% del poder) y su color sería el rojo.<br />
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4- Orden mítico. En este paradigma o nivel existe una fuerte creencia en leyes impuestas y todopoderosas. Creándose un código de conducta con principios absolutistas que fijan lo que está bien y lo que está mal, siendo duramente castigado quien lo infringe. Puede asumir un aspecto religioso o de misión seglar histórica. Se halla presente en la América puritana, la época victoriana, los códigos de honor de la caballería, en todo tipo de fundamentalismo, las buenas obras e incluso en el patriotismo. Lo forman un 40% de la población (con un 30% del poder social) y su color sería el azul.<br />
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5- Logro científico. Aquí el yo del individuo escapa de la mentalidad de grupo y busca la verdad por sí mismo. Tiene las características del científico en cuanto a la experimentación y el uso de la razón para conocer las leyes naturales, y orienta todo eso hacia objetivos que suelen ser materiales. Según Ken Wilber las leyes de la ciencia gobiernan la política, la economía y los asuntos humanos. Lo podemos ver en la Ilustración, la bolsa, la clase media, la industria de la moda, la búsqueda del triunfo, el materialismo y el liberalismo. Lo forman un 30% de la población (con un 50% del poder social) y su color sería el naranja.<br />
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6- El yo sensible. En esta forma de ver la vida ya se da un salto muy importante en el camino que lleva a grados de conciencia más amplios. El individuo ahora valora mucho las relaciones entre los seres humanos, hay una gran sensibilidad ecológica. Se camina hacia la liberación de la codicia, de los dogmas y de la división, reemplazando la fría razón por el respeto y la atención a los demás. Es contrario a las jerarquías y gusta del diálogo y el consenso, interesándose por lo espiritual, la armonía y el crecimiento del ser humano. Lo podemos ver en Greenpeace, la defensa de los derechos de los animales, los movimientos antirracistas, la defensa de los derechos humanos, etc. Lo forman un 10% de la población (con un 15% del poder social) y su color sería el verde.<br />
<br />
Podríamos quedarnos en este nivel verde y defenderlo como el paradigma que viene, pero en realidad estas ideas ya están entre nosotros, muchas provienen de la Ilustración. Para hablar de una nueva forma de pensar capaz de salvar las diferencias entre todos estos aspectos del ser humano, hay que ir un poco más allá, pues el problema hoy en día es que no se entienden entre ellos, se ignoran y cada visón del mundo cree que la suya es la auténtica, la única y la adecuada, cuando en realidad todas tienen algo que aportar y sirven según las circunstancias que nos depara la vida. Los investigadores Graves, Beck y Cowan llaman, a este verdadero paradigma aún por llegar, la conciencia integral de segundo grado, que se expresaría por medio de estas dos oleadas:<br />
<br />
7- Integrador. La vida se observa como un caleidoscopio de jerarquías organizado en holones (término acuñado por A. Koestler), es decir, partes que son a la vez una totalidad. Dicho de otra manera, un holón es una totalidad que forma parte de otra totalidad (holoarquías), por ejemplo: la totalidad átomo forma parte de la totalidad molécula, la totalidad molécula forma parte de la totalidad célula, la totalidad célula forma parte de la totalidad organismo, etc. Es decir, se ve la realidad como algo no compuesto ni de totalidades ni de partes, sino de totalidades-partes u holones. Esto no gusta al nivel verde (el yo sensible) que odia todo tipo de imposiciones, pero se trata de una jerarquía de conocimiento e idoneidad (y no de dominio) que surge de manera flexible y espontánea provocando un orden natural, esto complementa el igualitarismo. Lo forman un 1% de la población (con un 5% del poder social) y su color sería el amarillo.<br />
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8- Holístico. Es la visión de la unidad, del sistema holístico universal, donde se integran el sentimiento y el conocimiento de manera consciente. Ya no se habla de reglas externa (nivel azul) ni de lazos grupales (nivel verde), se toma conciencia de un orden universal y vivo que hace posible una gran unificación. Este pensamiento se sirve de todos los niveles pues percibe todas sus interacciones. Su color sería el turquesa.<br />
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Recordemos que los niveles (maneras de interpretar la vida), según esta teoría, no se anulan unos a otros, sino que se trascienden y a la vez se incluyen, por lo tanto deben ser respetados, pues pueden verse reactivados según las circunstancias de la vida. Por ejemplo, un peligro estimula el impulso rojo (heroico) de poder; una situación caótica activa el nivel azul del orden; una relación de amistad incentiva el nivel verde de lo íntimo. La diferencia es que ahora, en esta conciencia integral de segundo grado, se vislumbran como partes de un todo, pero se los respeta como totalidades. Es la visión holística del mundo. Apenas representan una mínima parte de la población y del poder social, por eso podríamos decir que son el verdadero paradigma que está aún por venir, la auténtica vanguardia de la evolución humana.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Filosofía Perenne]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7316</link>
			<pubDate>Wed, 20 Jul 2011 23:59:22 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7316</guid>
			<description><![CDATA[<a href="http://www.webislam.com/?idt=1?3060" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.webislam.com/?idt=1?3060</a><br />
Filosofía Perenne<br />
Dondequiera que la hallamos presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial<br />
Pensamiento - 27/05/2009 8:22 - Autor: Ken Wilber - Fuente: Yogakai<br />
<br />
...Ken Wilber<br />
<br />
La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparten la mayor parte de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se la denomina perenne o universal porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Los mismo lo encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, que en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hallamos presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.<br />
<br />
Para nosotros, los hombres contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, que ha sido sostenido por muchos (hombres y mujeres) que han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México en el Lejano Oeste hasta Japón en el Lejano Oriente.<br />
<br />
Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas profundas verdades referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente Esta es una forma de describir lo que es la Philosophia perennis.<br />
<br />
TKW: Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero modernamente se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. En caso de ser esto cierto, y dado que las diversas culturas y lenguajes son muy diferentes entre si, cabría la posibilidad de que apareciera alguna verdad universal o colectiva sobre la condición humana. Desde este punto de vista no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?<br />
<br />
KW: Hay mucha verdad en ello. Existen , sin duda, una diversidad de culturas que poseen un diferente conocimiento local, y la investigación de esas diferencias constituye un actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.<br />
<br />
Además de las diferencias culturales evidentes, como son el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo humano, tiene por ejemplo doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de New York como de Mozambique, y tanto hoy día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina estructuras profundas porque son esencialmente las mismas en todas partes.<br />
Sin embargo, para que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maneras muy diversas, como los chinos que vendaban los pies de sus mujeres o los de Ubangi que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de verter, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de  estructuras superficiales, porque son locales en vez de universales.<br />
<br />
Esto mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. La mente humana posee estructuras superficiales que varían entre las distintas culturas, y estructuras profundas que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Aparezca donde aparezca, la mente humana tiene la capacidad de formar imágenes, símbolos, conceptos y reglas. Las imágenes y símbolos particulares pueden variar de una cultura a otra, pero lo cierto es que la capacidad de formar esas estructuras mentales y lingüísticas- y las propias estructuras en si- es esencialmente las misma en todas partes. Del mismo modo que el cuerpo humano produce pelo, la mente humana produce símbolos. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, pero las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.<br />
<br />
Ahora bien, al igual que el cuerpo humano produce universalmente pelo y que la mente produce universalmente ideas, el espíritu humano también produce universalmente intuiciones sobre lo Divino. Y esas intuiciones y vislumbres configuran el núcleo de las grandes tradiciones espirituales del mundo entero. Y una vez más, aunque las estructuras superficiales de las grandes tradiciones de sabiduría sean, desde luego, muy diferentes entre si, sus estructuras profundas, por el contrario, son muy similares y algunas veces idénticas.<br />
<br />
La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino. Porque aquellas verdades sobre las cuales los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes se hallan en completo acuerdo, suelen referirse a algo profundamente importante, algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.<br />
<br />
TKW: A primera vista, resulta difícil ver en que podrían estar de acuerdo el budismo y el cristianismo. ¿Cuáles son, pues, los principios fundamentales de la filosofía perenne? ¿Podrías postular sus tópicos fundamentales? ¿Cuántas son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?<br />
<br />
KW: Son muchos, pero veamos los siete que considero más importantes.<br />
<br />
1º- el espíritu existe.<br />
2º- el espíritu está dentro de nosotros.<br />
3º- a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno.<br />
4º- hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación.<br />
5º- si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema.<br />
6º- esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento.<br />
7º- el final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.<br />
<br />
TKW: ¡Has dicho muchas cosas! Vayamos paso a paso. Dices que el espíritu existe.<br />
<br />
KW: El Espíritu existe, Dios existe, existe una Realidad Suprema, ya sea que se le de el nombre de Brahman, Dharmakaya, Yahwel, Atón, Kether, Tao, Allah, Shiva, : Muchos son los nombres que recibe lo Uno.<br />
<br />
TKW: Pero ¿Cómo sabes que el Espíritu existe? Los místicos dicen que existe pero ¿en que basan esa afirmación?<br />
<br />
KW: En la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual Real.<br />
<br />
Esto es lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos.<br />
<br />
TKW: Pero ¿qué hay del argumento de la experiencia mística no es un conocimiento válido porque es inefable y por consiguiente incomunicable?.<br />
<br />
KW: Ciertamente la experiencia mística es inefable y no puede traducirse enteramente en palabras, pero lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia, ya se trate de una puesta de sol, el sabor de un trozo de tarta o la armonía de una fuga de Bach.<br />
<br />
En cualquiera de estos casos debemos haber tenido la experiencia real para saber de que se trata. Pero no por ello se debe concluir que la puesta de sol, la tarta o la música no existen o son experiencias no válidas. Además, aunque la experiencia mística sea, en gran medida, inefable, puede ser comunicada o transmitida. Así, por ejemplo, de la misma manera que la danza se puede enseñar aunque no se pueda transmitir con palabras, también es posible aprender una determinada práctica espiritual bajo la tutela de un determinado maestro espiritual.<br />
<br />
TKW: Pero esa experiencia mística que tan verdadera le parece al místico bien podría estar equivocada. Los místicos pueden afirmar que están fundiéndose con Dios pero ésa no es ninguna garantía de que lo que dicen es lo que ocurre en realidad. Ningún conocimiento es absolutamente seguro.<br />
<br />
KW: Estoy de acuerdo en que la experiencia mística no es más cierta que cualquier otra experiencia directa. Pero ese argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, los eleva, en realidad, al mismo estatus que yo definitivamente acepto. En otras palabras, el mismo argumento que se puede aducir en contra del conocimiento místico puede aplicarse, en realidad, a cualquier otra forma de conocimiento basado en la experiencia evidente, incluida la experiencia empírica. Creo que estoy mirando la luna, pero bien pudiera estar errado; los físicos creen en la existencia de los electrones, pero podrían estar equivocados; los críticos consideran que Hamlet fue escrito por un personaje histórico llamado Shakespeare, pero podrían estar en un error, etc.<br />
¿Cómo podemos estar seguros de la veracidad de nuestras afirmaciones?<br />
Mediante más experiencias.<br />
<br />
Pues bien, eso es precisamente lo que han estado haciendo históricamente los místicos a lo largo de décadas, siglos y milenios: comprobar y refinar sus experiencias, un récord de constancia histórica que hace palidecer incluso a la ciencia moderna. El hecho de que este argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, lo que hace es conferirles de una manera sumamente adecuada  a mi juicio- el estatus de auténticos expertos e informados sobre su especialidad y, por consiguiente, los únicos verdaderamente capacitados para establecer aseveraciones al respecto.<br />
<br />
TKW: Muy bien. Pero a menudo he escuchado que la visión mística bien podría tratarse de una patología esquizofrénica ¿Cómo contestarías a esa acusación?<br />
<br />
KW: No creo que nadie ponga en duda que ciertos místicos presentan rasgos<br />
esquizofrénicos y aun que haya esquizofrénicos que experimentan intuiciones místicas. Pero desconozco a cualquier autoridad en la materia que crea que las experiencias místicas son básicas y primordialmente alucinaciones esquizofrénicas.<br />
<br />
Está claro que también conozco a muchas personas no cualificadas que así lo piensan, y que resultaría difícil convencerlas de lo contrario en el breve espacio de este entrevista. Diré, tan solo, que las prácticas espirituales y contemplativas utilizadas por los místicos- como la oración contemplativa o la meditación- pueden ser muy poderosas pero no lo suficiente como para atraer a un montón de hombres y mujeres normales, sanos y adultos y, en el curso de unos pocos años, convertirlos en esquizofrénicos delirantes. El Maestro de Zen Hakuin transmitió su enseñanza a ochenta y tres discípulos que se encargaron de revitalizar y organizar el Zen japonés. Ochenta y tres esquizofrénicos alucinados no podrían ponerse de acuerdo ni siquiera para ir al baño...¿Qué habría pasado con el Zen japonés si éste hubiera sido el caso?<br />
<br />
TKW: (Risas) Una última objeción ¿No es acaso posible que la noción de ser uno con el espíritu no sea más que un mecanismo de defensa regresivo para proteger a una persona contra el pánico ante la muerte y lo impermanente?<br />
<br />
KW: Si la unidad con el Espíritu fuese simplemente algo más en lo que uno cree y se tratara, por lo tanto, de una idea o una esperanza, entonces ciertamente suele formar parte de la proyección de inmortalidad de una persona, es decir, de un sistema de defensa diseñado- como he intentado explicar en mis libros Después del Eden y Un Dios sociable- para protegerse mágica o regresivamente de la muerte bajo la promesa de una prolongación o continuación de la vida.<br />
Pero la experiencia de unidad atemporal con el Espíritu no es una idea o un deseo; es una aprehensión directa. Y sólo podemos considerar esa experiencia directa de tres maneras diferentes:<br />
<br />
-afirmar que se trata de una alucinación, a lo cual acabo de responder;<br />
-asegurar que es un error, cosa que también he rebatido,<br />
-o aceptarla como lo que dice ser: una experiencia directa de nuestro Ser Espíritual.<br />
<br />
TKW: Por lo que dices, el misticismo genuino, a diferencia de la religión dogmática, es científico, porque se basa en la evidencia y la comprobación experimental directa ¿Es así?<br />
<br />
KW: efectivamente. Los místicos te piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia.<br />
<br />
El laboratorio del místico es su propia mente y el experimento es la meditación.<br />
Tu mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento.<br />
<br />
A partir de ese conjunto de conocimiento experimental, consensualmente validado, llegas a ciertas leyes del espíritu, o a ciertas  verdades profundas si prefieres llamarlo así.<br />
<br />
TKW: Y esto nos lleva de nuevo a la filosofía perenne, a la filosofía mística y a sus siete grandes principios. El segundo principio era: el espíritu está dentro de ti.<br />
<br />
KW: El espíritu está dentro de ti, hay todo un universo en tu interior. El asombroso mensaje de los místicos es que en el centro mismo de tu ser, tú vives la divinidad. Estrictamente hablando Dios no está dentro ni fuera- ya que el Espíritu trasciende toda dualidad- pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro, hasta que ese adentro termina convirtiéndose en más allá. El Chandogya Upanishad nos ofrece la formulación más conocida de esta verdad inmortal cuando dice: En la misma esencia de tu ser no percibes la Verdad, pero en realidad está ahí. En eso, que es la esencia sutil de tu propio ser, todo lo que existe Es. Esa esencia invisible es el Espíritu del universo entero. Eso es lo Verdadero, eso es el Ser. ¿Y tú ? Eso eres tú. Tat Tuam Asi, tú eres Eso. Es innecesario decir que el tú que es Eso, el tú que es Dios, no es tu identidad individual y separada, el ego, ésta o aquella identidad, el Sr. o la Sra. de Tal. De hecho, el yo individual o ego es precisamente lo que impide que tomemos conciencia de tu Identidad Suprema.<br />
<br />
Ese tú, por el contrario, es nuestra esencia más profunda, o si lo preferimos, nuestro aspecto más elevado, la esencia sutil- como lo describe el Upanishad- que trasciende nuestro ego mortal y participa directamente de lo Divino. En el judaísmo se le llama el Ruach, el espíritu divino y supraindividualidad que se halla en cada uno de nosotros, y que se diferencia del nefesh, el ego individual.<br />
En el cristianismo, por su parte, es el pneuma, el espíritu que mora en nosotros y que es de la misma naturaleza que Dios, y no la psique o alma individual que, en el mejor de los casos, solo puede adorar a Dios. Como dijo Coomaraswamy, la distinción entre el espíritu inmortal y eterno de una persona y su alma individual y mortal (el ego) constituye un principio fundamental de la filosofía perenne.<br />
<br />
TKW: San Pablo dijo: Vivo. Pero no soy yo, sino Cristo, quien vive en mi. ¿Estás diciendo que San Pablo descubrió su verdadera Identidad, que era uno con Cristo y que éste sustituyó a su antiguo y pequeño ego, su alma o psique individual?<br />
<br />
KW: Así es. Tu Ruach o fundamento es la Realidad Suprema, no tu nefesh, tu ego. Si crees que tu ego individual es Dios estás evidentemente en un gran aprieto. De hecho, estarías padeciendo una psicosis, una esquizofrenia paranoide. No es eso, por cierto, lo que conciben los más grandes filósofos y sabios del mundo.<br />
<br />
TKW: Pero entonces ¿por qué no hay más gente que sea consciente de eso? Si el espíritu está realmente en nuestro interior ¿por qué no es evidente para todo el mundo?<br />
<br />
KW: Muy bien . Entremos ahora en el tercer punto. Si realmente soy uno con Dios ¿por qué no me doy cuenta? Algo me está separando del espíritu ¿Por qué esta Caída? ¿Cuál ha sido el error?.<br />
<br />
Las diferentes tradiciones dan diferentes respuestas a este asunto, pero todas ellas concluyen fundamentalmente en lo siguiente: no puedo percibir mi Verdadera Identidad, mi unión con el Espíritu, porque mi conciencia está obnubilada y obstruida por alguna actividad; aunque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no se halla abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mí mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en mi mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad anterior, mi verdadera identidad con el Todo. Mi naturaleza individual el hombre natural ha caído y vive en en el error, separado y alienado del Espíritu y del resto del mundo. Estoy separado y aislado del mundo de ahí afuera, un mundo que percibo como si fuera completamente externo, ajeno y hostil a mi propio ser. En cuanto a mi propio ser en sí, desde luego que no parece ser uno con el Todo, con todo lo que existe, uno con el Espíritu Infinito, sino que, por el contrario, permanece encerrado y aprisionado dentro de las paredes limitadoras de este cuerpo mortal.<br />
<br />
TKW: Esta situación suele llamarse dualismo ¿no es así?<br />
<br />
KW: Así es. Me divido a mí mismo en un sujeto separado del mundo de los objetos ubicados ahí fuera y, a partir de ese dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Según la filosofía perenne, la conciencia que se halla dominada por el dualismo sujeto-objeto, no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como Identidad Suprema. En otras palabras: el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es.<br />
<br />
Y aún más: ese ser contraído, ese sujeto aislado aquí dentro, al no reconocer su verdadera identidad con el Todo experimenta una aguda sensación de carencia, de privación, de fragmentación. En otras palabras: la sensación de estar separado, de ser un individuo separado, da nacimiento al sufrimiento, da nacimiento a la caída.<br />
<br />
El sufrimiento no es algo que ocurre al estar separado, sino que es algo inherente a esa condición. Pecado, sufrimiento y yo no son sino diferentes nombres para un mismo proceso que consiste en la contracción y fragmentación de la conciencia.<br />
Por eso es imposible rescatar al ego del sufrimiento. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo.<br />
<br />
TKW: Así que este mundo dualista es el mundo de la caída y el pecado original, es la contracción del ser, la autocontracción en cada uno de nosotros. ¿Y estás diciendo que no son sólo los místicos orientales sino también los occidentales quienes definen el pecado y el Infierno como algo inherente al estado de identidad separada?<br />
<br />
KW: Al yo separado y a su codicia, deseo y huída carentes de amor. Si, desde luego. Es cierto que Oriente- y en especial el budismo y el hinduismo- hacen mucho incapié en equiparar al Infierno  o Samsara- con el ego separado e individualista. Pero en los escritos de los místicos católicos, de los gnósticos, de los cuáqueros, de los cabalistas y de los místicos islámicos también nos encontramos con los mismos tópicos. Al respecto, mi escrito favorito pertenece al extraordinario William Law, un místico cristiano inglés del siglo XVIII. Te lo leeré He aquí la verdad resumida. Todo pecado, toda muerte, toda condenación y todo infierno no son sino el reino del yo, del ego. Las diversas actividades del narcisismo, del amor propio y del egoísmo que separan el alma de Dios y abocan a la muerte y al infierno eterno. O las palabras del sufí Abi l-Khayr:  No hay Infierno sino individualidad, no hay Paraíso sino altruismo. También encontramos este mismo tipo de declaraciones entre los místicos cristianos, como nos lo demuestra la afirmación de la Theología germánica de que  lo único que arde en el infierno es el ego.<br />
<br />
TKW: Sí, entiendo. Así que la trascendencia del pequeño yo conduce al descubrimiento del  gran Yo.<br />
<br />
KW: En efecto. En sánscrito, este  pequeño yo o alma individual se denomina ahamkara, que significa nudo o contracción; y es este ahamkara, esta contracción dualista o egocéntrica de la conciencia, lo que constituye la raíz misma del estado de caída.<br />
<br />
Llegamos así al cuarto gran principio de la filosofía perenne: hay una forma de superar la Caída, una forma de cambiar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico.<br />
<br />
TKW: Tirar al tacho al ego individualista.<br />
<br />
KW: (risas). Así es. Rendirse o morir a esa sensación de ser una identidad separada, al pequeño yo, a la contracción sobre uno mismo. Si queremos descubrir nuestra identidad con el Todo debemos abandonar nuestra identificación errónea con el ego aislado. Pero esta Caída se puede revestir instantáneamente comprendiendo que, en realidad, nunca ha tenido lugar, ya que solo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido más que una ilusión. Sin embargo, para la mayor parte de nosotros, esa situación debe ser superada gradualmente paso a paso.<br />
<br />
En otras palabras, el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación, desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo<br />
<br />
TKW: ¿Es la meditación ese Camino?<br />
<br />
KW: Bien. Podríamos decir que hay diversos caminos que constituyen lo que estoy llamando genéricamente  el Camino y nuevamente se trata de diferentes estructuras superficiales que comparten todas ellas la misma estructura profunda. En el hinduísmo, por ejemplo, se dice que hay cinco grandes caminos o yogas. Yoga significa sencillamente unión, la unión del alma con la Divinidad. La palabra inglesa yoke, la castellana yugo, la hitita yugan, la latina jugum, la griega zugon y muchas otras proceden de la misma raíz. En este sentido, cuando Cristo dice: Mi yugo es leve, está queriendo decir Mi yoga es fácil.<br />
<br />
Pero quizá podamos simplificar todo esto diciendo que todos esos caminos, ya sean hinduístas o provenientes de cualquier otra tradición de sabiduría, se dividen en dos grandes caminos.<br />
<br />
A este respecto se me ocurre otra cita para ilustrar este punto. Es de Swami Ramdas: Hay dos caminos, uno de ellos consiste en expandir tu ego hasta el infinito y el segundo en reducirlo a la nada; el primero es una vía de conocimiento mientras que el segundo, por el contrario, es una vía devocional. Un Jnani (sabio hindú) dice: Yo soy Dios, la Verdad universal. Un Devoto, por su parte, dice: Yo no soy nada ¡Oh Dios! Tú lo eres todo. En ambos casos desaparece la sensación de identidad separada.<br />
<br />
La clave del asunto es que cualquiera de estos dos casos el individuo que recorre el Camino trasciende o muere al pequeño yo y redescubre, o resucita, a su Identidad Suprema con el Espíritu universal. Y eso nos lleva al quinto gran principio de la filosofía perenne, es decir, el del Renacimiento, la Resurreción o la Iluminación. El pequeño yo debe morir para que dentro de nuestro ser pueda resucitar el gran Yo.<br />
Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos. Así, por ejemplo, en el cristianismo recibe los nombres de Adán  a quien los místicos llaman el Hombre Viejo u Hombre Externo y del que se dice que abrió las puertas del Infierno  y de Jesús- el Hombre Nuevo u Hombre Interno que abre las puertas del Paraíso-.En opinión de los místicos, la muerte y resurrección de Jesús constituye el arquetipo de la muerte del yo separado y la resurrección a un destino nuevo y eterno dentro de la corriente de la conciencia, a saber, el Ser Divino o Crístico y su Ascensión.Como dijo San Agustín: Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera hacerse Dios.<br />
<br />
En el cristianismo, este proceso de retorno desde la condición humana a la condición Divina, de la persona externa a la persona interna, se denomina Metanoia, una palabra que significa tanto arrepentimiento como transformación. En tal caso, nos arrepentimos del pequeño yo (el ego individualista) y nos transformamos en el Ser (o Cristo), de modo que, como afirmaba San Pablo, no soy yo sino Cristo quien vive en mí. De manera similar, el islam denomina tawbah ( que significa arrepentimiento) y también galb (que significa transformación) a esa muerte y resurrección que Al-Bistami resume del siguiente modo: Olvidarse de sí es recordar a Dios.<br />
<br />
Tanto en el hinduísmo como en el budismo se describe esta muerte y resurrección siempre como la muerte del alma individual (jivatman) y el despertar a esa verdadera naturaleza de la persona que los hindúes describen metafóricamente como Totalidad del Ser (Brahman) y los budistas describen como Apertura Pura (Shunyata). El momento en que tiene lugar esa ruptura o renacimiento se denomina iluminación o liberación (Moksha o Kaivalya). El Lankavatara Sutra describe la experiencia de la iluminación como una transformación completa en la misma esencia de la conciencia. Esta transformación consiste simplemente en desactivar la tendencia habitual a crear un yo separado y substancial donde, de hecho, sólo existe una conciencia clara, abierta y amplia. El Zen denomina Satori o Kensho a esta transformación o Metanoia.<br />
<br />
Ken significa verdadera naturaleza y sho significa ver directamente. Ver directamente nuestra verdadera naturaleza es convertirse en un Ser totalmente autorrealizado. Y como dijo el Maestro Ekhart: En esta transformación he descubierto que Dios y yo somos lo mismo.<br />
<br />
TKW: ¿La iluminación se experimenta realmente como una muerte real o esto no es más que una metáfora?<br />
<br />
KW: En realidad esto se refiere a la muerte del ego individualista.<br />
Los relatos de esa experiencia, que pueden ser muy dramáticos pero también muy sencillos y nada espectaculares; afirman claramente que de repente te despiertas y descubres que, entre otras cosas, y por más extraño que pueda parecer, tu verdadero ser es todo lo que has estado mirando hasta ese momento, que literalmente eres uno con todo lo manifestado, uno con el universo y que, en realidad, no te vuelves uno con Dios y el todo, sino que entonces tomas conciencia de que eternamente has sido esa unidad sin haberte percatado antes de ello. Pero junto a ese sentimiento, junto al descubrimiento del Ser que todo lo impregna, se experimenta también la sensación muy concreta de que tu pequeño ego ha muerto, que ha muerto de verdad. El Zen llama al Satori la Gran Muerte.Eckhart era igual de categórico. El alma-dijo- debe darse a sí misma. Coomaraswamy dice: Solo cuando nuestro ego muere comprendemos finalmente que no hay nada con lo que podamos identificarnos y entonces podemos transformarnos realmente en lo que ya somos.<br />
<br />
TKW: ¿Al trascenderse el pequeño ego se descubre la eternidad?<br />
<br />
KW (Larga pausa). Sí, siempre que no consideremos que la eternidad es un tiempo que no acaba nunca sino un momento sin tiempo, el presente eterno, el ahora atemporal.<br />
<br />
El SER no mora para siempre en el tiempo sino en el presente atemporal previo al tiempo, previo a la historia, al cambio, a la sucesión.<br />
El espíritu, el Ser , está presente en el sentido de ser Pura Presencia, no en el de estar en un ahora interminable que es una noción más bien espantosa.<br />
En cualquiera de los casos, el sexto gran principio fundamental de la filosofía perenne afirma que la iluminación o liberación pone fin al sufrimiento.<br />
<br />
Lo que causa el sufrimiento es el apego y el deseo de nuestra identidad separada; y lo que pone fin al sufrimiento es el camino meditativo que trasciende al pequeño yo y al deseo y el apego. El sufrimiento es inherente a ese nudo o contracción llamado ego y la única forma de acabar con el sufrimiento es trascender el ego.<br />
<br />
No se trata que después de la iluminación, o después de la práctica espiritual en general, ya no sientas dolor, angustia, miedo o daño. Todavía sientes eso, si. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por tanto, dejan de constituir un problema para ti. Ya no te identificas con ellos, ya no los dramatizas, ya no tienen energía, ya no te resultan amenazadores. Por una parte, ya no hay ningún ego fragmentado que pueda sentirse amenazado y, por otra, nada puede amenazar a ese gran Yo del Ser original y auténtico, puesto que, siendo el Todo, no hay nada ajeno a él que pueda hacerle daño. Esta situación produce una profunda relajación y distensión del corazón. Por más sufrimiento que experimente ahora el individuo, su verdadero Yo no se siente amenazado. El sufrimiento puede presentarse y puede desaparecer, pero ahora la persona está firmemente asentada y segura en la paz que sobrepasa el entendimiento. El sabio experimenta el sufrimiento, pero éste no le hace daño. Y como es consciente del sufrimiento, se siente motivado por la compasión y el deseo de ayudar a quienes sufren y creen en la realidad del sufrimiento.<br />
<br />
TKW: Lo cual nos lleva al séptimo punto, la motivación del iluminado.<br />
<br />
KW: Si. Se dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la Liberación Suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser.]]></description>
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Filosofía Perenne<br />
Dondequiera que la hallamos presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial<br />
Pensamiento - 27/05/2009 8:22 - Autor: Ken Wilber - Fuente: Yogakai<br />
<br />
...Ken Wilber<br />
<br />
La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparten la mayor parte de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se la denomina perenne o universal porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Los mismo lo encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, que en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hallamos presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.<br />
<br />
Para nosotros, los hombres contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, que ha sido sostenido por muchos (hombres y mujeres) que han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México en el Lejano Oeste hasta Japón en el Lejano Oriente.<br />
<br />
Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas profundas verdades referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente Esta es una forma de describir lo que es la Philosophia perennis.<br />
<br />
TKW: Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero modernamente se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. En caso de ser esto cierto, y dado que las diversas culturas y lenguajes son muy diferentes entre si, cabría la posibilidad de que apareciera alguna verdad universal o colectiva sobre la condición humana. Desde este punto de vista no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?<br />
<br />
KW: Hay mucha verdad en ello. Existen , sin duda, una diversidad de culturas que poseen un diferente conocimiento local, y la investigación de esas diferencias constituye un actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.<br />
<br />
Además de las diferencias culturales evidentes, como son el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo humano, tiene por ejemplo doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de New York como de Mozambique, y tanto hoy día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina estructuras profundas porque son esencialmente las mismas en todas partes.<br />
Sin embargo, para que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maneras muy diversas, como los chinos que vendaban los pies de sus mujeres o los de Ubangi que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de verter, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de  estructuras superficiales, porque son locales en vez de universales.<br />
<br />
Esto mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. La mente humana posee estructuras superficiales que varían entre las distintas culturas, y estructuras profundas que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Aparezca donde aparezca, la mente humana tiene la capacidad de formar imágenes, símbolos, conceptos y reglas. Las imágenes y símbolos particulares pueden variar de una cultura a otra, pero lo cierto es que la capacidad de formar esas estructuras mentales y lingüísticas- y las propias estructuras en si- es esencialmente las misma en todas partes. Del mismo modo que el cuerpo humano produce pelo, la mente humana produce símbolos. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, pero las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.<br />
<br />
Ahora bien, al igual que el cuerpo humano produce universalmente pelo y que la mente produce universalmente ideas, el espíritu humano también produce universalmente intuiciones sobre lo Divino. Y esas intuiciones y vislumbres configuran el núcleo de las grandes tradiciones espirituales del mundo entero. Y una vez más, aunque las estructuras superficiales de las grandes tradiciones de sabiduría sean, desde luego, muy diferentes entre si, sus estructuras profundas, por el contrario, son muy similares y algunas veces idénticas.<br />
<br />
La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino. Porque aquellas verdades sobre las cuales los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes se hallan en completo acuerdo, suelen referirse a algo profundamente importante, algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.<br />
<br />
TKW: A primera vista, resulta difícil ver en que podrían estar de acuerdo el budismo y el cristianismo. ¿Cuáles son, pues, los principios fundamentales de la filosofía perenne? ¿Podrías postular sus tópicos fundamentales? ¿Cuántas son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?<br />
<br />
KW: Son muchos, pero veamos los siete que considero más importantes.<br />
<br />
1º- el espíritu existe.<br />
2º- el espíritu está dentro de nosotros.<br />
3º- a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno.<br />
4º- hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación.<br />
5º- si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema.<br />
6º- esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento.<br />
7º- el final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.<br />
<br />
TKW: ¡Has dicho muchas cosas! Vayamos paso a paso. Dices que el espíritu existe.<br />
<br />
KW: El Espíritu existe, Dios existe, existe una Realidad Suprema, ya sea que se le de el nombre de Brahman, Dharmakaya, Yahwel, Atón, Kether, Tao, Allah, Shiva, : Muchos son los nombres que recibe lo Uno.<br />
<br />
TKW: Pero ¿Cómo sabes que el Espíritu existe? Los místicos dicen que existe pero ¿en que basan esa afirmación?<br />
<br />
KW: En la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual Real.<br />
<br />
Esto es lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos.<br />
<br />
TKW: Pero ¿qué hay del argumento de la experiencia mística no es un conocimiento válido porque es inefable y por consiguiente incomunicable?.<br />
<br />
KW: Ciertamente la experiencia mística es inefable y no puede traducirse enteramente en palabras, pero lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia, ya se trate de una puesta de sol, el sabor de un trozo de tarta o la armonía de una fuga de Bach.<br />
<br />
En cualquiera de estos casos debemos haber tenido la experiencia real para saber de que se trata. Pero no por ello se debe concluir que la puesta de sol, la tarta o la música no existen o son experiencias no válidas. Además, aunque la experiencia mística sea, en gran medida, inefable, puede ser comunicada o transmitida. Así, por ejemplo, de la misma manera que la danza se puede enseñar aunque no se pueda transmitir con palabras, también es posible aprender una determinada práctica espiritual bajo la tutela de un determinado maestro espiritual.<br />
<br />
TKW: Pero esa experiencia mística que tan verdadera le parece al místico bien podría estar equivocada. Los místicos pueden afirmar que están fundiéndose con Dios pero ésa no es ninguna garantía de que lo que dicen es lo que ocurre en realidad. Ningún conocimiento es absolutamente seguro.<br />
<br />
KW: Estoy de acuerdo en que la experiencia mística no es más cierta que cualquier otra experiencia directa. Pero ese argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, los eleva, en realidad, al mismo estatus que yo definitivamente acepto. En otras palabras, el mismo argumento que se puede aducir en contra del conocimiento místico puede aplicarse, en realidad, a cualquier otra forma de conocimiento basado en la experiencia evidente, incluida la experiencia empírica. Creo que estoy mirando la luna, pero bien pudiera estar errado; los físicos creen en la existencia de los electrones, pero podrían estar equivocados; los críticos consideran que Hamlet fue escrito por un personaje histórico llamado Shakespeare, pero podrían estar en un error, etc.<br />
¿Cómo podemos estar seguros de la veracidad de nuestras afirmaciones?<br />
Mediante más experiencias.<br />
<br />
Pues bien, eso es precisamente lo que han estado haciendo históricamente los místicos a lo largo de décadas, siglos y milenios: comprobar y refinar sus experiencias, un récord de constancia histórica que hace palidecer incluso a la ciencia moderna. El hecho de que este argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, lo que hace es conferirles de una manera sumamente adecuada  a mi juicio- el estatus de auténticos expertos e informados sobre su especialidad y, por consiguiente, los únicos verdaderamente capacitados para establecer aseveraciones al respecto.<br />
<br />
TKW: Muy bien. Pero a menudo he escuchado que la visión mística bien podría tratarse de una patología esquizofrénica ¿Cómo contestarías a esa acusación?<br />
<br />
KW: No creo que nadie ponga en duda que ciertos místicos presentan rasgos<br />
esquizofrénicos y aun que haya esquizofrénicos que experimentan intuiciones místicas. Pero desconozco a cualquier autoridad en la materia que crea que las experiencias místicas son básicas y primordialmente alucinaciones esquizofrénicas.<br />
<br />
Está claro que también conozco a muchas personas no cualificadas que así lo piensan, y que resultaría difícil convencerlas de lo contrario en el breve espacio de este entrevista. Diré, tan solo, que las prácticas espirituales y contemplativas utilizadas por los místicos- como la oración contemplativa o la meditación- pueden ser muy poderosas pero no lo suficiente como para atraer a un montón de hombres y mujeres normales, sanos y adultos y, en el curso de unos pocos años, convertirlos en esquizofrénicos delirantes. El Maestro de Zen Hakuin transmitió su enseñanza a ochenta y tres discípulos que se encargaron de revitalizar y organizar el Zen japonés. Ochenta y tres esquizofrénicos alucinados no podrían ponerse de acuerdo ni siquiera para ir al baño...¿Qué habría pasado con el Zen japonés si éste hubiera sido el caso?<br />
<br />
TKW: (Risas) Una última objeción ¿No es acaso posible que la noción de ser uno con el espíritu no sea más que un mecanismo de defensa regresivo para proteger a una persona contra el pánico ante la muerte y lo impermanente?<br />
<br />
KW: Si la unidad con el Espíritu fuese simplemente algo más en lo que uno cree y se tratara, por lo tanto, de una idea o una esperanza, entonces ciertamente suele formar parte de la proyección de inmortalidad de una persona, es decir, de un sistema de defensa diseñado- como he intentado explicar en mis libros Después del Eden y Un Dios sociable- para protegerse mágica o regresivamente de la muerte bajo la promesa de una prolongación o continuación de la vida.<br />
Pero la experiencia de unidad atemporal con el Espíritu no es una idea o un deseo; es una aprehensión directa. Y sólo podemos considerar esa experiencia directa de tres maneras diferentes:<br />
<br />
-afirmar que se trata de una alucinación, a lo cual acabo de responder;<br />
-asegurar que es un error, cosa que también he rebatido,<br />
-o aceptarla como lo que dice ser: una experiencia directa de nuestro Ser Espíritual.<br />
<br />
TKW: Por lo que dices, el misticismo genuino, a diferencia de la religión dogmática, es científico, porque se basa en la evidencia y la comprobación experimental directa ¿Es así?<br />
<br />
KW: efectivamente. Los místicos te piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia.<br />
<br />
El laboratorio del místico es su propia mente y el experimento es la meditación.<br />
Tu mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento.<br />
<br />
A partir de ese conjunto de conocimiento experimental, consensualmente validado, llegas a ciertas leyes del espíritu, o a ciertas  verdades profundas si prefieres llamarlo así.<br />
<br />
TKW: Y esto nos lleva de nuevo a la filosofía perenne, a la filosofía mística y a sus siete grandes principios. El segundo principio era: el espíritu está dentro de ti.<br />
<br />
KW: El espíritu está dentro de ti, hay todo un universo en tu interior. El asombroso mensaje de los místicos es que en el centro mismo de tu ser, tú vives la divinidad. Estrictamente hablando Dios no está dentro ni fuera- ya que el Espíritu trasciende toda dualidad- pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro, hasta que ese adentro termina convirtiéndose en más allá. El Chandogya Upanishad nos ofrece la formulación más conocida de esta verdad inmortal cuando dice: En la misma esencia de tu ser no percibes la Verdad, pero en realidad está ahí. En eso, que es la esencia sutil de tu propio ser, todo lo que existe Es. Esa esencia invisible es el Espíritu del universo entero. Eso es lo Verdadero, eso es el Ser. ¿Y tú ? Eso eres tú. Tat Tuam Asi, tú eres Eso. Es innecesario decir que el tú que es Eso, el tú que es Dios, no es tu identidad individual y separada, el ego, ésta o aquella identidad, el Sr. o la Sra. de Tal. De hecho, el yo individual o ego es precisamente lo que impide que tomemos conciencia de tu Identidad Suprema.<br />
<br />
Ese tú, por el contrario, es nuestra esencia más profunda, o si lo preferimos, nuestro aspecto más elevado, la esencia sutil- como lo describe el Upanishad- que trasciende nuestro ego mortal y participa directamente de lo Divino. En el judaísmo se le llama el Ruach, el espíritu divino y supraindividualidad que se halla en cada uno de nosotros, y que se diferencia del nefesh, el ego individual.<br />
En el cristianismo, por su parte, es el pneuma, el espíritu que mora en nosotros y que es de la misma naturaleza que Dios, y no la psique o alma individual que, en el mejor de los casos, solo puede adorar a Dios. Como dijo Coomaraswamy, la distinción entre el espíritu inmortal y eterno de una persona y su alma individual y mortal (el ego) constituye un principio fundamental de la filosofía perenne.<br />
<br />
TKW: San Pablo dijo: Vivo. Pero no soy yo, sino Cristo, quien vive en mi. ¿Estás diciendo que San Pablo descubrió su verdadera Identidad, que era uno con Cristo y que éste sustituyó a su antiguo y pequeño ego, su alma o psique individual?<br />
<br />
KW: Así es. Tu Ruach o fundamento es la Realidad Suprema, no tu nefesh, tu ego. Si crees que tu ego individual es Dios estás evidentemente en un gran aprieto. De hecho, estarías padeciendo una psicosis, una esquizofrenia paranoide. No es eso, por cierto, lo que conciben los más grandes filósofos y sabios del mundo.<br />
<br />
TKW: Pero entonces ¿por qué no hay más gente que sea consciente de eso? Si el espíritu está realmente en nuestro interior ¿por qué no es evidente para todo el mundo?<br />
<br />
KW: Muy bien . Entremos ahora en el tercer punto. Si realmente soy uno con Dios ¿por qué no me doy cuenta? Algo me está separando del espíritu ¿Por qué esta Caída? ¿Cuál ha sido el error?.<br />
<br />
Las diferentes tradiciones dan diferentes respuestas a este asunto, pero todas ellas concluyen fundamentalmente en lo siguiente: no puedo percibir mi Verdadera Identidad, mi unión con el Espíritu, porque mi conciencia está obnubilada y obstruida por alguna actividad; aunque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no se halla abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mí mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en mi mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad anterior, mi verdadera identidad con el Todo. Mi naturaleza individual el hombre natural ha caído y vive en en el error, separado y alienado del Espíritu y del resto del mundo. Estoy separado y aislado del mundo de ahí afuera, un mundo que percibo como si fuera completamente externo, ajeno y hostil a mi propio ser. En cuanto a mi propio ser en sí, desde luego que no parece ser uno con el Todo, con todo lo que existe, uno con el Espíritu Infinito, sino que, por el contrario, permanece encerrado y aprisionado dentro de las paredes limitadoras de este cuerpo mortal.<br />
<br />
TKW: Esta situación suele llamarse dualismo ¿no es así?<br />
<br />
KW: Así es. Me divido a mí mismo en un sujeto separado del mundo de los objetos ubicados ahí fuera y, a partir de ese dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Según la filosofía perenne, la conciencia que se halla dominada por el dualismo sujeto-objeto, no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como Identidad Suprema. En otras palabras: el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es.<br />
<br />
Y aún más: ese ser contraído, ese sujeto aislado aquí dentro, al no reconocer su verdadera identidad con el Todo experimenta una aguda sensación de carencia, de privación, de fragmentación. En otras palabras: la sensación de estar separado, de ser un individuo separado, da nacimiento al sufrimiento, da nacimiento a la caída.<br />
<br />
El sufrimiento no es algo que ocurre al estar separado, sino que es algo inherente a esa condición. Pecado, sufrimiento y yo no son sino diferentes nombres para un mismo proceso que consiste en la contracción y fragmentación de la conciencia.<br />
Por eso es imposible rescatar al ego del sufrimiento. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo.<br />
<br />
TKW: Así que este mundo dualista es el mundo de la caída y el pecado original, es la contracción del ser, la autocontracción en cada uno de nosotros. ¿Y estás diciendo que no son sólo los místicos orientales sino también los occidentales quienes definen el pecado y el Infierno como algo inherente al estado de identidad separada?<br />
<br />
KW: Al yo separado y a su codicia, deseo y huída carentes de amor. Si, desde luego. Es cierto que Oriente- y en especial el budismo y el hinduismo- hacen mucho incapié en equiparar al Infierno  o Samsara- con el ego separado e individualista. Pero en los escritos de los místicos católicos, de los gnósticos, de los cuáqueros, de los cabalistas y de los místicos islámicos también nos encontramos con los mismos tópicos. Al respecto, mi escrito favorito pertenece al extraordinario William Law, un místico cristiano inglés del siglo XVIII. Te lo leeré He aquí la verdad resumida. Todo pecado, toda muerte, toda condenación y todo infierno no son sino el reino del yo, del ego. Las diversas actividades del narcisismo, del amor propio y del egoísmo que separan el alma de Dios y abocan a la muerte y al infierno eterno. O las palabras del sufí Abi l-Khayr:  No hay Infierno sino individualidad, no hay Paraíso sino altruismo. También encontramos este mismo tipo de declaraciones entre los místicos cristianos, como nos lo demuestra la afirmación de la Theología germánica de que  lo único que arde en el infierno es el ego.<br />
<br />
TKW: Sí, entiendo. Así que la trascendencia del pequeño yo conduce al descubrimiento del  gran Yo.<br />
<br />
KW: En efecto. En sánscrito, este  pequeño yo o alma individual se denomina ahamkara, que significa nudo o contracción; y es este ahamkara, esta contracción dualista o egocéntrica de la conciencia, lo que constituye la raíz misma del estado de caída.<br />
<br />
Llegamos así al cuarto gran principio de la filosofía perenne: hay una forma de superar la Caída, una forma de cambiar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico.<br />
<br />
TKW: Tirar al tacho al ego individualista.<br />
<br />
KW: (risas). Así es. Rendirse o morir a esa sensación de ser una identidad separada, al pequeño yo, a la contracción sobre uno mismo. Si queremos descubrir nuestra identidad con el Todo debemos abandonar nuestra identificación errónea con el ego aislado. Pero esta Caída se puede revestir instantáneamente comprendiendo que, en realidad, nunca ha tenido lugar, ya que solo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido más que una ilusión. Sin embargo, para la mayor parte de nosotros, esa situación debe ser superada gradualmente paso a paso.<br />
<br />
En otras palabras, el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación, desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo<br />
<br />
TKW: ¿Es la meditación ese Camino?<br />
<br />
KW: Bien. Podríamos decir que hay diversos caminos que constituyen lo que estoy llamando genéricamente  el Camino y nuevamente se trata de diferentes estructuras superficiales que comparten todas ellas la misma estructura profunda. En el hinduísmo, por ejemplo, se dice que hay cinco grandes caminos o yogas. Yoga significa sencillamente unión, la unión del alma con la Divinidad. La palabra inglesa yoke, la castellana yugo, la hitita yugan, la latina jugum, la griega zugon y muchas otras proceden de la misma raíz. En este sentido, cuando Cristo dice: Mi yugo es leve, está queriendo decir Mi yoga es fácil.<br />
<br />
Pero quizá podamos simplificar todo esto diciendo que todos esos caminos, ya sean hinduístas o provenientes de cualquier otra tradición de sabiduría, se dividen en dos grandes caminos.<br />
<br />
A este respecto se me ocurre otra cita para ilustrar este punto. Es de Swami Ramdas: Hay dos caminos, uno de ellos consiste en expandir tu ego hasta el infinito y el segundo en reducirlo a la nada; el primero es una vía de conocimiento mientras que el segundo, por el contrario, es una vía devocional. Un Jnani (sabio hindú) dice: Yo soy Dios, la Verdad universal. Un Devoto, por su parte, dice: Yo no soy nada ¡Oh Dios! Tú lo eres todo. En ambos casos desaparece la sensación de identidad separada.<br />
<br />
La clave del asunto es que cualquiera de estos dos casos el individuo que recorre el Camino trasciende o muere al pequeño yo y redescubre, o resucita, a su Identidad Suprema con el Espíritu universal. Y eso nos lleva al quinto gran principio de la filosofía perenne, es decir, el del Renacimiento, la Resurreción o la Iluminación. El pequeño yo debe morir para que dentro de nuestro ser pueda resucitar el gran Yo.<br />
Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos. Así, por ejemplo, en el cristianismo recibe los nombres de Adán  a quien los místicos llaman el Hombre Viejo u Hombre Externo y del que se dice que abrió las puertas del Infierno  y de Jesús- el Hombre Nuevo u Hombre Interno que abre las puertas del Paraíso-.En opinión de los místicos, la muerte y resurrección de Jesús constituye el arquetipo de la muerte del yo separado y la resurrección a un destino nuevo y eterno dentro de la corriente de la conciencia, a saber, el Ser Divino o Crístico y su Ascensión.Como dijo San Agustín: Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera hacerse Dios.<br />
<br />
En el cristianismo, este proceso de retorno desde la condición humana a la condición Divina, de la persona externa a la persona interna, se denomina Metanoia, una palabra que significa tanto arrepentimiento como transformación. En tal caso, nos arrepentimos del pequeño yo (el ego individualista) y nos transformamos en el Ser (o Cristo), de modo que, como afirmaba San Pablo, no soy yo sino Cristo quien vive en mí. De manera similar, el islam denomina tawbah ( que significa arrepentimiento) y también galb (que significa transformación) a esa muerte y resurrección que Al-Bistami resume del siguiente modo: Olvidarse de sí es recordar a Dios.<br />
<br />
Tanto en el hinduísmo como en el budismo se describe esta muerte y resurrección siempre como la muerte del alma individual (jivatman) y el despertar a esa verdadera naturaleza de la persona que los hindúes describen metafóricamente como Totalidad del Ser (Brahman) y los budistas describen como Apertura Pura (Shunyata). El momento en que tiene lugar esa ruptura o renacimiento se denomina iluminación o liberación (Moksha o Kaivalya). El Lankavatara Sutra describe la experiencia de la iluminación como una transformación completa en la misma esencia de la conciencia. Esta transformación consiste simplemente en desactivar la tendencia habitual a crear un yo separado y substancial donde, de hecho, sólo existe una conciencia clara, abierta y amplia. El Zen denomina Satori o Kensho a esta transformación o Metanoia.<br />
<br />
Ken significa verdadera naturaleza y sho significa ver directamente. Ver directamente nuestra verdadera naturaleza es convertirse en un Ser totalmente autorrealizado. Y como dijo el Maestro Ekhart: En esta transformación he descubierto que Dios y yo somos lo mismo.<br />
<br />
TKW: ¿La iluminación se experimenta realmente como una muerte real o esto no es más que una metáfora?<br />
<br />
KW: En realidad esto se refiere a la muerte del ego individualista.<br />
Los relatos de esa experiencia, que pueden ser muy dramáticos pero también muy sencillos y nada espectaculares; afirman claramente que de repente te despiertas y descubres que, entre otras cosas, y por más extraño que pueda parecer, tu verdadero ser es todo lo que has estado mirando hasta ese momento, que literalmente eres uno con todo lo manifestado, uno con el universo y que, en realidad, no te vuelves uno con Dios y el todo, sino que entonces tomas conciencia de que eternamente has sido esa unidad sin haberte percatado antes de ello. Pero junto a ese sentimiento, junto al descubrimiento del Ser que todo lo impregna, se experimenta también la sensación muy concreta de que tu pequeño ego ha muerto, que ha muerto de verdad. El Zen llama al Satori la Gran Muerte.Eckhart era igual de categórico. El alma-dijo- debe darse a sí misma. Coomaraswamy dice: Solo cuando nuestro ego muere comprendemos finalmente que no hay nada con lo que podamos identificarnos y entonces podemos transformarnos realmente en lo que ya somos.<br />
<br />
TKW: ¿Al trascenderse el pequeño ego se descubre la eternidad?<br />
<br />
KW (Larga pausa). Sí, siempre que no consideremos que la eternidad es un tiempo que no acaba nunca sino un momento sin tiempo, el presente eterno, el ahora atemporal.<br />
<br />
El SER no mora para siempre en el tiempo sino en el presente atemporal previo al tiempo, previo a la historia, al cambio, a la sucesión.<br />
El espíritu, el Ser , está presente en el sentido de ser Pura Presencia, no en el de estar en un ahora interminable que es una noción más bien espantosa.<br />
En cualquiera de los casos, el sexto gran principio fundamental de la filosofía perenne afirma que la iluminación o liberación pone fin al sufrimiento.<br />
<br />
Lo que causa el sufrimiento es el apego y el deseo de nuestra identidad separada; y lo que pone fin al sufrimiento es el camino meditativo que trasciende al pequeño yo y al deseo y el apego. El sufrimiento es inherente a ese nudo o contracción llamado ego y la única forma de acabar con el sufrimiento es trascender el ego.<br />
<br />
No se trata que después de la iluminación, o después de la práctica espiritual en general, ya no sientas dolor, angustia, miedo o daño. Todavía sientes eso, si. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por tanto, dejan de constituir un problema para ti. Ya no te identificas con ellos, ya no los dramatizas, ya no tienen energía, ya no te resultan amenazadores. Por una parte, ya no hay ningún ego fragmentado que pueda sentirse amenazado y, por otra, nada puede amenazar a ese gran Yo del Ser original y auténtico, puesto que, siendo el Todo, no hay nada ajeno a él que pueda hacerle daño. Esta situación produce una profunda relajación y distensión del corazón. Por más sufrimiento que experimente ahora el individuo, su verdadero Yo no se siente amenazado. El sufrimiento puede presentarse y puede desaparecer, pero ahora la persona está firmemente asentada y segura en la paz que sobrepasa el entendimiento. El sabio experimenta el sufrimiento, pero éste no le hace daño. Y como es consciente del sufrimiento, se siente motivado por la compasión y el deseo de ayudar a quienes sufren y creen en la realidad del sufrimiento.<br />
<br />
TKW: Lo cual nos lleva al séptimo punto, la motivación del iluminado.<br />
<br />
KW: Si. Se dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la Liberación Suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Audios sobre el cuarto camino]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8198</link>
			<pubDate>Fri, 25 Mar 2011 10:24:11 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8198</guid>
			<description><![CDATA[<a href="http://cuartocamino.podomatic.com/" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://cuartocamino.podomatic.com/</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<a href="http://cuartocamino.podomatic.com/" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://cuartocamino.podomatic.com/</a>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Los ritos de paso]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8021</link>
			<pubDate>Sat, 04 Dec 2010 18:07:59 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=8021</guid>
			<description><![CDATA[<a href="http://www.historia-religiones.com.ar/los-ritos-de-paso-en-la-sociedad-actual-103" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.historia-religiones.com.ar/los-...edad-actual-103</a><br />
<br />
Los ritos de paso en la sociedad actual<br />
<br />
Las fiestas de la vida<br />
	<br />
<br />
 <br />
<br />
 <br />
<br />
Dentro de las formas de religión natural, siempre se presta una especial atención al ciclo de la vida, y a los momentos cruciales en que se pasa de una etapa a otra: el nacimiento, el paso de la niñez a la adolescencia, la vida adulta y la muerte.<br />
<br />
 <br />
<br />
La existencia de ritos de paso es una de las constantes antropológicas que caracterizan al ser humano de manera más universal y que, por tanto, no se resiente de la evolución económica y social. Los ritos cambian de cara y con ellos las costumbres correspondientes, pero su esencia sigue muy viva, en parte porque las diversas edades y ciclos del ser humano no están regidos por lo social, sino por lo natural. Según el estudioso francés Arnold van Gennep, este tipo de ritos se estructuran en tres fases: separación, transición y reincorporación. Es complejo aplicar esta división a la mayoría de ritos tal y como los concebimos hoy. Lo que está claro es que el aparato ritual que comportan tiene como objetivo reforzar la cohesión, primero familiar y luego comunitaria, del individuo que los pasa. Los bautizos, las bodas, los entierros, etc., marcan las fases y también los derechos y deberes del individuo. Además, poseen un marcado carácter socializador: los regalos que se hacen en ellas, así como las felicitaciones -o los pésames en los funerales- implican solidaridad e integración en el grupo. Todo ello refuerza los límites simbólicos de la comunidad familiar.<br />
<br />
 <br />
<br />
El primer rito de paso, aunque evidentemente su protagonista no lo siente como tal, es el nacimiento. Al cabo de poco tiempo la comunidad le da la bienvenida a su estructura socio-religiosa, haciéndole uno más. Muchos de los ritos en este caso están preñados de simbolismo y suelen aludir a la muerte (fase de separación) del niño o incluso a su vuelta al útero materno para renacer al mundo en otro estatus: por ejemplo, en el bautismo, el infante pasa de pagano a cristiano. El nacimiento es un acontecimiento en sí, pero además de asegurar la descendencia del grupo familiar, tiene connotaciones de buena suerte. Observemos el tratamiento que cada primer día de enero dan los medios de comunicación al primer bebé nacido en el nuevo año.<br />
<br />
 <br />
<br />
Del nacimiento a la muerte consumiendo ciclos<br />
	<br />
<br />
 <br />
<br />
El segundo rito de paso es también común a todas las sociedades, pero la franja de tiempo en que se da es un poco más flexible: se celebra el paso de la niñez a la adolescencia. Suele tratarse de un rito más traumático y en algunas culturas están perfectamente documentadas tradiciones bastante crueles físicamente con el protagonista del ritual. Evidentemente en el mundo rural o precapitalista tiene una lógica: el niño debe endurecerse y curtirse al máximo antes de afrontar la vida. En la sobreprotectora sociedad industrializada este rito ha perdido consistencia y es difícil de definir en detalles del comportamiento de los padres con su hijo, aunque los hay: ese primer viaje que se permite hacer al adolescente, el primer vasito de vino que se le permite beber en la mesa familiar o la primera paga para que se la gaste en lo que quiera.<br />
<br />
 <br />
<br />
El rito de la madurez suele ir ligado a los desposorios. Ambos tienen la finalidad de perpetuar el futuro de la tribu mediante la posibilidad de tener descendencia. En algunas sociedades primitivas se valora más el matrimonio exógeno (con personas de otra tribu y familia) tal vez para garantizar, inconscientemente, que la mezcla genética contribuya a mejorar la raza. El incesto está explícitamente prohibido en cualquier cultura. Las bodas de hoy en día, dejando aparte las connotaciones religiosas, que se van perdiendo progresivamente, no dejan de ser una celebración en que se construye un nuevo núcleo familiar y los progenitores de ambos cónyuges respiran tranquilos ("¡Por fin lo/la he colocado/a!") al ver su continuidad asegurada. Las muy en boga despedidas de soltero/a con espectáculo pornográfico y prostitución no son más que un modo bastante chabacano -pero esto no viene al caso- de concienciar al cónyuge de que deberá renunciar a su libertad sexual a partir de ese momento.<br />
<br />
 <br />
<br />
La jubilación es un rito de paso no habitual en las sociedades anteriores. El progreso económico ha permitido que las personas que llegan a una cierta edad puedan descansar sin más, ya que lo que han cotizado durante toda su vida laboral debería bastar para mantenerse el resto de su vida. Por eso, muchos la celebran con ganas. En ocasiones, sin embargo, el jubilado padece el síndrome de "Y ahora qué": el embrutecimiento de la vida de mucha gente que ha vivido para trabajar, y no al contrario, hace que teman la jubilación porque no han desarrollado inquietudes que puedan llenar su recién adquirido tiempo libre.<br />
<br />
 <br />
<br />
La festividad dedicada a los muertos, que es común a la mayoría de culturas, se suele celebrar en otoño (el Samhain celta o el Todos los Santos cristiano). El hecho de visitar las tumbas de los antepasados contribuye a fortalecer el recuerdo, y la costumbre de depositar flores tiene las connotaciones simbólicas de la eterna paradoja: la vida que se va y la que florece a partir de ella. El ciclo de los ritos de paso acaba con esta última ceremonia.<br />
<br />
 <br />
<br />
Otros aspectos del rito iniciático<br />
	<br />
<br />
 <br />
<br />
La mitología, y en especial la literatura legendaria, ha recogido los diversos tratamientos que las culturas han dado a los ritos de paso. El folclorista P. Saintyves estudió en cuatro cuentos populares la referencia a cuatro de estos ritos: en Le Petit Poucet(Pulgarcito) se está hablando del paso de la infancia a la juventud. En Barba azul se hace referencia al casamiento de las doncellas y a las costumbres que deben observar tras celebrarlo, lo mismo que le ocurre al protagonista de Riquet el del tupé. En el caso del famoso cuento El gato con botas, el protagonista muestra a un futuro caudillo las exigencias de su nuevo estatus.<br />
<br />
 <br />
<br />
No sólo en los cambios de edad hay rito iniciático. Son conocidos los que se hacen para ingresar en sociedades secretas (masonería, sectas, hermandades) y que guardan paralelismos con los que rige la edad.<br />
<br />
 <br />
<br />
Llevado al terreno de la sociedad actual, observemos que las entrevistas de personal de las empresas y las pruebas de aptitud -y a menudo de adhesión ideológica- que plantean a los recién llegados no dejan de ser ritos de iniciación algo prosaicos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<a href="http://www.historia-religiones.com.ar/los-ritos-de-paso-en-la-sociedad-actual-103" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.historia-religiones.com.ar/los-...edad-actual-103</a><br />
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Los ritos de paso en la sociedad actual<br />
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Las fiestas de la vida<br />
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Dentro de las formas de religión natural, siempre se presta una especial atención al ciclo de la vida, y a los momentos cruciales en que se pasa de una etapa a otra: el nacimiento, el paso de la niñez a la adolescencia, la vida adulta y la muerte.<br />
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La existencia de ritos de paso es una de las constantes antropológicas que caracterizan al ser humano de manera más universal y que, por tanto, no se resiente de la evolución económica y social. Los ritos cambian de cara y con ellos las costumbres correspondientes, pero su esencia sigue muy viva, en parte porque las diversas edades y ciclos del ser humano no están regidos por lo social, sino por lo natural. Según el estudioso francés Arnold van Gennep, este tipo de ritos se estructuran en tres fases: separación, transición y reincorporación. Es complejo aplicar esta división a la mayoría de ritos tal y como los concebimos hoy. Lo que está claro es que el aparato ritual que comportan tiene como objetivo reforzar la cohesión, primero familiar y luego comunitaria, del individuo que los pasa. Los bautizos, las bodas, los entierros, etc., marcan las fases y también los derechos y deberes del individuo. Además, poseen un marcado carácter socializador: los regalos que se hacen en ellas, así como las felicitaciones -o los pésames en los funerales- implican solidaridad e integración en el grupo. Todo ello refuerza los límites simbólicos de la comunidad familiar.<br />
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El primer rito de paso, aunque evidentemente su protagonista no lo siente como tal, es el nacimiento. Al cabo de poco tiempo la comunidad le da la bienvenida a su estructura socio-religiosa, haciéndole uno más. Muchos de los ritos en este caso están preñados de simbolismo y suelen aludir a la muerte (fase de separación) del niño o incluso a su vuelta al útero materno para renacer al mundo en otro estatus: por ejemplo, en el bautismo, el infante pasa de pagano a cristiano. El nacimiento es un acontecimiento en sí, pero además de asegurar la descendencia del grupo familiar, tiene connotaciones de buena suerte. Observemos el tratamiento que cada primer día de enero dan los medios de comunicación al primer bebé nacido en el nuevo año.<br />
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Del nacimiento a la muerte consumiendo ciclos<br />
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El segundo rito de paso es también común a todas las sociedades, pero la franja de tiempo en que se da es un poco más flexible: se celebra el paso de la niñez a la adolescencia. Suele tratarse de un rito más traumático y en algunas culturas están perfectamente documentadas tradiciones bastante crueles físicamente con el protagonista del ritual. Evidentemente en el mundo rural o precapitalista tiene una lógica: el niño debe endurecerse y curtirse al máximo antes de afrontar la vida. En la sobreprotectora sociedad industrializada este rito ha perdido consistencia y es difícil de definir en detalles del comportamiento de los padres con su hijo, aunque los hay: ese primer viaje que se permite hacer al adolescente, el primer vasito de vino que se le permite beber en la mesa familiar o la primera paga para que se la gaste en lo que quiera.<br />
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El rito de la madurez suele ir ligado a los desposorios. Ambos tienen la finalidad de perpetuar el futuro de la tribu mediante la posibilidad de tener descendencia. En algunas sociedades primitivas se valora más el matrimonio exógeno (con personas de otra tribu y familia) tal vez para garantizar, inconscientemente, que la mezcla genética contribuya a mejorar la raza. El incesto está explícitamente prohibido en cualquier cultura. Las bodas de hoy en día, dejando aparte las connotaciones religiosas, que se van perdiendo progresivamente, no dejan de ser una celebración en que se construye un nuevo núcleo familiar y los progenitores de ambos cónyuges respiran tranquilos ("¡Por fin lo/la he colocado/a!") al ver su continuidad asegurada. Las muy en boga despedidas de soltero/a con espectáculo pornográfico y prostitución no son más que un modo bastante chabacano -pero esto no viene al caso- de concienciar al cónyuge de que deberá renunciar a su libertad sexual a partir de ese momento.<br />
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La jubilación es un rito de paso no habitual en las sociedades anteriores. El progreso económico ha permitido que las personas que llegan a una cierta edad puedan descansar sin más, ya que lo que han cotizado durante toda su vida laboral debería bastar para mantenerse el resto de su vida. Por eso, muchos la celebran con ganas. En ocasiones, sin embargo, el jubilado padece el síndrome de "Y ahora qué": el embrutecimiento de la vida de mucha gente que ha vivido para trabajar, y no al contrario, hace que teman la jubilación porque no han desarrollado inquietudes que puedan llenar su recién adquirido tiempo libre.<br />
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La festividad dedicada a los muertos, que es común a la mayoría de culturas, se suele celebrar en otoño (el Samhain celta o el Todos los Santos cristiano). El hecho de visitar las tumbas de los antepasados contribuye a fortalecer el recuerdo, y la costumbre de depositar flores tiene las connotaciones simbólicas de la eterna paradoja: la vida que se va y la que florece a partir de ella. El ciclo de los ritos de paso acaba con esta última ceremonia.<br />
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Otros aspectos del rito iniciático<br />
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La mitología, y en especial la literatura legendaria, ha recogido los diversos tratamientos que las culturas han dado a los ritos de paso. El folclorista P. Saintyves estudió en cuatro cuentos populares la referencia a cuatro de estos ritos: en Le Petit Poucet(Pulgarcito) se está hablando del paso de la infancia a la juventud. En Barba azul se hace referencia al casamiento de las doncellas y a las costumbres que deben observar tras celebrarlo, lo mismo que le ocurre al protagonista de Riquet el del tupé. En el caso del famoso cuento El gato con botas, el protagonista muestra a un futuro caudillo las exigencias de su nuevo estatus.<br />
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No sólo en los cambios de edad hay rito iniciático. Son conocidos los que se hacen para ingresar en sociedades secretas (masonería, sectas, hermandades) y que guardan paralelismos con los que rige la edad.<br />
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<br />
Llevado al terreno de la sociedad actual, observemos que las entrevistas de personal de las empresas y las pruebas de aptitud -y a menudo de adhesión ideológica- que plantean a los recién llegados no dejan de ser ritos de iniciación algo prosaicos.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Notas sobre las llaves mayor y menores]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7727</link>
			<pubDate>Wed, 21 Apr 2010 20:16:02 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=1">admin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7727</guid>
			<description><![CDATA[Una nota sobre las escuelas esotéricas.<br />
<br />
Estas notas las publiqué en otro lugar hace unos años, pero siguen siendo validas. Tiene que ver con el concepto de gran llave y pequeña llave, y a su vez aunque el secreto se dice al principio, este es una acción y sigue en secreto para los que no relaizan al acción, que tiene requisitos previos como tener un trabajo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Una nota sobre las escuelas esotéricas.<br />
<br />
Estas notas las publiqué en otro lugar hace unos años, pero siguen siendo validas. Tiene que ver con el concepto de gran llave y pequeña llave, y a su vez aunque el secreto se dice al principio, este es una acción y sigue en secreto para los que no relaizan al acción, que tiene requisitos previos como tener un trabajo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Ante La Ley]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7567</link>
			<pubDate>Fri, 29 Jan 2010 01:59:48 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=1">admin</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7567</guid>
			<description><![CDATA[Ante la ley<br />
[Parábola: Texto completo]<br />
Franz Kafka<br />
<br />
Ante la ley hay un guardián. Un campesino se presenta frente a este guardián, y solicita que le permita entrar en la Ley. Pero el guardián contesta que por ahora no puede dejarlo entrar. El hombre reflexiona y pregunta si más tarde lo dejarán entrar.<br />
-Tal vez -dice el centinela- pero no por ahora.<br />
<br />
La puerta que da a la Ley está abierta, como de costumbre; cuando el guardián se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardián lo ve, se sonríe y le dice:<br />
<br />
-Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda que soy poderoso. Y sólo soy el último de los guardianes. Entre salón y salón también hay guardianes, cada uno más poderoso que el otro. Ya el tercer guardián es tan terrible que no puedo mirarlo siquiera.<br />
<br />
El campesino no había previsto estas dificultades; la Ley debería ser siempre accesible para todos, piensa, pero al fijarse en el guardián, con su abrigo de pieles, su nariz grande y aguileña, su barba negra de tártaro, rala y negra, decide que le conviene más esperar. El guardián le da un escabel y le permite sentarse a un costado de la puerta.<br />
<br />
Allí espera días y años. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardián con sus súplicas. Con frecuencia el guardián conversa brevemente con él, le hace preguntas sobre su país y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este acepta todo, en efecto, pero le dice:<br />
<br />
-Lo acepto para que no creas que has omitido ningún esfuerzo.<br />
<br />
Durante esos largos años, el hombre observa casi continuamente al guardián: se olvida de los otros y le parece que éste es el único obstáculo que lo separa de la Ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros años audazmente y en voz alta; más tarde, a medida que envejece, sólo murmura para sí. Retorna a la infancia, y como en su cuidadosa y larga contemplación del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, también suplica a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardián. Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si sólo lo engañan sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos años se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace señas al guardián para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardián se ve obligado a agacharse mucho para hablar con él, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino.<br />
<br />
-¿Qué quieres saber ahora? -pregunta el guardián-. Eres insaciable.<br />
<br />
-Todos se esfuerzan por llegar a la Ley -dice el hombre-; ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar?<br />
<br />
El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora:<br />
<br />
-Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.<br />
<br />
FIN]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Ante la ley<br />
[Parábola: Texto completo]<br />
Franz Kafka<br />
<br />
Ante la ley hay un guardián. Un campesino se presenta frente a este guardián, y solicita que le permita entrar en la Ley. Pero el guardián contesta que por ahora no puede dejarlo entrar. El hombre reflexiona y pregunta si más tarde lo dejarán entrar.<br />
-Tal vez -dice el centinela- pero no por ahora.<br />
<br />
La puerta que da a la Ley está abierta, como de costumbre; cuando el guardián se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardián lo ve, se sonríe y le dice:<br />
<br />
-Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda que soy poderoso. Y sólo soy el último de los guardianes. Entre salón y salón también hay guardianes, cada uno más poderoso que el otro. Ya el tercer guardián es tan terrible que no puedo mirarlo siquiera.<br />
<br />
El campesino no había previsto estas dificultades; la Ley debería ser siempre accesible para todos, piensa, pero al fijarse en el guardián, con su abrigo de pieles, su nariz grande y aguileña, su barba negra de tártaro, rala y negra, decide que le conviene más esperar. El guardián le da un escabel y le permite sentarse a un costado de la puerta.<br />
<br />
Allí espera días y años. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardián con sus súplicas. Con frecuencia el guardián conversa brevemente con él, le hace preguntas sobre su país y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este acepta todo, en efecto, pero le dice:<br />
<br />
-Lo acepto para que no creas que has omitido ningún esfuerzo.<br />
<br />
Durante esos largos años, el hombre observa casi continuamente al guardián: se olvida de los otros y le parece que éste es el único obstáculo que lo separa de la Ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros años audazmente y en voz alta; más tarde, a medida que envejece, sólo murmura para sí. Retorna a la infancia, y como en su cuidadosa y larga contemplación del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, también suplica a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardián. Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si sólo lo engañan sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos años se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace señas al guardián para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardián se ve obligado a agacharse mucho para hablar con él, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino.<br />
<br />
-¿Qué quieres saber ahora? -pregunta el guardián-. Eres insaciable.<br />
<br />
-Todos se esfuerzan por llegar a la Ley -dice el hombre-; ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar?<br />
<br />
El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora:<br />
<br />
-Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.<br />
<br />
FIN]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Brujería]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=280</link>
			<pubDate>Thu, 21 Jan 2010 00:26:27 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=163">Adolfo</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=280</guid>
			<description><![CDATA[¿Porque Don Juan se refería a ciertas cosas como Brujería?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[¿Porque Don Juan se refería a ciertas cosas como Brujería?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Paseo por el interior de las sectas (descarga pdf)]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7265</link>
			<pubDate>Sun, 18 Oct 2009 06:58:05 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7265</guid>
			<description><![CDATA[GUZMÁN MARÍN. MADRID 1999<br />
<br />
Estes es un documento para descargar de 30 MB y 447 paginas resoaldo de <a href="http://virtualismo.com/pdf/Paseo.pdf" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://virtualismo.com/pdf/Paseo.pdf</a><br />
<br />
<a href='http://rojointenso.net/adjuntos/7265-Paseo.pdf' target='_blank' rel="noopener noreferrer">http://rojointenso.net/adjuntos/7265-Paseo.pdf</a> (click derecho para descargar)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[GUZMÁN MARÍN. MADRID 1999<br />
<br />
Estes es un documento para descargar de 30 MB y 447 paginas resoaldo de <a href="http://virtualismo.com/pdf/Paseo.pdf" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://virtualismo.com/pdf/Paseo.pdf</a><br />
<br />
<a href='http://rojointenso.net/adjuntos/7265-Paseo.pdf' target='_blank' rel="noopener noreferrer">http://rojointenso.net/adjuntos/7265-Paseo.pdf</a> (click derecho para descargar)]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Algo de las Lineas de trabajo]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7080</link>
			<pubDate>Tue, 25 Aug 2009 07:21:51 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=59">Nacx</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7080</guid>
			<description><![CDATA[<blockquote>En la primera líne, el trabajo escencial s el estudio de la enseñanza, el estudio de uno mismo, la observaciñon de uno mismo, y en el trabajo se debe mostrar cierta iniciativa respecto a sí mismo.<br />
<br />
En la segunda línea se participa de un trabajo oganizado, donde cada uno hace sólo lo que se le indica. Aquí no se exige y nisiquiera se admite iniciativa alguna. Lo esencial es la disciplina; se trata de conformarse exactamente con lo que se os dice, sin dejar intervenir la menor idea personal, aun si ésta parece mejor que las que han sido dadas.<br />
<br />
En la tercera línea se puede de nuevo manifestar cierta iniciativa, pero se debe siempre ejercer un control sobre sí y no permitise tomar decisiones contrarias a las reglas y principios, o contrarias a lo que se ha sido indicado</blockquote>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>En la primera líne, el trabajo escencial s el estudio de la enseñanza, el estudio de uno mismo, la observaciñon de uno mismo, y en el trabajo se debe mostrar cierta iniciativa respecto a sí mismo.<br />
<br />
En la segunda línea se participa de un trabajo oganizado, donde cada uno hace sólo lo que se le indica. Aquí no se exige y nisiquiera se admite iniciativa alguna. Lo esencial es la disciplina; se trata de conformarse exactamente con lo que se os dice, sin dejar intervenir la menor idea personal, aun si ésta parece mejor que las que han sido dadas.<br />
<br />
En la tercera línea se puede de nuevo manifestar cierta iniciativa, pero se debe siempre ejercer un control sobre sí y no permitise tomar decisiones contrarias a las reglas y principios, o contrarias a lo que se ha sido indicado</blockquote>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL Y LA FILOSOFIA PERENNE, KEN WILBER]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7045</link>
			<pubDate>Tue, 18 Aug 2009 08:11:27 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7045</guid>
			<description><![CDATA[LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL Y LA FILOSOFIA PERENNE, KEN WILBER <br />
<a href="http://www.instituto-integra.com/transpersonal.html" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.instituto-integra.com/transpersonal.html</a><br />
Por: Carlos Macías Vences<br />
<br />
Introducción : <br />
<br />
La psicología se divide en tres grandes escuelas o corrientes. La primera es la escuela psicoanalítica surgida a finales del siglo XIX y fundada por el neurólogo vienés Sigmund Freud. Se basa fundamentalmente en el descubrimiento de la mente inconsciente y de la pugna que se establece entre las pulsiones infantiles y las exigencias sociales. De la resolución de esta es que se integra la personalidad. La tesis de Freud se puede sintetizar en la frase: Infancia es destino en la que revela el carácter profético que le da a los primeros años de vida. <br />
<br />
La segunda escuela es el Conductismo impulsada por el psicólogo estadounidense Frederick Skinner. Esta surge como una postura crítica al psicoanálisis al cuestionar la solidez de la evidencia psicoanalítica. El conductismo crea un modelo científico más positivista argumentando que lo único realmente observable de la psique era la conducta y su origen residía en las estímulos que la originaban.<br />
<br />
Estas dos corrientes se podrían clasificar juntas como teorías deterministas, ya que ambas están basadas en un modelo de causa y efecto, en donde se explican las reacciones humanas como mecanismos sin contemplas aspectos como la libertad o la espiritualidad de los seres humanos. Otro rasgo de las teorías deterministas es que al igual que las demás teorías que se generaron dentro de la modernidad, son ateas y por lo mismo no contemplan un para qué de la existencia humana o de lo que le acontecía. En el conductismo el gran objetivo de la existencia es adaptarse sin reparar en la circunstancia en la que esto sucede, y el psicoanálisis contempla en la compulsión a la repetición una especie de condena patológica que no tiene otro sentido que atraparnos en las vivencias infantiles. <br />
<br />
La Tercera escuela de psicología es conocida como humanismo. Esta difiere de las dos anteriores ya que no es creada por un autor que después tiene seguidores o discípulos que continúen con sus investigaciones, si no que alrededor de los años 40s y 50s en diferentes lugares surgen personas que llegan a consideraciones similares. Algunas de estas son la preocupación por los aspectos que las teorías deterministas habían dejado fuera como la libertad, la responsabilidad, la espiritualidad y el sentido de la vida. Autores como Jung, Rogers, Fromm, Maslow, Frankl y otros versan sobre la importancia de retomar el estudio del ser humano visto más allá de sus mecanismos. Y contemplando como objeto central de estudio el aspecto esencial de la humanidad. <br />
<br />
De aquí es de donde se desprende lo que hoy conocemos como cuarta fuerza de psicología o psicología transpersonal. Dedicada fundamentalmente a estudiar el aspecto trascendente del ser humano. Algunos autores como Carl Jung inician como discípulos del psicoanálisis y se topan en sus investigaciones con aspectos que no podían explicar desde este encuadre teórico por lo que se hace necesario ir más allá de los modelos preestablecidos e incursionar en esferas que hasta ese momento pertenecían a otras disciplinas como las religiones o el esoterismo. Otros autores inician con la convicción de que las teorías hasta entonces existente dejaban fuera aspectos fundamentales del ser humano sin los cuales no era posible entender realmente a las personas, así Viktor Frankl insiste en que la vida debe tener un para qué, y ese para qué solo se puede explicar entendiendo que el se humano es colocado en la vida con una misión de la que tendrá que dar cuenta a una instancia creadora en algún momento, incluso después de su muerte. <br />
<br />
En un principio a aquellos estudios de aspectos transpersonales se les denominó como parapsicología, ya que el estudio de estos fenómenos rebasaban lo que la psicología comprendía, sin embargo el surgimiento de una nueva ciencia, la física cuántica, vino a traer nueva luz sobre estos fenómenos. La ciencia positivista consideraba que la persona estaba flanqueada por dos límites fundamentales. Uno era el tiempo que tenía dos claras fronteras, una el nacimiento y la otra la muerte. Estas dos enmarcaban lo que era observable científicamente como existencia, antes o después de estos momentos no eran objeto de estudio de ninguna ciencia positivista ya que no era perceptible algo por los métodos reconocidos. El segundo límite de la persona era su piel, desde la función de ser la capa envolvente que establece una frontera entre el interior y el exterior del ser humano, fuera de la piel ya no era la persona, sino el exterior, y por lo tanto ajeno al estudio de la psicología. La física quántica demostró la relatividad del tiempo y la inexistencia de la materia y por lo tanto lo relativo que era nuestra comprensión del ser humano, pero también de la realidad en su conjunto. Con esto se colapso el paradigma de la ciencia experimental positivista y surgió uno nuevo denominado fenomenología. Occidental miro a oriente y encontró en las antiguas cosmovisiones enormes coincidencias con lo que comenzaba a descubrirse con la nueva ciencia.<br />
<br />
La física Quántica vino a comprobar científicamente lo que las antiguas tradiciones ya sabían, los límites temporales y espaciales del ser humano son ilusorios y por lo tanto la existencia necesariamente también va más allá de estas dimensiones. Con estas revelaciones cobra fuerza la tesis de la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones de la existencia material. Por lo tanto un ser trascendente, que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. <br />
<br />
La psicología transpersonal, también contempla un nuevo método, la fenomenología, basando su estudio en la conciencia. <br />
<br />
La diferencia central entre la ciencia positivista y la fenomenología radica en que en la ciencia el camino a la verdad se podría sintetizar en la frase ver para creer refiriéndose, evidentemente, a la comprobación indispensable del método científico. Mientras que la fenomenología podríamos representarla en el enunciado inverso: creer para ver. Con este tipo de aproximaciones el hombre regresa a lo que la ciencia positivista abandonó, el estudio de la conciencia como instrumento de conocer. Y partiendo de la premisa de que la modificando la conciencia se modifica también el resultado de la observación, por lo que ahora el camino del conocimiento, no es un camino de la observación de los acontecimientos exteriores, si no uno de la modificación de la conciencia con que uno observa esos acontecimientos. <br />
<br />
Uno de los autores más representativos de la psicología transpersonal y considerado como una de las mayores autoridades en el estudio de la conciencia, hoy día, es Ken Wilber, quien a través de estratificar los diferentes niveles de conciencia y explicar los límites y alcances de cada uno, nos lleva a la comprensión del papel que cada uno juega en nuestra existencia y nos coloca frente a la posibilidad de trascenderlos para acceder a niveles más elevados de comprensión. <br />
<br />
Reseña Biográfica <br />
<br />
Ken Wilber nació en 1949 en la ciudad de Oklahoma, vivió en muchos lugares durante sus años de escuela ya que su padre trabajaba para la fuerza aérea. Terminó sus estudios secundarios en Lincoln, Nebraska y comenzó la carrera de medicina en la Duke University. Durante el primer año de estudios comenzó a leer psicología y filosofía tanto de oriente como de occidente. Perdiendo interés por la medicina, regresó a Nebraska para estudiar bioquímica. Luego de algunos años se aleja del mundo académico para dedicarse totalmente al estudio independiente y a escribir sus propios libros.  <br />
<br />
Con 16 libros sobre espiritualidad y ciencia traducidos en varios idiomas y publicados en veinte paises, Wilber es hoy en día el autor académico más traducido de los Estados Unidos. Es reconocido como un importante representante de la psicología transpersonal, corriente que emerge hacia fines de los años sesenta a partir de la psicología humanista y que se relaciona fundamentalmente con la inclusión de la dimensión espiritual del ser humano. Por la profundidad y originalidad de su pensamiento ha sido llamado "el Albert Einstein de la Consciencia".  <br />
<br />
Su primer obra "El espectro de la conciencia" publicado en 1977 estableció su reputación como un pensador original que busca integrar las psicologías de Oriente y Occidente. En 1979 publica "Conciencia sin fronteras" obra que compendia sus trabajos y se ha convertido en su libro más conocido. En 1980 escribe "El Proyecto Atman" proponiendo un interesante enfoque dentro de la psicología evolutiva. En 1981 con "Desde el Eden" expresa su pensamiento en relación a la historia de la cultura.  <br />
<br />
En su trabajo reciente, especialmente en los tres volúmenes de Sexo, Ecología y Espiritualidad (1995), ha criticado aspectos de la cultura occidental, además de movimientos como el "New Age". Según su opinión, ninguno de estos alcanza la profundidad y detallada naturaleza de la filosofía perenne, el concepto de realidad que subyace al corazón de las principales religiones y que constituyen la base de todos sus escritos. Este trabajo fundamental en su obra ha sido sintetizado en "Breve historia de todas las cosas" publicado en 1996.  <br />
<br />
En su trabajo más personal titulado "Gracia y Coraje", Wiber cuenta su relación con su segunda esposa, Treya, quien murió de cáncer en 1989. En su trabajo más reciente "One Taste" presenta un diario personal del año 1997, relatando sus insights en relación a su vida y experiencias espirituales. Actualmente vive en Boulder, Colorado. <br />
<br />
Filosofía Perenne <br />
<br />
La filosofia perenne constituye la tesis central de Ken Wilber y representa el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas profundas verdades referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo trascendente. <br />
<br />
Wilber observa que existen en la humanidad lo que el denomina estructuras superficiales y estructuras profundas. Las estructuras superficiales son aquello que es diferente en cada cultura, sociedad o grupo humano, es aquello que cambia. Y las estructuras profundas es aquello que permanece inamovible sin importar la cultura, la época, el lugar, etc. La mente humana posee estructuras superficiales que varían entre las distintas culturas, y estructuras prufundas que permaneces esencialmente idénticas, independientemente de la cultura considerada. <br />
<br />
Una de las estructuras profundas en el ámbito de lo mental lo constituye la tendencia del espiritu humano a producir universalmente intuiciones sobre lo divino. Y esas intuiciones cosntitiuyen en eje de las grandes tradiciones espirituales de todo el mundo. <br />
<br />
Las estructuras superficiales de las diferentes tradiciones espirituales, son muy diferentes entre si, sin embargo sus estructuras profundas, son idénticas. Y la filosofía perenne es precisamente este conjunto de coincidencias que se ocupan del encuentro humano con lo divino. Porque aquello en que los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufies, se hayan en completo acuerdo, suelen referirse a algo profundamente importante, algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, algo que toca la esencia fundamental de la condición humana. <br />
<br />
Para Wilber estas condiciones fundamentales que constituyen la herencia espiritual humana se pueden resumir en siete puntos fundamentales: <br />
<br />
1.- El espíritu existe <br />
<br />
2.- El espíritu está dentro de nosotros <br />
<br />
3.- A pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese espíritu interno. <br />
<br />
4.- Hay una salida para ese estado de caída, de error, de ilusión; hay un camino que conduce a la liberación <br />
<br />
5.- Si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un renaciomiento, a una liberación suprema. <br />
<br />
6.- Esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento. <br />
<br />
7.- El final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles. <br />
<br />
Además de la suma de estos siete puntos los maestros de la espiritualidad humana comparten también el camino que sugieren para alcanzar esta conciencia: la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual Real. Y es esto lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos. <br />
<br />
La experiencia mística no es algo que se pueda traducir en palabras, sin embargo lo mismo ocurre con la mayor parte de las experiencias, ya sea un amanecer o una sinfonía de Mózart. <br />
<br />
A lo largo de décadas, siglos y milenios, los místicos han estado comprobando y refinando las experiencias y creando un record de constancia histórica que haría palidecer incluso a la ciencia moderna. <br />
<br />
Las prácticas espirituales y contemplativas utilizadas por los místicos como la oración contemplativa o la meditación, pueden ser muy poderosas, tanto que han logrado prevalecer en la historia de la humanidad y han encontrado eco en las diferentes culturas por diversas que puedan parecer.<br />
<br />
Los místicos de piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia. El laboratorio del místico es su propia mente, y el experimento en la meditación. Tu mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento. <br />
<br />
Wilber afirma que el espíritu está dentro de uno, y que ahí reside todo un universo en nuestro interior. El asombrosos mensaje de los místicos es que en el centro mismo de su ser, cada uno vive la divinidad. Dios no esta dentro ni fuera, ya que el espíritu trasciende toda dualidad, pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro. Hasta que ese adentro termina convirtiéndose en más allá. Y es el yo individual o el ego lo que impide que tomemos conciencia de nuestra identidad suprema.<br />
<br />
Ese tu, por el contrario es nuestra esencia más profunda, o si lo preferimos, nuestro aspecto más elevado, la esencia sutil, como lo describe el upanishad, que trasciende nuestro ego mortal, y participa directamente de lo divino. En el judaísmo se le llama en Ruach, el espíritu divino y supraindividualidad que se halla en cada uno de nosotros, y que se diferencia del nefesh, el ego individual. <br />
<br />
En el cristianismo por su parte, es el pneuma, el espíritu el esíritu que mora en nosotros y que es de la misma naturaleza que Dios, y no la psique o lama individual que, en el mejor de los casos, solo puede adorar a Dios. Como dijo Coomarawamy, la distinción entre el espíritu inmortal y eterno de una persona y su alma individual y mortal (el ego) constituye un principio fundamental de la filosofía perenne. <br />
<br />
Tercer punto, la razón por la que no puedo percibir mi verdadera identidad, mi unión con el espíritu, es porque mi conciencia esta obnubilada y obstruida por alguna actividad; aunque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no se halla abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mi mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en mi mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad anterior, mi verdadera identidad con el Todo. Mi naturaleza individual, el hombre natural ha caído y vive en el error, separado y alienado del espíritu y del resto del mundo. Estoy separado y aislado del mundo de ahí afuera, un mundo que percibo como si fuera completamente extraño, ajeno y hostil a mi propio ser. En cuanto a mi propio ser en si, desde luego que no parece ser uno con el Todo, con todo lo que existe, uno con el espíritu infinito, si no que por el contrario, permanece encerrado y aprisionado dentro de las paredes limitadoras de este cuerpo mortal. <br />
<br />
A este fenómeno se le conoce como dualismo. Ya que me divido a mi mismo en un sujeto separado del mundo de los objetos ubicados ahí afuera y a partir de este dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Ya que al trazar una frontera divisoria entre aquello que pretendo separar automáticamente genero una zona de conflicto. Según la filosofía perenne, la conciencia que se haya dominada por el dualismo sujeto-objeto, no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como identidad suprema. En otras palabras el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es. Ese ser contraído, ese sujeto aislado, al no reconocer su verdadera identidad con el Todo experimenta una aguda sensación de carencia, de privación, de fragmentación, En otras palabras: la sensación de estar separado, de ser un individuo separado, de nacimiento al sufrimiento, de nacimiento a la caída. <br />
<br />
El sufrimiento no es algo que ocurre al estar separado, sino que es algo inherente a esa condición. Pecado, sufrimiento, y yo no son sino diferentes nombres para un mismo proceso que consiste en la contracción y fragmentación de la conciencia. Por eso es imposible rescatar al ego del sufrimiento. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo. Un místico Ingles del siglo XVIII lo expresa de la siguiente forma: He aquí la verdad resumida. Todo pecado, toda muerte, toda condenación, y todo infierno no son sino el reino del yo, del ego. Las diversas actividades del narcisismo, del amor propio y del egoísmo que separan el alma de Dios y abocan a la muerte y al infierno eterno. O las palabras del Sufi Abi l-Khayr:no hay infierno si no individualidad, no hay paraíso si no altruismo. Y también encontramos este mismo tipo de declaraciones entre los místicos cristinos, como nos lo demuestra la afirmación de la teología germánica de que lo único que arde en el infierno es el ego.<br />
<br />
El cuarto principio de la filosofía perenne se refiere a la forma de superar la caída, una forma de superar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico: Rendirse o morirse a esa sensación de ser una identidad separada. Esta caída se puede revertir instantáneamente comprendiendo, que en realidad, nunca ha tenido lugar, ya que solo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido mas que una ilusión. <br />
<br />
En otras palabras el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación. Desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo. <br />
<br />
Existen muy diversos caminos, cada tradición ha generado desde su estructura superficial un Camino particular, pero todos comparten una sola estructura profunda. Y esta se puede dividir en dos grandes posibilidades: una es expandir el ego hasta el infinito y la segunda es reducir el ego a la nada. La primera es una vía de conocimiento, mientras que el segundo es una vía devocional. Un sabio hindú dice: Yo soy Dios, la verdad universal. Un devoto, por su parte dice: Yo no soy nada ¡oh Dios! Tu lo eres Todo. En ambos casos aparece la sensación de identidad separada.<br />
<br />
El quinto gran principio de la filosofía Perenne es el del Renacimiento o la Iluminación. El pequeño yo debe morir para que dentro de nosotros pueda resucitar el gran Yo. Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos. En el cristianismo Jesús representa la muerte del yo separado y la resurrección constituye el arquetipo de la muerte del yo separado y la resurrección a un destino nuevo y eterno dentro de la corriente de la conciencia. San Agustín lo expresa de la siguiente manera: Dios se hizo hombre para que el hombres se pudiera hacer Dios. <br />
<br />
El sexto principio es que al morir el ego y por lo tanto liberarnos de los deseos y apegos, se extingue el sufrimiento. Y no se trata de que después de la iluminación o de la práctica espiritual en general ya no experimentes dolor, angustia, miedo, o daño. Todavía sientes eso. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por tanto, dejan de constituir un problema para ti.<br />
<br />
El séptimo punto nos dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la liberación suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser. <br />
<br />
Bibliografía <br />
<br />
Kuhn, T, La estructura de las revoluciones científicas Ed. Fondo de cultura económica, México1971 <br />
<br />
Lafarga, Juan, Desarrollo del potencial humano, Ed. Trillas, México. 1990 <br />
<br />
Wilber, Ken, La conciencia sin fronteras ,Ed. Kairos, Barcelona, 1999<br />
<br />
Wilber, Ken, El espectro de la conciencia,Ed. Kairós, Barcelona, 1991<br />
<br />
Wilber, Ken, Biografia, www. Yogakai.com, 2007 <br />
<br />
Wilber, Ken, Filosofia Perenne, www. Yogakai.com, 200<br />
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL Y LA FILOSOFIA PERENNE, KEN WILBER <br />
<a href="http://www.instituto-integra.com/transpersonal.html" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.instituto-integra.com/transpersonal.html</a><br />
Por: Carlos Macías Vences<br />
<br />
Introducción : <br />
<br />
La psicología se divide en tres grandes escuelas o corrientes. La primera es la escuela psicoanalítica surgida a finales del siglo XIX y fundada por el neurólogo vienés Sigmund Freud. Se basa fundamentalmente en el descubrimiento de la mente inconsciente y de la pugna que se establece entre las pulsiones infantiles y las exigencias sociales. De la resolución de esta es que se integra la personalidad. La tesis de Freud se puede sintetizar en la frase: Infancia es destino en la que revela el carácter profético que le da a los primeros años de vida. <br />
<br />
La segunda escuela es el Conductismo impulsada por el psicólogo estadounidense Frederick Skinner. Esta surge como una postura crítica al psicoanálisis al cuestionar la solidez de la evidencia psicoanalítica. El conductismo crea un modelo científico más positivista argumentando que lo único realmente observable de la psique era la conducta y su origen residía en las estímulos que la originaban.<br />
<br />
Estas dos corrientes se podrían clasificar juntas como teorías deterministas, ya que ambas están basadas en un modelo de causa y efecto, en donde se explican las reacciones humanas como mecanismos sin contemplas aspectos como la libertad o la espiritualidad de los seres humanos. Otro rasgo de las teorías deterministas es que al igual que las demás teorías que se generaron dentro de la modernidad, son ateas y por lo mismo no contemplan un para qué de la existencia humana o de lo que le acontecía. En el conductismo el gran objetivo de la existencia es adaptarse sin reparar en la circunstancia en la que esto sucede, y el psicoanálisis contempla en la compulsión a la repetición una especie de condena patológica que no tiene otro sentido que atraparnos en las vivencias infantiles. <br />
<br />
La Tercera escuela de psicología es conocida como humanismo. Esta difiere de las dos anteriores ya que no es creada por un autor que después tiene seguidores o discípulos que continúen con sus investigaciones, si no que alrededor de los años 40s y 50s en diferentes lugares surgen personas que llegan a consideraciones similares. Algunas de estas son la preocupación por los aspectos que las teorías deterministas habían dejado fuera como la libertad, la responsabilidad, la espiritualidad y el sentido de la vida. Autores como Jung, Rogers, Fromm, Maslow, Frankl y otros versan sobre la importancia de retomar el estudio del ser humano visto más allá de sus mecanismos. Y contemplando como objeto central de estudio el aspecto esencial de la humanidad. <br />
<br />
De aquí es de donde se desprende lo que hoy conocemos como cuarta fuerza de psicología o psicología transpersonal. Dedicada fundamentalmente a estudiar el aspecto trascendente del ser humano. Algunos autores como Carl Jung inician como discípulos del psicoanálisis y se topan en sus investigaciones con aspectos que no podían explicar desde este encuadre teórico por lo que se hace necesario ir más allá de los modelos preestablecidos e incursionar en esferas que hasta ese momento pertenecían a otras disciplinas como las religiones o el esoterismo. Otros autores inician con la convicción de que las teorías hasta entonces existente dejaban fuera aspectos fundamentales del ser humano sin los cuales no era posible entender realmente a las personas, así Viktor Frankl insiste en que la vida debe tener un para qué, y ese para qué solo se puede explicar entendiendo que el se humano es colocado en la vida con una misión de la que tendrá que dar cuenta a una instancia creadora en algún momento, incluso después de su muerte. <br />
<br />
En un principio a aquellos estudios de aspectos transpersonales se les denominó como parapsicología, ya que el estudio de estos fenómenos rebasaban lo que la psicología comprendía, sin embargo el surgimiento de una nueva ciencia, la física cuántica, vino a traer nueva luz sobre estos fenómenos. La ciencia positivista consideraba que la persona estaba flanqueada por dos límites fundamentales. Uno era el tiempo que tenía dos claras fronteras, una el nacimiento y la otra la muerte. Estas dos enmarcaban lo que era observable científicamente como existencia, antes o después de estos momentos no eran objeto de estudio de ninguna ciencia positivista ya que no era perceptible algo por los métodos reconocidos. El segundo límite de la persona era su piel, desde la función de ser la capa envolvente que establece una frontera entre el interior y el exterior del ser humano, fuera de la piel ya no era la persona, sino el exterior, y por lo tanto ajeno al estudio de la psicología. La física quántica demostró la relatividad del tiempo y la inexistencia de la materia y por lo tanto lo relativo que era nuestra comprensión del ser humano, pero también de la realidad en su conjunto. Con esto se colapso el paradigma de la ciencia experimental positivista y surgió uno nuevo denominado fenomenología. Occidental miro a oriente y encontró en las antiguas cosmovisiones enormes coincidencias con lo que comenzaba a descubrirse con la nueva ciencia.<br />
<br />
La física Quántica vino a comprobar científicamente lo que las antiguas tradiciones ya sabían, los límites temporales y espaciales del ser humano son ilusorios y por lo tanto la existencia necesariamente también va más allá de estas dimensiones. Con estas revelaciones cobra fuerza la tesis de la psicología transpersonal que contempla al hombre como a un ser que trasciende estas dos dimensiones de la existencia material. Por lo tanto un ser trascendente, que está aquí con un fin superior a la mera existencia en este plano. <br />
<br />
La psicología transpersonal, también contempla un nuevo método, la fenomenología, basando su estudio en la conciencia. <br />
<br />
La diferencia central entre la ciencia positivista y la fenomenología radica en que en la ciencia el camino a la verdad se podría sintetizar en la frase ver para creer refiriéndose, evidentemente, a la comprobación indispensable del método científico. Mientras que la fenomenología podríamos representarla en el enunciado inverso: creer para ver. Con este tipo de aproximaciones el hombre regresa a lo que la ciencia positivista abandonó, el estudio de la conciencia como instrumento de conocer. Y partiendo de la premisa de que la modificando la conciencia se modifica también el resultado de la observación, por lo que ahora el camino del conocimiento, no es un camino de la observación de los acontecimientos exteriores, si no uno de la modificación de la conciencia con que uno observa esos acontecimientos. <br />
<br />
Uno de los autores más representativos de la psicología transpersonal y considerado como una de las mayores autoridades en el estudio de la conciencia, hoy día, es Ken Wilber, quien a través de estratificar los diferentes niveles de conciencia y explicar los límites y alcances de cada uno, nos lleva a la comprensión del papel que cada uno juega en nuestra existencia y nos coloca frente a la posibilidad de trascenderlos para acceder a niveles más elevados de comprensión. <br />
<br />
Reseña Biográfica <br />
<br />
Ken Wilber nació en 1949 en la ciudad de Oklahoma, vivió en muchos lugares durante sus años de escuela ya que su padre trabajaba para la fuerza aérea. Terminó sus estudios secundarios en Lincoln, Nebraska y comenzó la carrera de medicina en la Duke University. Durante el primer año de estudios comenzó a leer psicología y filosofía tanto de oriente como de occidente. Perdiendo interés por la medicina, regresó a Nebraska para estudiar bioquímica. Luego de algunos años se aleja del mundo académico para dedicarse totalmente al estudio independiente y a escribir sus propios libros.  <br />
<br />
Con 16 libros sobre espiritualidad y ciencia traducidos en varios idiomas y publicados en veinte paises, Wilber es hoy en día el autor académico más traducido de los Estados Unidos. Es reconocido como un importante representante de la psicología transpersonal, corriente que emerge hacia fines de los años sesenta a partir de la psicología humanista y que se relaciona fundamentalmente con la inclusión de la dimensión espiritual del ser humano. Por la profundidad y originalidad de su pensamiento ha sido llamado "el Albert Einstein de la Consciencia".  <br />
<br />
Su primer obra "El espectro de la conciencia" publicado en 1977 estableció su reputación como un pensador original que busca integrar las psicologías de Oriente y Occidente. En 1979 publica "Conciencia sin fronteras" obra que compendia sus trabajos y se ha convertido en su libro más conocido. En 1980 escribe "El Proyecto Atman" proponiendo un interesante enfoque dentro de la psicología evolutiva. En 1981 con "Desde el Eden" expresa su pensamiento en relación a la historia de la cultura.  <br />
<br />
En su trabajo reciente, especialmente en los tres volúmenes de Sexo, Ecología y Espiritualidad (1995), ha criticado aspectos de la cultura occidental, además de movimientos como el "New Age". Según su opinión, ninguno de estos alcanza la profundidad y detallada naturaleza de la filosofía perenne, el concepto de realidad que subyace al corazón de las principales religiones y que constituyen la base de todos sus escritos. Este trabajo fundamental en su obra ha sido sintetizado en "Breve historia de todas las cosas" publicado en 1996.  <br />
<br />
En su trabajo más personal titulado "Gracia y Coraje", Wiber cuenta su relación con su segunda esposa, Treya, quien murió de cáncer en 1989. En su trabajo más reciente "One Taste" presenta un diario personal del año 1997, relatando sus insights en relación a su vida y experiencias espirituales. Actualmente vive en Boulder, Colorado. <br />
<br />
Filosofía Perenne <br />
<br />
La filosofia perenne constituye la tesis central de Ken Wilber y representa el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas profundas verdades referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo trascendente. <br />
<br />
Wilber observa que existen en la humanidad lo que el denomina estructuras superficiales y estructuras profundas. Las estructuras superficiales son aquello que es diferente en cada cultura, sociedad o grupo humano, es aquello que cambia. Y las estructuras profundas es aquello que permanece inamovible sin importar la cultura, la época, el lugar, etc. La mente humana posee estructuras superficiales que varían entre las distintas culturas, y estructuras prufundas que permaneces esencialmente idénticas, independientemente de la cultura considerada. <br />
<br />
Una de las estructuras profundas en el ámbito de lo mental lo constituye la tendencia del espiritu humano a producir universalmente intuiciones sobre lo divino. Y esas intuiciones cosntitiuyen en eje de las grandes tradiciones espirituales de todo el mundo. <br />
<br />
Las estructuras superficiales de las diferentes tradiciones espirituales, son muy diferentes entre si, sin embargo sus estructuras profundas, son idénticas. Y la filosofía perenne es precisamente este conjunto de coincidencias que se ocupan del encuentro humano con lo divino. Porque aquello en que los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufies, se hayan en completo acuerdo, suelen referirse a algo profundamente importante, algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, algo que toca la esencia fundamental de la condición humana. <br />
<br />
Para Wilber estas condiciones fundamentales que constituyen la herencia espiritual humana se pueden resumir en siete puntos fundamentales: <br />
<br />
1.- El espíritu existe <br />
<br />
2.- El espíritu está dentro de nosotros <br />
<br />
3.- A pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese espíritu interno. <br />
<br />
4.- Hay una salida para ese estado de caída, de error, de ilusión; hay un camino que conduce a la liberación <br />
<br />
5.- Si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un renaciomiento, a una liberación suprema. <br />
<br />
6.- Esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento. <br />
<br />
7.- El final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles. <br />
<br />
Además de la suma de estos siete puntos los maestros de la espiritualidad humana comparten también el camino que sugieren para alcanzar esta conciencia: la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual Real. Y es esto lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos. <br />
<br />
La experiencia mística no es algo que se pueda traducir en palabras, sin embargo lo mismo ocurre con la mayor parte de las experiencias, ya sea un amanecer o una sinfonía de Mózart. <br />
<br />
A lo largo de décadas, siglos y milenios, los místicos han estado comprobando y refinando las experiencias y creando un record de constancia histórica que haría palidecer incluso a la ciencia moderna. <br />
<br />
Las prácticas espirituales y contemplativas utilizadas por los místicos como la oración contemplativa o la meditación, pueden ser muy poderosas, tanto que han logrado prevalecer en la historia de la humanidad y han encontrado eco en las diferentes culturas por diversas que puedan parecer.<br />
<br />
Los místicos de piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia. El laboratorio del místico es su propia mente, y el experimento en la meditación. Tu mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento. <br />
<br />
Wilber afirma que el espíritu está dentro de uno, y que ahí reside todo un universo en nuestro interior. El asombrosos mensaje de los místicos es que en el centro mismo de su ser, cada uno vive la divinidad. Dios no esta dentro ni fuera, ya que el espíritu trasciende toda dualidad, pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro. Hasta que ese adentro termina convirtiéndose en más allá. Y es el yo individual o el ego lo que impide que tomemos conciencia de nuestra identidad suprema.<br />
<br />
Ese tu, por el contrario es nuestra esencia más profunda, o si lo preferimos, nuestro aspecto más elevado, la esencia sutil, como lo describe el upanishad, que trasciende nuestro ego mortal, y participa directamente de lo divino. En el judaísmo se le llama en Ruach, el espíritu divino y supraindividualidad que se halla en cada uno de nosotros, y que se diferencia del nefesh, el ego individual. <br />
<br />
En el cristianismo por su parte, es el pneuma, el espíritu el esíritu que mora en nosotros y que es de la misma naturaleza que Dios, y no la psique o lama individual que, en el mejor de los casos, solo puede adorar a Dios. Como dijo Coomarawamy, la distinción entre el espíritu inmortal y eterno de una persona y su alma individual y mortal (el ego) constituye un principio fundamental de la filosofía perenne. <br />
<br />
Tercer punto, la razón por la que no puedo percibir mi verdadera identidad, mi unión con el espíritu, es porque mi conciencia esta obnubilada y obstruida por alguna actividad; aunque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no se halla abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mi mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en mi mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad anterior, mi verdadera identidad con el Todo. Mi naturaleza individual, el hombre natural ha caído y vive en el error, separado y alienado del espíritu y del resto del mundo. Estoy separado y aislado del mundo de ahí afuera, un mundo que percibo como si fuera completamente extraño, ajeno y hostil a mi propio ser. En cuanto a mi propio ser en si, desde luego que no parece ser uno con el Todo, con todo lo que existe, uno con el espíritu infinito, si no que por el contrario, permanece encerrado y aprisionado dentro de las paredes limitadoras de este cuerpo mortal. <br />
<br />
A este fenómeno se le conoce como dualismo. Ya que me divido a mi mismo en un sujeto separado del mundo de los objetos ubicados ahí afuera y a partir de este dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Ya que al trazar una frontera divisoria entre aquello que pretendo separar automáticamente genero una zona de conflicto. Según la filosofía perenne, la conciencia que se haya dominada por el dualismo sujeto-objeto, no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como identidad suprema. En otras palabras el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es. Ese ser contraído, ese sujeto aislado, al no reconocer su verdadera identidad con el Todo experimenta una aguda sensación de carencia, de privación, de fragmentación, En otras palabras: la sensación de estar separado, de ser un individuo separado, de nacimiento al sufrimiento, de nacimiento a la caída. <br />
<br />
El sufrimiento no es algo que ocurre al estar separado, sino que es algo inherente a esa condición. Pecado, sufrimiento, y yo no son sino diferentes nombres para un mismo proceso que consiste en la contracción y fragmentación de la conciencia. Por eso es imposible rescatar al ego del sufrimiento. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo. Un místico Ingles del siglo XVIII lo expresa de la siguiente forma: He aquí la verdad resumida. Todo pecado, toda muerte, toda condenación, y todo infierno no son sino el reino del yo, del ego. Las diversas actividades del narcisismo, del amor propio y del egoísmo que separan el alma de Dios y abocan a la muerte y al infierno eterno. O las palabras del Sufi Abi l-Khayr:no hay infierno si no individualidad, no hay paraíso si no altruismo. Y también encontramos este mismo tipo de declaraciones entre los místicos cristinos, como nos lo demuestra la afirmación de la teología germánica de que lo único que arde en el infierno es el ego.<br />
<br />
El cuarto principio de la filosofía perenne se refiere a la forma de superar la caída, una forma de superar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico: Rendirse o morirse a esa sensación de ser una identidad separada. Esta caída se puede revertir instantáneamente comprendiendo, que en realidad, nunca ha tenido lugar, ya que solo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido mas que una ilusión. <br />
<br />
En otras palabras el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación. Desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo. <br />
<br />
Existen muy diversos caminos, cada tradición ha generado desde su estructura superficial un Camino particular, pero todos comparten una sola estructura profunda. Y esta se puede dividir en dos grandes posibilidades: una es expandir el ego hasta el infinito y la segunda es reducir el ego a la nada. La primera es una vía de conocimiento, mientras que el segundo es una vía devocional. Un sabio hindú dice: Yo soy Dios, la verdad universal. Un devoto, por su parte dice: Yo no soy nada ¡oh Dios! Tu lo eres Todo. En ambos casos aparece la sensación de identidad separada.<br />
<br />
El quinto gran principio de la filosofía Perenne es el del Renacimiento o la Iluminación. El pequeño yo debe morir para que dentro de nosotros pueda resucitar el gran Yo. Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos. En el cristianismo Jesús representa la muerte del yo separado y la resurrección constituye el arquetipo de la muerte del yo separado y la resurrección a un destino nuevo y eterno dentro de la corriente de la conciencia. San Agustín lo expresa de la siguiente manera: Dios se hizo hombre para que el hombres se pudiera hacer Dios. <br />
<br />
El sexto principio es que al morir el ego y por lo tanto liberarnos de los deseos y apegos, se extingue el sufrimiento. Y no se trata de que después de la iluminación o de la práctica espiritual en general ya no experimentes dolor, angustia, miedo, o daño. Todavía sientes eso. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por tanto, dejan de constituir un problema para ti.<br />
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El séptimo punto nos dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la liberación suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser. <br />
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Bibliografía <br />
<br />
Kuhn, T, La estructura de las revoluciones científicas Ed. Fondo de cultura económica, México1971 <br />
<br />
Lafarga, Juan, Desarrollo del potencial humano, Ed. Trillas, México. 1990 <br />
<br />
Wilber, Ken, La conciencia sin fronteras ,Ed. Kairos, Barcelona, 1999<br />
<br />
Wilber, Ken, El espectro de la conciencia,Ed. Kairós, Barcelona, 1991<br />
<br />
Wilber, Ken, Biografia, www. Yogakai.com, 2007 <br />
<br />
Wilber, Ken, Filosofia Perenne, www. Yogakai.com, 200<br />
]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Breviario de religiones comparadas]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7040</link>
			<pubDate>Mon, 17 Aug 2009 21:36:21 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=7040</guid>
			<description><![CDATA[<a href="http://www.webislam.com/?idt=3434" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.webislam.com/?idt=3434</a><br />
<br />
A mi amigo y maestro, Dr. Mansur Escudero, en agradecimiento.<br />
<br />
Todas las religiones creadas con intención de conducir al hombre hacia Dios son ontológicamente iguales. No hay religiones superiores y religiones inferiores. Leemos en nuestro Sagrado Corán:<br />
     Hemos dado a cada pueblo los ritos por los que se guían.1<br />
Por tanto, las diferencias entre unas religiones y otras serán de otra índole, que no ataña a su objetivo y fundamento sino a sus peculiaridades en el modo de articular sus objetivos, tal como trataremos de desentrañar en el artículo que sigue, para concluir afirmando que existen diferentes religiones porque existen diferentes constituciones en la naturaleza del hombre, todas las cuales deberían tener, en justicia, un camino que las llevase al centro.<br />
De entre las religiones que van quedando en esta especie de cósmica y actualmente incruenta confrontación teológica que tiene lugar en la etapa de consolidación del sistema ideológico de la Aldea Global, cada una va actualizando su propia idiosincrasia: El Budismo ha acabado consolidándose como la religión del sosiego mental, el Cristianismo como la religión de la caridad, el Hinduismo la de la mística y el Islam la de la contestación ante la tiranía. Sé que se nos puede achacar por parte de los creyentes de cualquiera de las religiones mencionadas que la suya también tiene aquello que hemos adjudicado a las otras.<br />
Naturalmente, ninguna religión que no abarcara todas las necesidades del ser humano hubiera podido llegar a ser religión de masas; pero hablamos de aquello de estas cuatro religiones que ninguna teología futura podrá cambiar porque es lo constitutivo de dichas religiones. Cada una de ellas ha sido concebida en una tradición humana con una u otra tendencia y, por lo tanto, se apropiará en el futuro de aquellas naturalezas humanas que encuentren en ellas lo que necesitan: habrá unas para las cuales será mas fácil trascender a través de la propia mente en armonía, y encontrarán el Budismo; o a través del amor al prójimo, el Cristianismo; por medio de la experiencia ascética pura, otras desembocarán en el Hinduismo, y las que lo hagan a través del cuerpo social en orden abrazarán el Islam.<br />
Así, las naturalezas humanas de Kierkegaard, más o menos modificadas hombre estético:Sólo existe el yo; hombre ético: Hay algo fuera del yo llamado tú; hombre místico: La emergencia del Él, Huwa, Allah, Dios, Brahma, ante el que desaparece el yo y el tú; a las que habría que añadir el hombre político: Soy parte de un nosotros, con el que trascenderé o me embruteceré encontrarán cada una su religión, su camino propio hacia el centro de la circunferencia, hacia el origen.<br />
Con las limitaciones consustanciales a la divulgación pedagógica y sin ánimo de crear la menor polémica, paso a dar unos apuntes sobre cada una de las religiones mencionadas y algunas otras todavía en liza, a fin de dibujar un somero esquema de la evolución teológica que han sufrido hasta el presente y las posibilidades de futuro que, desde nuestro punto de vista, tienen:<br />
Catolicismo<br />
Es posible que haya podido superar en el inconsciente colectivo la lacra histórica de la Inquisición, no tanto la verdadera edad de tinieblas a que sometió a los habitantes del Medioevo europeo con las dificultades puestas desde la iglesia al pensamiento libre, y en particular, a la investigación científica.<br />
Actualmente convertida en una religión de burgueses, sus ministros son poco mas que administradores de bienes inmuebles llamados parroquias y, por tanto, carentes de una verdadera piedad personal y tensión espiritual en la comunicación con sus fieles. Sufre más que ninguna otra religión la llegada del entusiamo evangélico protestante. El colosal esfuerzo teológico de un Teilhard de Chardin que habría vacunado al Catolicismo del futuro contra el ateísmo que se contagia por amor a la Ciencia y contra la apostasía de los que no encuentran en la iglesia tanta mística como en las religiones orientales se ha visto refrenado por el retroceso ideológico promovido por Juan Pablo II, incansable predicador y buen estratega de las religiones a pesar de ser un teólogo mediocre.<br />
La Teología de la Liberación, hoy en día, no tiene fuerza para presentarse como Verdadera Iglesia, ya que incluso los indios más ignorantes saben que estos excepcionales luchadores por la liberación de sus comunidades están solos, mal vistos y peor tratados por su propia jerarquía eclesiástica, y que su noble lucha por una liberación en este mundo, previa a la del Otro, tenderá paso a paso a verse sustituída en el futuro por la religión natural de la lucha contra la tiranía, por el Islam.<br />
Respecto al movimiento teológico católico de acercamiento al Islam, es desalentadoramente estéril para los que tratan de promoverlo, por la incomprensible indiferencia del Islam. Mucho más fructíferas han sido las ingerencias teológicas católicas en el terreno del Orientalismo puro (Willigis Jaëger, Thomas Merton, Enomiya-Lasalle, De Mello, Kadowaki Kakichi...), logrando concretamente con el Zen una síntesis ingeniosa y estable, quizás incluso perpetua si recordamos lo que en circunstancias parecidas hizo, cuando llegó a China, el Budismo con el Taoísmo con el que se unió en un matrimonio feliz en forma de Zen o lo que hizo, cuando llegó a Japón, el Budismo con el Shinto, cuyo vástago, el Ryobushinto, es una síntesis absolutamente definitiva.<br />
Evangelismo y/o Protestantismo<br />
Su extraordinaria expansión en los sectores menos atendidos del Catolicismo (gitanos, barriadas marginales, pueblos cercanos a grandes ciudades, etc.) no aporta nada nuevo, ideológicamente hablando, con respecto al precedente católico.<br />
Se sigue trabajando con las ideas de pecado, mortificación, expiación, demonio, etc., que funcionaban en el Catolicismo más tradicional y que funcionan en la sociedad puritana norteamericana (el movimiento evangélico usa de los procedimientos del marketing norteamericano). El mensaje es fácilmente comprensible, en parte porque tras siglos de Catolicismo resulta familiar y, en parte, porque la principal novedad la denuncia de una Iglesia por sí misma desprestigiada en los ambientes donde se mueve el Evangelismo es compartida por la mayor parte de los que reciben dicho mensaje.<br />
De hecho, está haciendo perder miles de fieles a la religión Católica. Como fenómeno sociológico es apasionante, aunque sus anticuadas bases teológicas harán que sufra en un futuro cercano un inevitable efecto soufflé en favor de cualquier otra oferta religiosa.<br />
El Budismo<br />
En sus dos modalidades más influyentes en el mundo occidental zen y tibetano está siendo la religión de moda a fines del siglo XX, como lo fuera el Hinduismo en los años sesenta. Si bien ambos tipos de Budismo son, naturalmente, mucho más que eso, tienen cierta dificultad para ser directamente asumidos por la mentalidad occidental. Figuras como Suzuki Daisetsu o el actual Dalai Lama, geniales estrategas de la difusión de esta forma de religiosidad, son claves para la comprensión del asombroso éxito del Budismo en Occidente. Una religión que, pese a no lograr en general, adhesiones integrales y estables, está contribuyendo seriamente a modificar las conductas de un Occidente consumido por el estrés y la violencia en las relaciones humanas.<br />
Su ámbito de expansión es fundamentalmente el Primer Mundo, al que no crítica estructuralmente y al que incluso hace un buen servicio relajando aquellos de sus elementos más próximos a constituirse en desestabilizadores reajustando aquellas de sus piezas más próximas a saltar, las que no encajan en la maquinaria y reubicándolas en su papel de consumidores/productores. Su futuro como religión de la aldea global, al menos del área central de la misma porque mientras existan arrabales del Sistema habrá un Islam que trate de dar dignidad a esa vida humana es incuestionable, como pensaba Einstein, seguramente por su utilidad para el hombre occidental, más en el ámbito de lo terapéutico que de lo religioso.<br />
Hinduismo<br />
Quizá la más difícil de las metafísicas que haya estructurado una sociedad humana y la más ambiciosa aspiración mística del hombre, que confieso desconocer en profundidad (en realidad ¿quién puede saber algo cierto sobre la India, esa explosión extraña de trascendencia en medio de un mundo profundamente humano?).<br />
Es una religión que se vuelve agotadoramente escurridiza para el occidental, aún más que el Budismo, que no es tan complejo de comprender como de vivir. Las teorías que niegan aquello que nuestros sentidos nos muestran como real son admisibles como cualesquiera otras dentro del terreno de las ideas, pero absolutamente invivibles en Occidente.<br />
Se extiende, bien mediante sectas como los Hare Krishna, o bien mediante discípulos de discípulos de sabios, gurús de gurús, que sin control alguno forman sus pequeños círculos humanos de encuentro con el Conocimiento, a veces sólo con el conocimiento. Estos últimos podrían considerarse, fuera de su ámbito tradicional, como especies de sectas modestísimas, que, en cualquier caso, no pasan de tener una presencia anecdótica en las sociedades occidentales, afectando sólo a una minoría de la misma y no necesariamente a una élite.<br />
Los integrantes de estos grupos, tras abandonar los esquemas de su propia tradición, y no acabando de entrar en una nueva, tan compleja de asimilar como la hindú, no logran por lo general una coherencia plena en su nuevo mundo de ideas, entremezclando en él: Chamanismo, Cábala, Astrología, Parapsicología, Catarismo, Templarismo, etc., de una forma que dudamos llegue a tener repercusión social significativa. Ni siquiera pensamientos importantes como los de Aurobindo o Madre salen del ámbito de la esoterofilia.<br />
Shintoísmo<br />
Si el Budismo japonés en general con honrosas excepciones ha sido calificado por los más cáusticos como poco más que una extraordinaria empresa nacional de pompas fúnebres, el Shintoísmo, tras el fracaso japonés en la Segunda Guerra Mundial, podría compararse a un paciente con vida artificial asistida por el Estado.<br />
Del Shintoísmo, una de las más hermosas, quizá por primitiva, de las religiones que hayan existido alguna vez sobre la superficie del planeta naturalmente, con anterioridad a su mutación nacionalista no ha quedado absolutamente nada: nada que vivir, nada en que creer, nada que exportar. Los centenares de sectas de inspiración neoshintoísta, fundadas por visionarias/os y seguidas por amas de casa con más ocio del que pueda soportar una criatura, no logran crear realidades teológicas dignas de mención, aunque al igual que comentamos del fenómeno evangélico su difusión y progresivo aumento de poder merecen un estudio sociológico serio.<br />
Judaísmo<br />
Religiosidad menos interesada en la propagación de su pensamiento que en seguir siendo el elemento cohesionador de un pueblo elegido que quizá por serlo, permítaseme la ironía posee incalculables sumas del capital que se mueve en el planeta, cuenta con una teología paupérrima y una evolución de la misma que no merece ser tenida en consideración como religión de masas. El Hassidismo no consigue hacerse un nombre entre las ofertas místicas que compiten en la sociedad actual religiosamente inquieta, al contrario que el Sufismo y las otras místicas orientales.<br />
El judaísmo es tan sólo el modo de ser de un pueblo, en concreto, un modo de ser poderoso, más que una espiritualidad que pueda ser difundida por las diferentes culturas.<br />
Islam<br />
Y, por último, según mandan las normas de la modestia, el Islam. La única de las religiones tradicionales de ámbito universal arraigada en el extrarradio de las corrientes de opinión, entre la incivilización y el desconocimiento de todo marketing, y que sufre de una consciente incomprensión promovida por los más afectados respecto a su inflexible condena de la usura la Banca y que nutre la lucha por la independencia real de los países del Tercer Mundo respecto de las multinacionales, en especial las de los recursos energéticos.<br />
A diferencia del Cristianismo, que nunca ha dejado de verse como una religión del hombre blanco, el Islam es llevado por los propios autóctonos de una tribu a otra, de un pueblo a otro, cumpliéndose así la predicción de sir Richard Burton el primer traductor de Las mil y una noches de que los negros hallarían tarde o temprano en el Islam su religión natural.<br />
Tanto en África como en Asia se extiende el Islam clamando por el final de la explotación y en pro de la defensa de la dignidad de los países del Tercer Mundo, reivindicación que apenas había sido soñada hasta el impacto, de repercusiones incalculables, de la Revolución Iraní. Su tajante denuncia del Capitalismo le está suponiendo la adhesión masiva de los elementos más decepcionados del Marxismo, aquellos que, a pesar de todo, han decidido no dejar la lucha activa por sus ideales.<br />
Las campañas de descrédito difundidas en Occidente, presentan la idea de un Islam oscurantista, fanático, ignorante, machista y terrorista, aunque inevitablemente una imagen tan acabada de todo lo malo posible sin mezcla de bien alguno hace sospechar a muchos que se trate más de una caricatura que de una imagen real con luces y sombras, convirtiéndose a veces en causa de bastantes de los acercamientos al Islam que se producen, principalmente entre los ciudadanos europeos, cuyos escrúpulos de conciencia respecto a los desmanes del Colonialismo no siempre son saciados con la simple participación en Organizaciones No Gubernamentales.<br />
Pese a la turbulencia de los tiempos que se avecinan, en los que el Islam ha expresado abiertamente su oposición al Sistema, aquel seguirá siendo, guste o no, la religión de la lucha Yihad por la dignidad del hombre, la religión del cultivo de los sentidos, la religión de la hospitalidad y del gusto por el trato humano, y la religión del amor sexual. Estos cuatro rasgos le auguran buen futuro entre los seres humanos menos separados de la Naturaleza.<br />
Escollos<br />
Con respecto a los escollos en los que, a nuestro juicio, embarrancan las principales naves de las religiones, impidiéndoles surcar libremente el mar de una Humanidad necesitada de vivir una fe en lo trascendente, los del Judaísmo son un excesivo ritualismo y neurótico normativismo y la creencia firme en la noción de pueblo escogido con la que se relegan ellos mismos al ghetto y se hacen odiosos al resto de los hombres, los cuales no comprenden en qué son inferiores a los judíos; el del Cristianismo es sin duda la ausencia de una comprensión sana de la sexualidad humana; el del Hinduísmo, su complejidad por no decir incomprensibilidad metafísica que niega la realidad de lo evidente a los sentidos; el del Budismo, su dificultad de adiestrar físicamente al cómodo mundo civilizado, el único que puede comprenderlo y por el único que muestra interés en su expansión proselitista; y el del Islam, el tema de la mujer. Mientras tanto no se produzcan desde el seno del Islam explicaciones convincentes del papel de la mujer en la sociedad en general y de la islámica en particular, según el Corán, o se difundan las ya dadas desde el Pensamiento Islámico, este punto seguirá siendo su talón de Aquiles.<br />
Según nuestro criterio, uno de los factores decisivos que marcará las posibilidades de futuro de las religiones será el de su posicionamiento teológico en la cuestión de la personalidad antropomorfidad de Dios. En esta gran confrontación teológica de la que hemos hablado, el Animismo sucumbió a manos del Politeísmo, el Politeísmo a las del Monoteísmo, el Monoteísmo del Dios terrible a las del Monoteísmo del Dios amable, éste a las del Ateísmo, y el Ateísmo a las de los Panteísmos extremo-orientales.<br />
Estas son las líneas rectoras que van dirigiendo la evolución religiosa de la Humanidad en sus diferentes áreas. En relación con estas tendencias de la psique humana en su comunicación con lo sagrado ¿que papel juegan las principales religiones institucionalizadas?<br />
Marco conceptual<br />
Mientras el Cristianismo y el Judaísmo siguen adscritos a la idea de un Dios personal que está llamado a desaparecer en los siglos venideros de la conciencia humana como los diosecillos del Olimpo ante la llegada del Dios desconocido de San Pablo, el Hinduísmo y el Budismo trabajan con la de un Dios cósmico, intelectualmente más seductor pero sin la capacidad de consuelo del Dios-padre o el Dios-amigo, sobre todo para el individualismo occidental.<br />
Sólo el Islam, debido a su compleja realidad teológica exoterismo y esoterismo mantiene al mismo tiempo, sin que ninguna Iglesia pueda controlarlo pues, como se sabe, no hay nada parecido en el Islam ambas posturas: la existencia del Dios personal que protege y la del Dios que abarca el cosmos entero. Dependiendo del nivel en que se encuentre el fiel, se sitúa a sí mismo en una u otra posición, sin que esto provoque la menor violencia ni disensión interna en la comunidad de Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él.<br />
Conclusión<br />
Para concluir, me gustaría unir mi voz a esas otras tantas que claman, a fines del siglo XX, por un reconocimiento más que tolerancia entre las religiones, por aumentar nuestra capacidad de aprendizaje mutuo, olvidándonos de viejas comezones proselitistas que tanto han incomodado hasta ahora al género humano.<br />
Naturalmente que los reproches entre religiones, en la actualidad, podrán seguirse produciendo y, como en un fuego cruzado, podremos seguir recordando los mártires, los libros quemados, las expulsiones, los autos de fe, las guerras de religión, las destrucciones de los templos, etc, los de unos y los de otros.<br />
Incluso desde una perspectiva menos visceral, más teológica, un budista podría acusar a un musulmán de poseer una ideología violenta y el musulmán al budista de complicidad con la injusticia de un Sistema que no trata de cambiar, lo cual podría hacer extensivo a los cristianos. Un hindú podría acusar a un musulmán de primitivo y el musulmán al hindú de no reconocer la realidad, un cristiano podría acusar a un musulmán de ser licencioso y el musulmán al cristiano de neurótico, un judío a un musulmán de inflexible y el musulmán al judío de alimentar al gran Shaitán el Capitalismo etc, etc. Pero probablemente, y ojalá así sea, haya llegado el momento del respeto final, de la Paz de Dios.<br />
Nos gusta comparar la historia humana de las religiones con la historia de los miembros de una misma familia, de una misma casa, hermanos y hermanas, padres e hijos, hermanos mayores y hermanos menores que, por exceso de trato y por inmadurez, están perpetuamente enzarzados en interminables peleas sobre insignificancias, pero que, cuando llega un enemigo común un vecino terrible y demente que ha logrado prender fuego a la casa olvidan sus pueriles reproches y se aplican a apagar ese fuego que amenaza con destruirlo todo.<br />
Ese fuego es el Materialismo que ha nutrido el gregoriano siglo que ahora muere. Pero no el inocente materialismo de un Epicuro o un Lucrecio, ni el conmovedor materialismo de un D'Holbach o Helvetius, ni siquiera el escandaloso materialismo de un Nietzsche, no. Se trata de un materialismo real, aquel que no dialoga con ideas sino que materialmente valga la redundancia embrutece al género humano, lo aliena y lo encarcela en la prisión de un yo sin posible comunicación con el resto de la Creación ni con lo Trascendente.<br />
NOTAS.<br />
1. Otras citas coránicas sobre el tema, son: A cada pueblo le ha sido enviado su profeta. Y: No hay diferencias entre los profetas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<a href="http://www.webislam.com/?idt=3434" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.webislam.com/?idt=3434</a><br />
<br />
A mi amigo y maestro, Dr. Mansur Escudero, en agradecimiento.<br />
<br />
Todas las religiones creadas con intención de conducir al hombre hacia Dios son ontológicamente iguales. No hay religiones superiores y religiones inferiores. Leemos en nuestro Sagrado Corán:<br />
     Hemos dado a cada pueblo los ritos por los que se guían.1<br />
Por tanto, las diferencias entre unas religiones y otras serán de otra índole, que no ataña a su objetivo y fundamento sino a sus peculiaridades en el modo de articular sus objetivos, tal como trataremos de desentrañar en el artículo que sigue, para concluir afirmando que existen diferentes religiones porque existen diferentes constituciones en la naturaleza del hombre, todas las cuales deberían tener, en justicia, un camino que las llevase al centro.<br />
De entre las religiones que van quedando en esta especie de cósmica y actualmente incruenta confrontación teológica que tiene lugar en la etapa de consolidación del sistema ideológico de la Aldea Global, cada una va actualizando su propia idiosincrasia: El Budismo ha acabado consolidándose como la religión del sosiego mental, el Cristianismo como la religión de la caridad, el Hinduismo la de la mística y el Islam la de la contestación ante la tiranía. Sé que se nos puede achacar por parte de los creyentes de cualquiera de las religiones mencionadas que la suya también tiene aquello que hemos adjudicado a las otras.<br />
Naturalmente, ninguna religión que no abarcara todas las necesidades del ser humano hubiera podido llegar a ser religión de masas; pero hablamos de aquello de estas cuatro religiones que ninguna teología futura podrá cambiar porque es lo constitutivo de dichas religiones. Cada una de ellas ha sido concebida en una tradición humana con una u otra tendencia y, por lo tanto, se apropiará en el futuro de aquellas naturalezas humanas que encuentren en ellas lo que necesitan: habrá unas para las cuales será mas fácil trascender a través de la propia mente en armonía, y encontrarán el Budismo; o a través del amor al prójimo, el Cristianismo; por medio de la experiencia ascética pura, otras desembocarán en el Hinduismo, y las que lo hagan a través del cuerpo social en orden abrazarán el Islam.<br />
Así, las naturalezas humanas de Kierkegaard, más o menos modificadas hombre estético:Sólo existe el yo; hombre ético: Hay algo fuera del yo llamado tú; hombre místico: La emergencia del Él, Huwa, Allah, Dios, Brahma, ante el que desaparece el yo y el tú; a las que habría que añadir el hombre político: Soy parte de un nosotros, con el que trascenderé o me embruteceré encontrarán cada una su religión, su camino propio hacia el centro de la circunferencia, hacia el origen.<br />
Con las limitaciones consustanciales a la divulgación pedagógica y sin ánimo de crear la menor polémica, paso a dar unos apuntes sobre cada una de las religiones mencionadas y algunas otras todavía en liza, a fin de dibujar un somero esquema de la evolución teológica que han sufrido hasta el presente y las posibilidades de futuro que, desde nuestro punto de vista, tienen:<br />
Catolicismo<br />
Es posible que haya podido superar en el inconsciente colectivo la lacra histórica de la Inquisición, no tanto la verdadera edad de tinieblas a que sometió a los habitantes del Medioevo europeo con las dificultades puestas desde la iglesia al pensamiento libre, y en particular, a la investigación científica.<br />
Actualmente convertida en una religión de burgueses, sus ministros son poco mas que administradores de bienes inmuebles llamados parroquias y, por tanto, carentes de una verdadera piedad personal y tensión espiritual en la comunicación con sus fieles. Sufre más que ninguna otra religión la llegada del entusiamo evangélico protestante. El colosal esfuerzo teológico de un Teilhard de Chardin que habría vacunado al Catolicismo del futuro contra el ateísmo que se contagia por amor a la Ciencia y contra la apostasía de los que no encuentran en la iglesia tanta mística como en las religiones orientales se ha visto refrenado por el retroceso ideológico promovido por Juan Pablo II, incansable predicador y buen estratega de las religiones a pesar de ser un teólogo mediocre.<br />
La Teología de la Liberación, hoy en día, no tiene fuerza para presentarse como Verdadera Iglesia, ya que incluso los indios más ignorantes saben que estos excepcionales luchadores por la liberación de sus comunidades están solos, mal vistos y peor tratados por su propia jerarquía eclesiástica, y que su noble lucha por una liberación en este mundo, previa a la del Otro, tenderá paso a paso a verse sustituída en el futuro por la religión natural de la lucha contra la tiranía, por el Islam.<br />
Respecto al movimiento teológico católico de acercamiento al Islam, es desalentadoramente estéril para los que tratan de promoverlo, por la incomprensible indiferencia del Islam. Mucho más fructíferas han sido las ingerencias teológicas católicas en el terreno del Orientalismo puro (Willigis Jaëger, Thomas Merton, Enomiya-Lasalle, De Mello, Kadowaki Kakichi...), logrando concretamente con el Zen una síntesis ingeniosa y estable, quizás incluso perpetua si recordamos lo que en circunstancias parecidas hizo, cuando llegó a China, el Budismo con el Taoísmo con el que se unió en un matrimonio feliz en forma de Zen o lo que hizo, cuando llegó a Japón, el Budismo con el Shinto, cuyo vástago, el Ryobushinto, es una síntesis absolutamente definitiva.<br />
Evangelismo y/o Protestantismo<br />
Su extraordinaria expansión en los sectores menos atendidos del Catolicismo (gitanos, barriadas marginales, pueblos cercanos a grandes ciudades, etc.) no aporta nada nuevo, ideológicamente hablando, con respecto al precedente católico.<br />
Se sigue trabajando con las ideas de pecado, mortificación, expiación, demonio, etc., que funcionaban en el Catolicismo más tradicional y que funcionan en la sociedad puritana norteamericana (el movimiento evangélico usa de los procedimientos del marketing norteamericano). El mensaje es fácilmente comprensible, en parte porque tras siglos de Catolicismo resulta familiar y, en parte, porque la principal novedad la denuncia de una Iglesia por sí misma desprestigiada en los ambientes donde se mueve el Evangelismo es compartida por la mayor parte de los que reciben dicho mensaje.<br />
De hecho, está haciendo perder miles de fieles a la religión Católica. Como fenómeno sociológico es apasionante, aunque sus anticuadas bases teológicas harán que sufra en un futuro cercano un inevitable efecto soufflé en favor de cualquier otra oferta religiosa.<br />
El Budismo<br />
En sus dos modalidades más influyentes en el mundo occidental zen y tibetano está siendo la religión de moda a fines del siglo XX, como lo fuera el Hinduismo en los años sesenta. Si bien ambos tipos de Budismo son, naturalmente, mucho más que eso, tienen cierta dificultad para ser directamente asumidos por la mentalidad occidental. Figuras como Suzuki Daisetsu o el actual Dalai Lama, geniales estrategas de la difusión de esta forma de religiosidad, son claves para la comprensión del asombroso éxito del Budismo en Occidente. Una religión que, pese a no lograr en general, adhesiones integrales y estables, está contribuyendo seriamente a modificar las conductas de un Occidente consumido por el estrés y la violencia en las relaciones humanas.<br />
Su ámbito de expansión es fundamentalmente el Primer Mundo, al que no crítica estructuralmente y al que incluso hace un buen servicio relajando aquellos de sus elementos más próximos a constituirse en desestabilizadores reajustando aquellas de sus piezas más próximas a saltar, las que no encajan en la maquinaria y reubicándolas en su papel de consumidores/productores. Su futuro como religión de la aldea global, al menos del área central de la misma porque mientras existan arrabales del Sistema habrá un Islam que trate de dar dignidad a esa vida humana es incuestionable, como pensaba Einstein, seguramente por su utilidad para el hombre occidental, más en el ámbito de lo terapéutico que de lo religioso.<br />
Hinduismo<br />
Quizá la más difícil de las metafísicas que haya estructurado una sociedad humana y la más ambiciosa aspiración mística del hombre, que confieso desconocer en profundidad (en realidad ¿quién puede saber algo cierto sobre la India, esa explosión extraña de trascendencia en medio de un mundo profundamente humano?).<br />
Es una religión que se vuelve agotadoramente escurridiza para el occidental, aún más que el Budismo, que no es tan complejo de comprender como de vivir. Las teorías que niegan aquello que nuestros sentidos nos muestran como real son admisibles como cualesquiera otras dentro del terreno de las ideas, pero absolutamente invivibles en Occidente.<br />
Se extiende, bien mediante sectas como los Hare Krishna, o bien mediante discípulos de discípulos de sabios, gurús de gurús, que sin control alguno forman sus pequeños círculos humanos de encuentro con el Conocimiento, a veces sólo con el conocimiento. Estos últimos podrían considerarse, fuera de su ámbito tradicional, como especies de sectas modestísimas, que, en cualquier caso, no pasan de tener una presencia anecdótica en las sociedades occidentales, afectando sólo a una minoría de la misma y no necesariamente a una élite.<br />
Los integrantes de estos grupos, tras abandonar los esquemas de su propia tradición, y no acabando de entrar en una nueva, tan compleja de asimilar como la hindú, no logran por lo general una coherencia plena en su nuevo mundo de ideas, entremezclando en él: Chamanismo, Cábala, Astrología, Parapsicología, Catarismo, Templarismo, etc., de una forma que dudamos llegue a tener repercusión social significativa. Ni siquiera pensamientos importantes como los de Aurobindo o Madre salen del ámbito de la esoterofilia.<br />
Shintoísmo<br />
Si el Budismo japonés en general con honrosas excepciones ha sido calificado por los más cáusticos como poco más que una extraordinaria empresa nacional de pompas fúnebres, el Shintoísmo, tras el fracaso japonés en la Segunda Guerra Mundial, podría compararse a un paciente con vida artificial asistida por el Estado.<br />
Del Shintoísmo, una de las más hermosas, quizá por primitiva, de las religiones que hayan existido alguna vez sobre la superficie del planeta naturalmente, con anterioridad a su mutación nacionalista no ha quedado absolutamente nada: nada que vivir, nada en que creer, nada que exportar. Los centenares de sectas de inspiración neoshintoísta, fundadas por visionarias/os y seguidas por amas de casa con más ocio del que pueda soportar una criatura, no logran crear realidades teológicas dignas de mención, aunque al igual que comentamos del fenómeno evangélico su difusión y progresivo aumento de poder merecen un estudio sociológico serio.<br />
Judaísmo<br />
Religiosidad menos interesada en la propagación de su pensamiento que en seguir siendo el elemento cohesionador de un pueblo elegido que quizá por serlo, permítaseme la ironía posee incalculables sumas del capital que se mueve en el planeta, cuenta con una teología paupérrima y una evolución de la misma que no merece ser tenida en consideración como religión de masas. El Hassidismo no consigue hacerse un nombre entre las ofertas místicas que compiten en la sociedad actual religiosamente inquieta, al contrario que el Sufismo y las otras místicas orientales.<br />
El judaísmo es tan sólo el modo de ser de un pueblo, en concreto, un modo de ser poderoso, más que una espiritualidad que pueda ser difundida por las diferentes culturas.<br />
Islam<br />
Y, por último, según mandan las normas de la modestia, el Islam. La única de las religiones tradicionales de ámbito universal arraigada en el extrarradio de las corrientes de opinión, entre la incivilización y el desconocimiento de todo marketing, y que sufre de una consciente incomprensión promovida por los más afectados respecto a su inflexible condena de la usura la Banca y que nutre la lucha por la independencia real de los países del Tercer Mundo respecto de las multinacionales, en especial las de los recursos energéticos.<br />
A diferencia del Cristianismo, que nunca ha dejado de verse como una religión del hombre blanco, el Islam es llevado por los propios autóctonos de una tribu a otra, de un pueblo a otro, cumpliéndose así la predicción de sir Richard Burton el primer traductor de Las mil y una noches de que los negros hallarían tarde o temprano en el Islam su religión natural.<br />
Tanto en África como en Asia se extiende el Islam clamando por el final de la explotación y en pro de la defensa de la dignidad de los países del Tercer Mundo, reivindicación que apenas había sido soñada hasta el impacto, de repercusiones incalculables, de la Revolución Iraní. Su tajante denuncia del Capitalismo le está suponiendo la adhesión masiva de los elementos más decepcionados del Marxismo, aquellos que, a pesar de todo, han decidido no dejar la lucha activa por sus ideales.<br />
Las campañas de descrédito difundidas en Occidente, presentan la idea de un Islam oscurantista, fanático, ignorante, machista y terrorista, aunque inevitablemente una imagen tan acabada de todo lo malo posible sin mezcla de bien alguno hace sospechar a muchos que se trate más de una caricatura que de una imagen real con luces y sombras, convirtiéndose a veces en causa de bastantes de los acercamientos al Islam que se producen, principalmente entre los ciudadanos europeos, cuyos escrúpulos de conciencia respecto a los desmanes del Colonialismo no siempre son saciados con la simple participación en Organizaciones No Gubernamentales.<br />
Pese a la turbulencia de los tiempos que se avecinan, en los que el Islam ha expresado abiertamente su oposición al Sistema, aquel seguirá siendo, guste o no, la religión de la lucha Yihad por la dignidad del hombre, la religión del cultivo de los sentidos, la religión de la hospitalidad y del gusto por el trato humano, y la religión del amor sexual. Estos cuatro rasgos le auguran buen futuro entre los seres humanos menos separados de la Naturaleza.<br />
Escollos<br />
Con respecto a los escollos en los que, a nuestro juicio, embarrancan las principales naves de las religiones, impidiéndoles surcar libremente el mar de una Humanidad necesitada de vivir una fe en lo trascendente, los del Judaísmo son un excesivo ritualismo y neurótico normativismo y la creencia firme en la noción de pueblo escogido con la que se relegan ellos mismos al ghetto y se hacen odiosos al resto de los hombres, los cuales no comprenden en qué son inferiores a los judíos; el del Cristianismo es sin duda la ausencia de una comprensión sana de la sexualidad humana; el del Hinduísmo, su complejidad por no decir incomprensibilidad metafísica que niega la realidad de lo evidente a los sentidos; el del Budismo, su dificultad de adiestrar físicamente al cómodo mundo civilizado, el único que puede comprenderlo y por el único que muestra interés en su expansión proselitista; y el del Islam, el tema de la mujer. Mientras tanto no se produzcan desde el seno del Islam explicaciones convincentes del papel de la mujer en la sociedad en general y de la islámica en particular, según el Corán, o se difundan las ya dadas desde el Pensamiento Islámico, este punto seguirá siendo su talón de Aquiles.<br />
Según nuestro criterio, uno de los factores decisivos que marcará las posibilidades de futuro de las religiones será el de su posicionamiento teológico en la cuestión de la personalidad antropomorfidad de Dios. En esta gran confrontación teológica de la que hemos hablado, el Animismo sucumbió a manos del Politeísmo, el Politeísmo a las del Monoteísmo, el Monoteísmo del Dios terrible a las del Monoteísmo del Dios amable, éste a las del Ateísmo, y el Ateísmo a las de los Panteísmos extremo-orientales.<br />
Estas son las líneas rectoras que van dirigiendo la evolución religiosa de la Humanidad en sus diferentes áreas. En relación con estas tendencias de la psique humana en su comunicación con lo sagrado ¿que papel juegan las principales religiones institucionalizadas?<br />
Marco conceptual<br />
Mientras el Cristianismo y el Judaísmo siguen adscritos a la idea de un Dios personal que está llamado a desaparecer en los siglos venideros de la conciencia humana como los diosecillos del Olimpo ante la llegada del Dios desconocido de San Pablo, el Hinduísmo y el Budismo trabajan con la de un Dios cósmico, intelectualmente más seductor pero sin la capacidad de consuelo del Dios-padre o el Dios-amigo, sobre todo para el individualismo occidental.<br />
Sólo el Islam, debido a su compleja realidad teológica exoterismo y esoterismo mantiene al mismo tiempo, sin que ninguna Iglesia pueda controlarlo pues, como se sabe, no hay nada parecido en el Islam ambas posturas: la existencia del Dios personal que protege y la del Dios que abarca el cosmos entero. Dependiendo del nivel en que se encuentre el fiel, se sitúa a sí mismo en una u otra posición, sin que esto provoque la menor violencia ni disensión interna en la comunidad de Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él.<br />
Conclusión<br />
Para concluir, me gustaría unir mi voz a esas otras tantas que claman, a fines del siglo XX, por un reconocimiento más que tolerancia entre las religiones, por aumentar nuestra capacidad de aprendizaje mutuo, olvidándonos de viejas comezones proselitistas que tanto han incomodado hasta ahora al género humano.<br />
Naturalmente que los reproches entre religiones, en la actualidad, podrán seguirse produciendo y, como en un fuego cruzado, podremos seguir recordando los mártires, los libros quemados, las expulsiones, los autos de fe, las guerras de religión, las destrucciones de los templos, etc, los de unos y los de otros.<br />
Incluso desde una perspectiva menos visceral, más teológica, un budista podría acusar a un musulmán de poseer una ideología violenta y el musulmán al budista de complicidad con la injusticia de un Sistema que no trata de cambiar, lo cual podría hacer extensivo a los cristianos. Un hindú podría acusar a un musulmán de primitivo y el musulmán al hindú de no reconocer la realidad, un cristiano podría acusar a un musulmán de ser licencioso y el musulmán al cristiano de neurótico, un judío a un musulmán de inflexible y el musulmán al judío de alimentar al gran Shaitán el Capitalismo etc, etc. Pero probablemente, y ojalá así sea, haya llegado el momento del respeto final, de la Paz de Dios.<br />
Nos gusta comparar la historia humana de las religiones con la historia de los miembros de una misma familia, de una misma casa, hermanos y hermanas, padres e hijos, hermanos mayores y hermanos menores que, por exceso de trato y por inmadurez, están perpetuamente enzarzados en interminables peleas sobre insignificancias, pero que, cuando llega un enemigo común un vecino terrible y demente que ha logrado prender fuego a la casa olvidan sus pueriles reproches y se aplican a apagar ese fuego que amenaza con destruirlo todo.<br />
Ese fuego es el Materialismo que ha nutrido el gregoriano siglo que ahora muere. Pero no el inocente materialismo de un Epicuro o un Lucrecio, ni el conmovedor materialismo de un D'Holbach o Helvetius, ni siquiera el escandaloso materialismo de un Nietzsche, no. Se trata de un materialismo real, aquel que no dialoga con ideas sino que materialmente valga la redundancia embrutece al género humano, lo aliena y lo encarcela en la prisión de un yo sin posible comunicación con el resto de la Creación ni con lo Trascendente.<br />
NOTAS.<br />
1. Otras citas coránicas sobre el tema, son: A cada pueblo le ha sido enviado su profeta. Y: No hay diferencias entre los profetas.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Filosofía Perenne Por Ken Wilber]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=6968</link>
			<pubDate>Wed, 29 Jul 2009 03:12:15 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=13">Dark Crow</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=6968</guid>
			<description><![CDATA[<a href="http://www.mundonuevo.cl/areas/Revista/noviembre_2005/articulos/filosofia_perenne.php" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.mundonuevo.cl/areas/Revista/nov...fia_perenne.php</a><br />
<br />
<br />
Filosofía Perenne<br />
Por Ken Wilber<br />
  	<br />
<br />
La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.<br />
<br />
La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparte la mayoría de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se le denomina perenne o universal , porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Lo mismo la encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, como en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hall e mos , presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.<br />
<br />
Para nosotros, los seres humanos contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, sostenido por muchos (hombres y mujeres) , quienes han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la s mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México , en el Lejano Oeste , hasta Japón , en el Lejano Oriente.<br />
<br />
Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente . Esta es una forma de describir la Philosophia perennis .<br />
<br />
Estructuras Profundas Superficiales<br />
<br />
TKW (Terry Killiam Wilber) : Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero , en la actualidad, se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. Desde este punto de vista , no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?<br />
KW (Ken Wilber) : Hay mucha verdad en ello. Existe , sin duda, una diversidad de culturas que poseen un conocimiento local diferente , y la investigación de esas diferencias constituye una actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.<br />
<br />
Además de las diferencias culturales evidentes, como el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo human o tiene , por ejemplo , doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de Nueva York como de Mozambique, y tanto hoy en día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina estructuras profundas , porque son esencialmente las mismas en todas partes.<br />
<br />
Sin embargo, puede que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maner a muy divers a , como los chinos , que vendaban los pies de sus mujeres , o los de Ubangi , que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de vestir , los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de estructuras superficiales, porque son locales en vez de universales.<br />
<br />
Lo mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. Ésta posee estructuras superficiales , que varían entre las distintas culturas ; y estructuras profundas , que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, y las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.<br />
<br />
La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante , a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.<br />
<br />
Siete Principios Fundamentales<br />
<br />
TKW: A primera vista, resulta difícil ver en qu é podrían estar de acuerdo el budismo y el cristianismo. ¿Cuáles son, pues, los principios fundamentales de la filosofía perenne? ¿Podrías postular sus tópicos fundamentales? ¿Cuántas son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?<br />
KW: Son muchos, pero veamos los siete que considero más importantes: 1, el E spíritu existe; 2, el E spíritu está dentro de nosotros; 3, a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vive en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno; 4, hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación; 5, si seguimos ese camino hasta el final , llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema; 6, esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento; 7, el final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.<br />
<br />
TKW: ¡Has dicho muchas cosas! Vayamos paso a paso. Dices que el espíritu existe.<br />
KW: El Espíritu existe, Dios existe, existe una Realidad Suprema, ya sea que se le d é el nombre de Brahman, Dharmakaya, Yahwel, Atón, Kether, Tao, Allah, Shiva: Muchos son los nombres que recibe lo Uno.<br />
<br />
TKW: Pero , ¿ c ómo sabes que el Espíritu existe? Los místicos dicen que existe , pero ¿en qu é basan esa afirmación?<br />
KW: En la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual r eal.<br />
<br />
Esto es lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos.<br />
<br />
TKW: Pero ¿qué hay del argumento de que la experiencia mística no es un conocimiento válido , porque es inefable y , por consiguiente , incomunicable?<br />
KW: Ciertamente , la experiencia mística es inefable y no puede traducirse enteramente en palabras, pero lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia, ya se trate de una puesta de sol, el sabor de un trozo de torta o la armonía de una fuga de Bach.<br />
<br />
En cualquiera de estos casos , debemos haber tenido la experiencia real para saber de qu é se trata. Pero no por ello se debe concluir que la puesta de sol, la torta o la música no existen o son experiencias no válidas. Además, aunque la experiencia mística sea, en gran medida, inefable, igualmente puede ser comunicada o transmitida. Así, por ejemplo, de la misma manera que la danza se puede enseñar aunque no se pueda transmitir con palabras, también es posible aprender una determinada práctica espiritual bajo la tutela de un determinado maestro espiritual.<br />
<br />
Conocimiento Empírico<br />
<br />
TKW: Pero esa experiencia mística que le parece tan verdadera al místico bien podría estar equivocada. Los místicos pueden afirmar que están fundiéndose con Dios , pero ésa no es ninguna garantía de que lo que dicen es lo que ocurre en realidad. Ningún conocimiento es absolutamente seguro.<br />
KW: Estoy de acuerdo en que la experiencia mística no es más cierta que cualquier otra experiencia directa. Pero ese argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, l a s eleva, en realidad, al mismo nivel que yo acepto definitivamente . En otras palabras, el mismo argumento que se puede aducir en contra del conocimiento místico , puede aplicarse, en la práctica , a cualquier otra forma de conocimiento basado en la experiencia evidente, incluida la experiencia empírica. Creo que estoy mirando la luna, pero bien pudiera estar errado; los físicos creen en la existencia de los electrones, pero podrían estar equivocados; los críticos consideran que Hamlet fue escrito por un personaje histórico llamado Shakespeare, pero podrían estar en un error, etc.<br />
<br />
¿Cómo podemos estar seguros de la veracidad de nuestras afirmaciones? Mediante más experiencias.<br />
<br />
Pues bien, eso es precisamente lo que han estado haciendo históricamente los místicos a lo largo de décadas, siglos y milenios: comprobar y refinar sus experiencias, un logro de constancia histórica que hace palidecer incluso a la ciencia moderna. El hecho de que este argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, les confiere -de una manera sumamente adecuada, a mi juicio- el nivel de auténticos expertos e informados sobre su especialidad , los convierte, por lo tanto, en los únicos verdaderamente capacitados para establecer aseveraciones al respecto.<br />
<br />
TKW: Una última objeción, ¿ n o es posible acaso que la noción de ser uno con el espíritu no sea más que un mecanismo de defensa regresivo para proteger a una persona contra el pánico ante la muerte y lo temporal ?<br />
KW: La experiencia de unidad atemporal con el Espíritu no es una idea o un deseo; es una aprehensión directa. Y sólo podemos considerar esa experiencia directa de tres maneras diferentes: afirmar que se trata de una alucinación, a lo cual acabo de responder; asegurar que es un error, cosa que también he rebatido, o aceptarla como lo que dice ser: una experiencia directa de nuestro Ser Esp i ritual.<br />
<br />
TKW: Por lo que dices, el misticismo genuino, a diferencia de la religión dogmática, es científico, porque se basa en la evidencia y en la comprobación experimental directa , ¿ no es cierto ?<br />
KW: E fectivamente. Los místicos te piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia.<br />
<br />
El laboratorio del místico es su propia mente y el experimento es la meditación.<br />
<br />
Tú mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento.<br />
<br />
A partir de ese conjunto de conocimiento experimental, consensualmente validado, llegas a ciertas leyes del espíritu, o a ciertas verdades profundas si prefieres llamarlas así.<br />
<br />
TKW: Y esto nos lleva de nuevo a la filosofía perenne, a la filosofía mística y a sus siete grandes principios. El segundo principio era: el espíritu está dentro de ti.<br />
KW: El espíritu está dentro de ti, hay todo un universo en tu interior. El asombroso mensaje de los místicos es que en el centro mismo de tu ser, tú vives la divinidad. Estrictamente hablando, Dios no está dentro ni fuera- ya que el Espíritu trasciende toda dualidad- pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro, hasta que ese adentro termina convirtiéndose en más allá.<br />
<br />
Mundo Interior<br />
<br />
TKW: Pero , entonces ¿por qué no hay más gente que sea consciente de eso? Si el E spíritu está realmente en nuestro interior , ¿por qué no es evidente para todo el mundo?<br />
KW: Muy bien. Entremos ahora en el tercer punto. Si realmente soy uno con Dios , ¿por qué no me doy cuenta? Algo me está separando del E spíritu ¿Por qué esta Caída? ¿Cuál ha sido el error?<br />
<br />
Las diferentes tradiciones dan diferentes respuestas a este asunto, pero todas ellas concluyen fundamentalmente en lo siguiente: no puedo percibir mi Verdadera Identidad, mi unión con el Espíritu, porque mi conciencia está obnubilada y obstruida por alguna actividad . A unque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no está abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mí mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en m í mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad interior , mi verdadera identidad con el Todo.<br />
<br />
TKW: Esta situación suele llamarse dualismo , ¿no es cierto ?<br />
KW: Así es. Me divido a mí mismo en un sujeto separado del mundo de los objetos ubicados ahí fuera y, a partir de ese dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Según la filosofía perenne, la conciencia dominada por el dualismo sujeto- objeto no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como Identidad Suprema. En otras palabras: el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento , debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo.<br />
<br />
TKW: Así que la trascendencia del pequeño yo conduce al descubrimiento del gran Yo.<br />
KW: En efecto. En sánscrito, este pequeño yo o alma individual se denomina ahamkara , que significa nudo o contracción; y es este ahamkara, esta contracción dualista o egocéntrica de la conciencia, lo que constituye la raíz misma del estado de caída.<br />
<br />
Llegamos así al cuarto gran principio de la filosofía perenne: hay una forma de superar la Caída, una forma de cambiar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico.<br />
<br />
TKW: Botar a la basura al ego individualista.<br />
KW: (risas). Así es. Rendirse o morir a esa sensación de ser una identidad separada, al pequeño yo, a la contracción sobre uno mismo. Si queremos descubrir nuestra identidad con el Todo , debemos abandonar nuestra identificación errónea con el ego aislado. Pero , esta Caída se puede revertir instantáneamente al comprender que, en realidad, nunca ha existido , ya que s ó lo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido más que una ilusión. Sin embargo, para la mayor parte de nosotros, esa situación debe ser superada gradualmente , paso a paso.<br />
<br />
En otras palabras, el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación, desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo.<br />
<br />
El Camino del Conocimiento y el de la Devoción<br />
<br />
TKW: ¿ Es la meditación ese Camino?<br />
KW: Bien , p odríamos decir que hay diversos caminos que constituyen lo que estoy llamando genéricamente  el Camino  y nuevamente se trata de diferentes estructuras superficiales que comparten todas ellas la misma estructura profunda. En el hinduísmo, por ejemplo, se dice que hay cinco grandes caminos o yogas. Yoga significa sencillamente unión, la unión del alma con la Divinidad.<br />
<br />
Pero quizá podamos simplificar todo esto diciendo que todos esos caminos, ya sean hinduístas o provenientes de cualquier otra tradición de sabiduría, se dividen en dos grandes caminos : el primero es una vía de conocimiento , mientras que el segundo , por el contrario, es una vía devocional. Un Jnani (sabio hindú) dice: Yo soy Dios, la Verdad universal. Un Devoto, por su parte, dice: Yo no soy nada ¡Oh Dios! Tú lo eres todo. En ambos casos , desaparece la sensación de identidad separada.<br />
<br />
La clave del asunto está también en que en cualquiera de estos dos casos el individuo que recorre el Camino trasciende o muere al pequeño yo y redescubre, o resucita, a su Identidad Suprema con el Espíritu universal. Y eso nos lleva al quinto gran principio de la filosofía perenne, es decir, el del Renacimiento, la Resurre c ción o la Iluminación. El pequeño yo debe morir , para que dentro de nuestro ser pueda resucitar el gran Yo.<br />
<br />
Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos.<br />
<br />
Iluminación<br />
<br />
TKW: ¿La iluminación se experimenta realmente como una muerte real o esto no es más que una metáfora?<br />
KW: En realidad , esto se refiere a la muerte del ego individualista.<br />
<br />
Los relatos de esa experiencia, que pueden ser muy dramáticos , pero también muy sencillos y nada espectaculares , afirman claramente que de repente te despiertas y descubres que, entre otras cosas, y por más extraño que pueda parecer, tu verdadero ser es todo lo que has estado mirando hasta ese momento. Descubres que literalmente eres uno con todo lo manifestado, uno con el universo y que, en realidad, no te vuelves uno con Dios y el todo, sino que entonces tomas conciencia de que eternamente has sido esa unidad sin haberte percatado antes de ello. Pero junto a ese sentimiento, junto al descubrimiento del Ser que todo lo impregna, se experimenta también la sensación muy concreta de que tu pequeño ego ha muerto, que ha muerto de verdad.<br />
<br />
TKW: Al trascenderse el pequeño ego , ¿ se descubre la eternidad?<br />
KW (Larga pausa). Sí, siempre que no consideremos que la eternidad es un tiempo que no acaba nunca , sino un momento sin tiempo, el presente eterno, el ahora atemporal.<br />
<br />
El Espíritu, el Ser, está presente en el sentido de ser Pura Presencia, no en el de estar en un ahora interminable que es una noción más bien espantosa.<br />
<br />
En cualquiera de los casos, el sexto gran principio fundamental de la filosofía perenne afirma que la iluminación o liberación pone fin al sufrimiento.<br />
<br />
Lo que causa el sufrimiento es el apego y el deseo de nuestra identidad separada; y lo que pone fin al sufrimiento es el camino meditativo que trasciende al pequeño yo, al deseo y al apego. El sufrimiento es inherente a ese nudo o contracción llamado ego y la única forma de acabar con el sufrimiento es trascender el ego.<br />
<br />
No se trata de que después de la iluminación, o después de la práctica espiritual en general, ya no sientas dolor, angustia, miedo o daño. Todavía sientes eso. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por lo tanto, dejan de constituir un problema para ti. Ya no te identificas con ellos, ya no los dramatizas, ya no tienen energía, ya no te resultan amenazadores. Por una parte, ya no hay ningún ego fragmentado que pueda sentirse amenazado y, por otra, nada puede amenazar a ese gran Yo del Ser original y auténtico, puesto que, siendo el Todo, no hay nada ajeno a él que pueda hacerle daño. Esta situación produce una profunda relajación y distensión del corazón. Por más sufrimiento que experimente ahora el individuo, su verdadero Yo no se siente amenazado. El sufrimiento puede presentarse y puede desaparecer, pero ahora la persona está firmemente asentada y segura en la paz que sobrepasa el entendimiento.<br />
<br />
El sabio experimenta el sufrimiento, pero éste no le hace daño.<br />
<br />
Y como es consciente del sufrimiento, se siente motivado por la compasión y el deseo de ayudar a quienes sufren y creen en la realidad del sufrimiento.<br />
<br />
TKW: Lo cual nos lleva al séptimo punto, la motivación del iluminado.<br />
KW: S í . Se dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la Liberación Suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser.<br />
<br />
______________<br />
Textos de Gracia y Coraje . Gaia.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<a href="http://www.mundonuevo.cl/areas/Revista/noviembre_2005/articulos/filosofia_perenne.php" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">http://www.mundonuevo.cl/areas/Revista/nov...fia_perenne.php</a><br />
<br />
<br />
Filosofía Perenne<br />
Por Ken Wilber<br />
  	<br />
<br />
La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante, a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.<br />
<br />
La Filosofía Perenne es esa visión del mundo que comparte la mayoría de los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos del mundo entero. Se le denomina perenne o universal , porque aparece implícitamente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Lo mismo la encontramos en India, México, China, Japón y Mesopotamia, como en Egipto, el Tíbet, Alemania o Grecia. Y dondequiera que la hall e mos , presenta siempre los mismos rasgos fundamentales: es un acuerdo universal en lo esencial.<br />
<br />
Para nosotros, los seres humanos contemporáneos, que somos prácticamente incapaces de ponernos de acuerdo en nada, esto es algo que se nos hace difícil de creer. Como lo resumió Alan Watts: Apenas somos conscientes de la extraordinaria singularidad de nuestra propia postura, de modo que nos resulta muy difícil de admitir el hecho evidente de que haya existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, sostenido por muchos (hombres y mujeres) , quienes han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la s mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, y desde Nuevo México , en el Lejano Oeste , hasta Japón , en el Lejano Oriente.<br />
<br />
Esto es realmente muy notable. Creo que estas verdades de naturaleza universal constituyen fundamentalmente el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente . Esta es una forma de describir la Philosophia perennis .<br />
<br />
Estructuras Profundas Superficiales<br />
<br />
TKW (Terry Killiam Wilber) : Dices que la filosofía perenne es esencialmente la misma en culturas muy diversas. Pero , en la actualidad, se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. Desde este punto de vista , no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso ¿Qué opinas respecto de toda esta noción de relatividad cultural?<br />
KW (Ken Wilber) : Hay mucha verdad en ello. Existe , sin duda, una diversidad de culturas que poseen un conocimiento local diferente , y la investigación de esas diferencias constituye una actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no es toda la verdad.<br />
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Además de las diferencias culturales evidentes, como el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo human o tiene , por ejemplo , doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de Nueva York como de Mozambique, y tanto hoy en día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina estructuras profundas , porque son esencialmente las mismas en todas partes.<br />
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Sin embargo, puede que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maner a muy divers a , como los chinos , que vendaban los pies de sus mujeres , o los de Ubangi , que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de vestir , los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de estructuras superficiales, porque son locales en vez de universales.<br />
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Lo mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. Ésta posee estructuras superficiales , que varían entre las distintas culturas ; y estructuras profundas , que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, y las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.<br />
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La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino, porque aquellas verdades en las que concuerdan plenamente los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes suelen referirse a algo profundamente importante , a algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, a algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.<br />
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Siete Principios Fundamentales<br />
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TKW: A primera vista, resulta difícil ver en qu é podrían estar de acuerdo el budismo y el cristianismo. ¿Cuáles son, pues, los principios fundamentales de la filosofía perenne? ¿Podrías postular sus tópicos fundamentales? ¿Cuántas son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?<br />
KW: Son muchos, pero veamos los siete que considero más importantes: 1, el E spíritu existe; 2, el E spíritu está dentro de nosotros; 3, a pesar de ello, la mayor parte de nosotros vive en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno; 4, hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación; 5, si seguimos ese camino hasta el final , llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema; 6, esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento; 7, el final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.<br />
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TKW: ¡Has dicho muchas cosas! Vayamos paso a paso. Dices que el espíritu existe.<br />
KW: El Espíritu existe, Dios existe, existe una Realidad Suprema, ya sea que se le d é el nombre de Brahman, Dharmakaya, Yahwel, Atón, Kether, Tao, Allah, Shiva: Muchos son los nombres que recibe lo Uno.<br />
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TKW: Pero , ¿ c ómo sabes que el Espíritu existe? Los místicos dicen que existe , pero ¿en qu é basan esa afirmación?<br />
KW: En la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual r eal.<br />
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Esto es lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos dogmáticos.<br />
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TKW: Pero ¿qué hay del argumento de que la experiencia mística no es un conocimiento válido , porque es inefable y , por consiguiente , incomunicable?<br />
KW: Ciertamente , la experiencia mística es inefable y no puede traducirse enteramente en palabras, pero lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia, ya se trate de una puesta de sol, el sabor de un trozo de torta o la armonía de una fuga de Bach.<br />
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En cualquiera de estos casos , debemos haber tenido la experiencia real para saber de qu é se trata. Pero no por ello se debe concluir que la puesta de sol, la torta o la música no existen o son experiencias no válidas. Además, aunque la experiencia mística sea, en gran medida, inefable, igualmente puede ser comunicada o transmitida. Así, por ejemplo, de la misma manera que la danza se puede enseñar aunque no se pueda transmitir con palabras, también es posible aprender una determinada práctica espiritual bajo la tutela de un determinado maestro espiritual.<br />
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Conocimiento Empírico<br />
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TKW: Pero esa experiencia mística que le parece tan verdadera al místico bien podría estar equivocada. Los místicos pueden afirmar que están fundiéndose con Dios , pero ésa no es ninguna garantía de que lo que dicen es lo que ocurre en realidad. Ningún conocimiento es absolutamente seguro.<br />
KW: Estoy de acuerdo en que la experiencia mística no es más cierta que cualquier otra experiencia directa. Pero ese argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, l a s eleva, en realidad, al mismo nivel que yo acepto definitivamente . En otras palabras, el mismo argumento que se puede aducir en contra del conocimiento místico , puede aplicarse, en la práctica , a cualquier otra forma de conocimiento basado en la experiencia evidente, incluida la experiencia empírica. Creo que estoy mirando la luna, pero bien pudiera estar errado; los físicos creen en la existencia de los electrones, pero podrían estar equivocados; los críticos consideran que Hamlet fue escrito por un personaje histórico llamado Shakespeare, pero podrían estar en un error, etc.<br />
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¿Cómo podemos estar seguros de la veracidad de nuestras afirmaciones? Mediante más experiencias.<br />
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Pues bien, eso es precisamente lo que han estado haciendo históricamente los místicos a lo largo de décadas, siglos y milenios: comprobar y refinar sus experiencias, un logro de constancia histórica que hace palidecer incluso a la ciencia moderna. El hecho de que este argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, les confiere -de una manera sumamente adecuada, a mi juicio- el nivel de auténticos expertos e informados sobre su especialidad , los convierte, por lo tanto, en los únicos verdaderamente capacitados para establecer aseveraciones al respecto.<br />
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TKW: Una última objeción, ¿ n o es posible acaso que la noción de ser uno con el espíritu no sea más que un mecanismo de defensa regresivo para proteger a una persona contra el pánico ante la muerte y lo temporal ?<br />
KW: La experiencia de unidad atemporal con el Espíritu no es una idea o un deseo; es una aprehensión directa. Y sólo podemos considerar esa experiencia directa de tres maneras diferentes: afirmar que se trata de una alucinación, a lo cual acabo de responder; asegurar que es un error, cosa que también he rebatido, o aceptarla como lo que dice ser: una experiencia directa de nuestro Ser Esp i ritual.<br />
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TKW: Por lo que dices, el misticismo genuino, a diferencia de la religión dogmática, es científico, porque se basa en la evidencia y en la comprobación experimental directa , ¿ no es cierto ?<br />
KW: E fectivamente. Los místicos te piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia.<br />
<br />
El laboratorio del místico es su propia mente y el experimento es la meditación.<br />
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Tú mismo puedes verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento.<br />
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A partir de ese conjunto de conocimiento experimental, consensualmente validado, llegas a ciertas leyes del espíritu, o a ciertas verdades profundas si prefieres llamarlas así.<br />
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TKW: Y esto nos lleva de nuevo a la filosofía perenne, a la filosofía mística y a sus siete grandes principios. El segundo principio era: el espíritu está dentro de ti.<br />
KW: El espíritu está dentro de ti, hay todo un universo en tu interior. El asombroso mensaje de los místicos es que en el centro mismo de tu ser, tú vives la divinidad. Estrictamente hablando, Dios no está dentro ni fuera- ya que el Espíritu trasciende toda dualidad- pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro, hasta que ese adentro termina convirtiéndose en más allá.<br />
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Mundo Interior<br />
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TKW: Pero , entonces ¿por qué no hay más gente que sea consciente de eso? Si el E spíritu está realmente en nuestro interior , ¿por qué no es evidente para todo el mundo?<br />
KW: Muy bien. Entremos ahora en el tercer punto. Si realmente soy uno con Dios , ¿por qué no me doy cuenta? Algo me está separando del E spíritu ¿Por qué esta Caída? ¿Cuál ha sido el error?<br />
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Las diferentes tradiciones dan diferentes respuestas a este asunto, pero todas ellas concluyen fundamentalmente en lo siguiente: no puedo percibir mi Verdadera Identidad, mi unión con el Espíritu, porque mi conciencia está obnubilada y obstruida por alguna actividad . A unque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no está abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mí mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en m í mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad interior , mi verdadera identidad con el Todo.<br />
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TKW: Esta situación suele llamarse dualismo , ¿no es cierto ?<br />
KW: Así es. Me divido a mí mismo en un sujeto separado del mundo de los objetos ubicados ahí fuera y, a partir de ese dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Según la filosofía perenne, la conciencia dominada por el dualismo sujeto- objeto no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como Identidad Suprema. En otras palabras: el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento , debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo.<br />
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TKW: Así que la trascendencia del pequeño yo conduce al descubrimiento del gran Yo.<br />
KW: En efecto. En sánscrito, este pequeño yo o alma individual se denomina ahamkara , que significa nudo o contracción; y es este ahamkara, esta contracción dualista o egocéntrica de la conciencia, lo que constituye la raíz misma del estado de caída.<br />
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Llegamos así al cuarto gran principio de la filosofía perenne: hay una forma de superar la Caída, una forma de cambiar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico.<br />
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TKW: Botar a la basura al ego individualista.<br />
KW: (risas). Así es. Rendirse o morir a esa sensación de ser una identidad separada, al pequeño yo, a la contracción sobre uno mismo. Si queremos descubrir nuestra identidad con el Todo , debemos abandonar nuestra identificación errónea con el ego aislado. Pero , esta Caída se puede revertir instantáneamente al comprender que, en realidad, nunca ha existido , ya que s ó lo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido más que una ilusión. Sin embargo, para la mayor parte de nosotros, esa situación debe ser superada gradualmente , paso a paso.<br />
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En otras palabras, el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación, desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo.<br />
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El Camino del Conocimiento y el de la Devoción<br />
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TKW: ¿ Es la meditación ese Camino?<br />
KW: Bien , p odríamos decir que hay diversos caminos que constituyen lo que estoy llamando genéricamente  el Camino  y nuevamente se trata de diferentes estructuras superficiales que comparten todas ellas la misma estructura profunda. En el hinduísmo, por ejemplo, se dice que hay cinco grandes caminos o yogas. Yoga significa sencillamente unión, la unión del alma con la Divinidad.<br />
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Pero quizá podamos simplificar todo esto diciendo que todos esos caminos, ya sean hinduístas o provenientes de cualquier otra tradición de sabiduría, se dividen en dos grandes caminos : el primero es una vía de conocimiento , mientras que el segundo , por el contrario, es una vía devocional. Un Jnani (sabio hindú) dice: Yo soy Dios, la Verdad universal. Un Devoto, por su parte, dice: Yo no soy nada ¡Oh Dios! Tú lo eres todo. En ambos casos , desaparece la sensación de identidad separada.<br />
<br />
La clave del asunto está también en que en cualquiera de estos dos casos el individuo que recorre el Camino trasciende o muere al pequeño yo y redescubre, o resucita, a su Identidad Suprema con el Espíritu universal. Y eso nos lleva al quinto gran principio de la filosofía perenne, es decir, el del Renacimiento, la Resurre c ción o la Iluminación. El pequeño yo debe morir , para que dentro de nuestro ser pueda resucitar el gran Yo.<br />
<br />
Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos.<br />
<br />
Iluminación<br />
<br />
TKW: ¿La iluminación se experimenta realmente como una muerte real o esto no es más que una metáfora?<br />
KW: En realidad , esto se refiere a la muerte del ego individualista.<br />
<br />
Los relatos de esa experiencia, que pueden ser muy dramáticos , pero también muy sencillos y nada espectaculares , afirman claramente que de repente te despiertas y descubres que, entre otras cosas, y por más extraño que pueda parecer, tu verdadero ser es todo lo que has estado mirando hasta ese momento. Descubres que literalmente eres uno con todo lo manifestado, uno con el universo y que, en realidad, no te vuelves uno con Dios y el todo, sino que entonces tomas conciencia de que eternamente has sido esa unidad sin haberte percatado antes de ello. Pero junto a ese sentimiento, junto al descubrimiento del Ser que todo lo impregna, se experimenta también la sensación muy concreta de que tu pequeño ego ha muerto, que ha muerto de verdad.<br />
<br />
TKW: Al trascenderse el pequeño ego , ¿ se descubre la eternidad?<br />
KW (Larga pausa). Sí, siempre que no consideremos que la eternidad es un tiempo que no acaba nunca , sino un momento sin tiempo, el presente eterno, el ahora atemporal.<br />
<br />
El Espíritu, el Ser, está presente en el sentido de ser Pura Presencia, no en el de estar en un ahora interminable que es una noción más bien espantosa.<br />
<br />
En cualquiera de los casos, el sexto gran principio fundamental de la filosofía perenne afirma que la iluminación o liberación pone fin al sufrimiento.<br />
<br />
Lo que causa el sufrimiento es el apego y el deseo de nuestra identidad separada; y lo que pone fin al sufrimiento es el camino meditativo que trasciende al pequeño yo, al deseo y al apego. El sufrimiento es inherente a ese nudo o contracción llamado ego y la única forma de acabar con el sufrimiento es trascender el ego.<br />
<br />
No se trata de que después de la iluminación, o después de la práctica espiritual en general, ya no sientas dolor, angustia, miedo o daño. Todavía sientes eso. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por lo tanto, dejan de constituir un problema para ti. Ya no te identificas con ellos, ya no los dramatizas, ya no tienen energía, ya no te resultan amenazadores. Por una parte, ya no hay ningún ego fragmentado que pueda sentirse amenazado y, por otra, nada puede amenazar a ese gran Yo del Ser original y auténtico, puesto que, siendo el Todo, no hay nada ajeno a él que pueda hacerle daño. Esta situación produce una profunda relajación y distensión del corazón. Por más sufrimiento que experimente ahora el individuo, su verdadero Yo no se siente amenazado. El sufrimiento puede presentarse y puede desaparecer, pero ahora la persona está firmemente asentada y segura en la paz que sobrepasa el entendimiento.<br />
<br />
El sabio experimenta el sufrimiento, pero éste no le hace daño.<br />
<br />
Y como es consciente del sufrimiento, se siente motivado por la compasión y el deseo de ayudar a quienes sufren y creen en la realidad del sufrimiento.<br />
<br />
TKW: Lo cual nos lleva al séptimo punto, la motivación del iluminado.<br />
KW: S í . Se dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la Liberación Suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser.<br />
<br />
______________<br />
Textos de Gracia y Coraje . Gaia.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Zanoni]]></title>
			<link>https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=6240</link>
			<pubDate>Sun, 03 May 2009 02:24:37 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://rojointenso.net/mybb/member.php?action=profile&uid=76">fettjango</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://rojointenso.net/mybb/showthread.php?tid=6240</guid>
			<description><![CDATA[<blockquote>-Según parece, Señor Zanoni, no sois partidario de la revolución. ¿Quizá Detestáis á ese hombre porque no participáis de sus ideas ?<br />
<br />
- ¿Qué ideas?<br />
<br />
Glyndon se vio bastante embarazado al quererlas definir, hasta que al fin dijo:<br />
<br />
- No quisiera ofenderos; pero vos, entre todos los hombres, sois el único que no podéis estar en contra de una doctrina que predica el mejoramiento indefinido de la especie humana.<br />
<br />
-Tenéis razón; los pocos, en cada siglo, mejoran a los muchos; y ahora, los muchos deben saber tanto como supieron los pocos; pero ¿cuando se conseguirá esta mejora? <br />
<br />
- Ya os comprendo, ¡no queréis convenir en la ley de igualdad universal¡<br />
<br />
-¡La ley¡  Aun cuando todo el mundo se esforzase en entronizar la mentira, no conseguirían que fuese una ley. Nivelad todas las condiciones de hoy, y no haréis más que preparar el camino para la tiranía del mañana. Una nación que aspira á la igualdad, es incapaz de ser libre. En toda la creación, desde el arcángel al más humilde gusano, desde el olimpo al guijarro, desde el radiante planeta hasta la nube que cruza por nuestro horizonte, la primera ley de la naturaleza es la desigualdad.<br />
<br />
-¿ las desigualdades de la vida física? Observo Zanoni.- En cuanto a estas debemos esperar que sí. ¡Pero las desigualdades de la vida moral é intelectual, nunca¡ ¡igualdad universal de inteligencia, de imaginación, de genio y virtud¡. ¡Dejar el mundo sin un maestro, sin un hombre que sea mas sabio y mas bueno que los demás¡ Si esto no fuese una cosa imposible, ¡que perspectiva tan desgarradora  para la humanidad¡ No mientras exista el mundo, el sol iluminara antes la cumbre de las montañas que la llanura. Difundid todos los conocimientos que contiene la tierra entre la humanidad de hoy, y mañana ya habrá hombres que aventajaran á los demás. Y esto no es una cosa dura, sino una ley benéfica: La verdadera ley del perfeccionamiento.¡Cuantos menos sabios cuente una generación tanto mas ilustrada será la multitud venidera¡<br />
<br />
Pag. 130<br />
 Zanoni. <br />
De  Bulwer Lytton<br />
Berbera Editores</blockquote>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>-Según parece, Señor Zanoni, no sois partidario de la revolución. ¿Quizá Detestáis á ese hombre porque no participáis de sus ideas ?<br />
<br />
- ¿Qué ideas?<br />
<br />
Glyndon se vio bastante embarazado al quererlas definir, hasta que al fin dijo:<br />
<br />
- No quisiera ofenderos; pero vos, entre todos los hombres, sois el único que no podéis estar en contra de una doctrina que predica el mejoramiento indefinido de la especie humana.<br />
<br />
-Tenéis razón; los pocos, en cada siglo, mejoran a los muchos; y ahora, los muchos deben saber tanto como supieron los pocos; pero ¿cuando se conseguirá esta mejora? <br />
<br />
- Ya os comprendo, ¡no queréis convenir en la ley de igualdad universal¡<br />
<br />
-¡La ley¡  Aun cuando todo el mundo se esforzase en entronizar la mentira, no conseguirían que fuese una ley. Nivelad todas las condiciones de hoy, y no haréis más que preparar el camino para la tiranía del mañana. Una nación que aspira á la igualdad, es incapaz de ser libre. En toda la creación, desde el arcángel al más humilde gusano, desde el olimpo al guijarro, desde el radiante planeta hasta la nube que cruza por nuestro horizonte, la primera ley de la naturaleza es la desigualdad.<br />
<br />
-¿ las desigualdades de la vida física? Observo Zanoni.- En cuanto a estas debemos esperar que sí. ¡Pero las desigualdades de la vida moral é intelectual, nunca¡ ¡igualdad universal de inteligencia, de imaginación, de genio y virtud¡. ¡Dejar el mundo sin un maestro, sin un hombre que sea mas sabio y mas bueno que los demás¡ Si esto no fuese una cosa imposible, ¡que perspectiva tan desgarradora  para la humanidad¡ No mientras exista el mundo, el sol iluminara antes la cumbre de las montañas que la llanura. Difundid todos los conocimientos que contiene la tierra entre la humanidad de hoy, y mañana ya habrá hombres que aventajaran á los demás. Y esto no es una cosa dura, sino una ley benéfica: La verdadera ley del perfeccionamiento.¡Cuantos menos sabios cuente una generación tanto mas ilustrada será la multitud venidera¡<br />
<br />
Pag. 130<br />
 Zanoni. <br />
De  Bulwer Lytton<br />
Berbera Editores</blockquote>
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